“El amor es el amor y ciego un servidor, y esta canción pataletas del corazón”. Sabíamos ya de lo agradecida que es para el cantautor la tristeza: ella, sin complejos, se desviste; él, con unos versos y unos acordes, le cuelga el abrigo. Algo así como La guapa y el ciego, sin complejos. Y es lo que hace este músico egarense en su tercer álbum. Como buen educador social canta porque tiene algo que contar, mejor dicho, secretos que cantar. Saca el corazón del cajón y voilà. Pero olvídense de poética edulcorada, sus cortes, son de puño en alto, con una prosa que las manos no se lava. Sabíamos también que el oficio exorciza las heridas y que conjura las de los demás, y el de Terrassa aprovecha para pactar con La mano que mece la luna y las cuentas saldar. Ya ven, en esta adictiva obra no hay moralina de gato por liebre ni Falsos Modales, sino una lección que aprender: “A las penas puñaladas y als disgustos, gots de vi”. Hay ganas de todo, de parrandeos, de noches de Tango de ida y vuelta. De hecho, fue una noche de tramontana y una apuesta la que le llevan soltarse la melena; luego en 2013, Sus Malas Costumbres le arrastran a Amores en la cola del paro, que quedó en maqueta. Pero 2016, se alía con Imprudentes y editan Parece Mentira. Desde entonces, la manta a la cabeza y diversas iniciativas para echar una mano a Conflictos solidarios como el Sam, Sam Festival. Y para bombear su propuesta musical este Doctor enfermo de rock, pop, tango, reggae, ska… inocula cualquier estilo Mientras pueda cantarte sus letras de arrabal como El tiempo es un placebo o Quiero llegar a las manos contigo. Contradiciendo su nombre artístico, está vez no canta sólo, sino que se reúne a 43 Imprudentes compulsivos para seguir Loqueando. Significativas colaboraciones que sellan una obra polifónica en estado de gracia, de gran audacia, intensa y bien asentada. Una grata sorpresa para correrse una buena juerga y a taconazos romper las penas. En la música hay que seguir el ejemplo en solitario de Javier Sólo, Mejor sólo y Bien acompañado (2018, Temps Record).
“¡He venido a mover y dar marcha a la fanfarria! Me fecunda la música que tonifica y cura”, así lo maulla. ¿ Y quién este que viene a alegrarnos la vida de esta manera? Pues un mamífero de la especie de felino cantautor irreverente y socarrón que empieza a ser muy respetado entre los gatos del tejado de la Mala Follá. Razones de peso le sobran. Su propuesta es viento que despeina y se va, es un sí en un no encerrado, un "Neo pop-rock yemení con ligeras pinceladas de ¿folclore infantil maldivo?”. Esperen, esperen, que me está liando, mejor me acojo a la nota de prensa para etiquetarlo. Pop rock, swing, rumba, bolero, ranchera mexicana, ¡¡ándele ya las etiquetas!! una especie de poesía mestiza, una taracea donde caben todas las piezas. ¿Les ha quedado claro? ¿¡tampoco!? Pues vayamos arañando sus letras a ver si damos con este granaíno puto y fino. Para empezar tiene Un solo corazón cargado de poesía, bohemia y humor que late al son de la ironía y la picaresca. Su estilo anarquista y arrabalero, Albaycín Sound cien por ciento, se forja en el magisterio musical de Microjachis , Viento de Levante o La Banda de Trapo hasta que con Alberto deciden tirar pa'lante en solitario. Con una estética muy personal y algo vintage -Barba Negra y sombrero porque es importarte en el mundo del arte vestirse con salero- fundan su proyecto. Su primera galleta En casa que no hay gobierno, a pellizcos se va el pan tierno, se les fue a mordiscos y alimentaron con su Canto la península Ibérica. Resultó que la música de gatos, no es solo para gatos, así que hacen campaña de mecenazgo para su segundo trabajo Yo sin Tú (2018, Altafonte). Un disco donde fomentan el salvajismo con fieros cánticos, que nos hacen reír, emocionar y reflexionar. Punkie pa'l dolor, a secas, Sin sal ni Perejil. Yugo al consumidor en Haciendo cola en el primark. Pa’l mal de amores, pellizquitos de sarcasmo en No te vayas sin desayunar o A la orillita de un río de lava, donde este animal herido La herida lava. Pero, ¡Dios le libre de estar subordinado a las ideologías o a las ordenanzas! En Vaya pollas de gobierno a caldo pone el de Graná. Y es que el Güevéjar, no ha venido a ser el mejor, ni a pisar al de al lado para ganar, como dice: “Renuncio a competir para triunfar prefiero compartir para avanzar” y es con el Kanka, el Manin y El Pau con los que adelanta tres videoclips. Con 30 años, se agarra fuerte a su autenticidad con Ya no quiero ser mayor y pone sus “ovarios” sobre la mesa para proclamar la Epistola feminista. Una nueva estrella punzante tira del carro de la verdad y con el poema de El kanka te descubro su identidad:
Ahora que el reggaetón vibra en Los Latin Grammy, El rey del party reivindica el empoderamiento de la mujer en este género. DKuBa llega este artista que desde sus inicios incorporó un Cambio Latino en sus ritmos. Sus primeros éxitos como El Baile del ocho movieron a cualquiera y hasta el Real Madrid goleó con su gozadera. Y es que su música siempre ha sido una suerte de medicina, descendiente de doctores, heredó remedios pa’ todos los dolores. “Si la vida te da dolores, si te llena de desamores yo soy experto en todos los inventos para gozar y olvidar”. Y con esta Santa Fe lanzó Esto es pa ti en 2005 y nos pegamos a su swing. Contagiados ya de su travieso flow, este compositor y productor latino, decidió cruzar el Atlántico para seducirnos en solitario. Comienza a pegar duro con su meneíto llámase El cocodrilo o El tembleque con King Africa, El helicóptero, Tu psicólogo o A lo loco, lo cierto es que su cubatón o cubanía es pura Vaselina en las pistas. Llegaron colaboraciones con Descemer Bueno, No necesito un doctor; con Céspedes, Quién será; con Katia Aveiro, Acurrúcate, que hacen después carambola en Fruto Prohibido con Soraya y en Un poco de mí con Natalia. Creador de sabrosos hits, se lo come todo y glotones como Universal Music y Sony se hacen con El Pastelito rico y caliente. Convertido en dolencia para la competencia, su estilo de distinto pelaje urbano vibra en la diferencia porque busca La Totalidad: mujeres lindas, inteligentes y simpáticas que llevan las riendas. ¡¿Excuse me?! Sí, sí, lo han oído bien, un reggaetón donde la mujer sensual, rica y peligrosa lleva el mando sin que los beats pierdan su mambo. Que te lo cuente sino Killadamente, la poderosa influencer con la que presenta su nueva producción. Las visualizaciones se mueven de lao a lao mientras DKB te invita a gozar pero Pa tu cama no.
Con talento se hace lo que se quiere pero con genio, genialidades. Y es lo que hacen estos alquimistas del rock andaluz que todo lo que tocan lo convierten en metal sonoro precioso. La nueva acometida y ya van 24, no iba a ser menos. Con casi 40 años de trayectoria y una prolífica discografía de kilates, acaban de facturar un disco deslumbrante de heavy orfebrería. Superar la calidad de su última trilogía La memoria perdida, Las puertas del cielo o Paraíso prohibido parecía una heroicidad, y, sin embargo, nos brindan otra genialidad. Una artillería de pesado octanaje y sinfónico calibre que viene a rubricar lo que ya sabemos: que son una banda superlativa, una leyenda viva del rock que con honores se han granjeado el sobrenombre de sus majestades los Rollings Stones españoles. A Medina Azahara, nadie le ha regalado nada y desde ya sus inicios han sido Libres sin nada, sin nada de la absurda parafernalia de la industria, pero con su palmarés de aupa: discos de oro, platino, Medalla de Oro de las Bellas Artes, Cordobeses del año, y un no acabar. La lucha es el motor que engrasa su portentoso rock andaluz con aromas de azahar y, el amor, la mujer y el rearme social sus estandartes. Cada disco es mejor y allí Donde sopla el viento que les permite respirar galopan robustos y musculados. El nuevo volumen, evidencia un giro hacia el metal, con emotivas baladas: Tú, Mi pequeño corazón; intensos cortes como Solo son cobardes, No mires atrás, Dame tu aire, y épico power metal en Nunca me rendiré. Está claro que estos incombustibles cordobeses, patrimonio de nuestra música, no van a rendirse. Con Brindemos esta noche brindan por la gente, por el amor de Ana y Raquel y por un mundo mejor. Mejor no lo han podido hacer coronando el álbum con glorioso corte sobre un episodio vil de nuestra fusilada historia civil. Un suceso a lo guns and roses en el que Medina Azahara cambia el fusil por la flor de la canción para rescatar las Trece rosas (2018, Senador).
“Cuanto más viajo, más se ensancha el mundo, cuanto más lejos ando, más le cojo el punto, Sed de viaje, hambre de volar”. Realidad que recorre el errante cancionero de este cantautor catalán y que obedece a la peculiar contingencia de su Andar. Todo comenzó, El día menos pensado, con un billete y un girar a otros continentes. Desde 2012, sus constantes viajes a Lationámerica han dejado su vivísima impronta en su ya peculiar idiosincrasia musical. Su noveno álbum se columpia por sugestivos paisajes sonoros de primigenia instrumentación mientras sus letras, avispadas y traviesas, serpentean vocablos autóctonos, palabras extranjeras (Ça va, com si, com çá) y hasta en francés todo un tema, La vie en bleu. Y todo, rematado con juguetonas rimas en un tiovivo de vitalidad. Es tan creativa la partitura de este compositor de genio y figura que La Rueda de la fortuna se aliado con su buena aventura. Lejos de los clixés estereotipados, su exótico ADN hace mella en el circuito cantautoril. Jugosas colaboraciones como la del argentino Sebastian Garay en el corte Empezó a Nevar o la gallega Silvia Penide en Incluso esto pasará dejan constancia de su hermanamiento global. Una sabrosura de disco que podremos escuchar en enero de 2018, y del que su sello discográfico Rosazul nos va adelantando con estudiada estrategia. No puedo revelarles más detalles, no vaya a tildarme el independiente productor de indiscreta como La ventana indiscreta, otro de sus temas. Con todo, alzo la copa y Brindo porque sí, porque hay coartada, hay motivos en esta luminosa producción que colman la Sed de viaje de Daniel Cros.
“La personalidad comienza donde las comparaciones terminan” y con esta banda mallorquina de indie rock las comparaciones se han acabado muy pronto. Tras dos EPs Hills(2013) y Kerala(2016) y su sorprendente álbum debut Mul Mul (2014), la única comparación que se sostiene con ellos es que su propuesta es tan sólida como la de las solventes formaciones anglosajonas. Prueba de ello es su magnético y nuevo larga duración. Doce cortes de creativas atmósferas etéreas, oscuras y envolventes que han hecho saltar las alarmas del panorama nacional -el internacional ya llegará porque a Suecia ya se han presentado-. Una aventura “prussiana” que cinco aventurados músicos de abigarrado mestizaje defienden con aplomo, identidad y alma -digamos ya Soul para ir sumergiéndonos en su single presentación-. Un videoclip oscuro e introspectivo que golpea nuestra psique y que sirve de gancho infalible para abrir un disco de temática reflexiva marcado por una hipnótica experimentación, atrayente sonoridad, lúcidas armonías vocales y, como seña a la que nos tiene acostumbrado el quinteto, un artwort por descifrar y un dilema que acotar: ¿Existe el Karma? Tras escuchar la obra, conocer su trayectoria y concretar el significado del término, la respuesta es “sí” y, por una vez, sin distorsiones. Tan buena onda solo puede ser efecto de lo que causan The Prussians con KARMA (2018, La Cupula Music).
¿KARMA, espléndida obra, es efecto del buen karma de The Prussians?
Dominic Massó:KARMA y todo el concepto del disco es la pregunta que lanzamos si existe o no. Nosotros a raíz de hechos históricos, de cosas que han pasado cada día dudamos muchísimo del karma, pero todos queremos que exista. Porque queremos hacer el bien y que nos vuelva. Es un concepto que planteamos en las canciones como World’s End de cómo estamos tratando el mundo y cómo el mundo nos lo está devolviendo.
Un disco muy reflexivo de una banda muy perfeccionista, hasta el punto de no publicar un anterior trabajo porque no os convencía y con un solvente Mul Mul que ahora perfeccionarías ¿Cuáles han sido los desafíos y retos que os habéis planteado y superado con KARMA?
D.M: ¡Uf!, desafíos y retos a la hora de interpretarlo en directo, es un disco muy de estudio (bases, trompetas…) con millones de cosas que debemos interpretar en directo, no podemos hacer una versión eléctrica de lo que hemos hecho. Eso ha sido el mayor hándicap. En cuanto a la composición y demás, hemos cambiado al rollo bailable guitarras, hemos querido centrar la atención en la voz para que la gente cante las canciones y haga una reflexión sobre ellas.
Respecto a Mul Mul, KARMA suena más despejado, desnudo y, a la vez, más electrónico.
D.M: Sí, sí. La cara B es más orgánica, más acústica, pero el concepto es más electrónico. Las influencias cambian y, al final, esto ha sido el resultado.
Vuestros anteriores trabajados han sido influenciados por los viajes de Dominic a Tailandia, a la India ¿qué ha sucedido en este parón para dar con un trabajo tan sorprendente?
D.M: La clave ha sido que al dejarlo con la primera compañía de management y discográfica nadie nos ponía plazos, fuimos haciendo canciones, grabándolas en casa, hasta dos maquetas de cada versión de cada canción, hasta que al año y medio fuimos al estudio, y, hasta que no hemos obtenido el resultado que hemos querido no hemos sacado nada.
The Prussians son: Ferchu (Teclados), Jorge (guitarras), Dominic (voz y guitarras), Pau (bajo) y Tino (batería).
Un grupo muy mestizo, un planeta “prussiano”. Tino, batería, de Filipinas; el bajista de Mallorca, el teclista de Argentina, el guitarrista de Perú y Dominic, vocalista, de raíces polaco germanas. ¿Cuál ha sido la aportación de cada uno en la creación de KARMA?
Tino Lucena: Dominic hace casi todo, yo he aportado algunos arreglos de batería, si algún ritmo que no me cuadraba, metía el mío y si les gustaba, para delante.
D.M: Este disco ha sido distinto. En el primero sí que yo hacía una maqueta y cada uno aportaba lo suyo, pero a raíz de Kerala y la vida laboral y la motivación de cada uno, me he encargado casi íntegramente de este. El único que grabó sus baterías fue Tino y el que más me ha ayudado es el técnico de sonido, que es gran parte del proyecto. Ha sido un disco más de maqueta en casa y luego estudio, no de local de ensayo. De hecho, estamos desde hace dos semanas ensayando los temas casi por primera vez.
Productor Pep Nadal de VAiVE audio-produccions ¿Qué tal?
D.M: Es la pieza más clave de este disco, es un miembro más de la banda.
Es hora de afrontar los enigmas que siempre planean en The Prussians: quedó pendiente el significado de Mul Mul.
T.L: En su momento dijimos que lo íbamos a decir.
D.M: Quiere decir “lamer” en filipino.
Y ¿cúal es el mensaje del monstruo de la portada a cargo de la artista Ju Mu?
D.M: Le dimos libertad a Ju Mu. Le pedimos algo que identificase a The Prussians con el primer álbum y su tipografía, pero no tan colorido, porque el trabajo es más oscuro y serio , incluso nuestra forma de vestir en los conciertos ya no llevamos estampados. Le dijimos: “Queremos algo en blanco y negro, no te comas la olla. Haz lo que quieras”.
¿Me tengo que comer la olla con estos criptogramas?
D.M: ¡No! A boleo (risas), hasta que Ju Mu venga a Mallorca y nos los explique.
Dos videoclips: Soul dirigido por Jiajie Yuyah y Karma por Sofia Martell ¿Man&Woman "have a diferents skills"?
D.M: Sí, ja, ja qué bueno. Man&Woman quiere ser una canción que apoya y alaba todas las cualidades de la mujer, era un momento de mucha presión social. La letra es difícil de comprender pero el sentido es este.
Habéis rescatado Dangerous Road aunque suena totalmente nuevo.
D.M: Correcto, únicamente la voz es la misma pista. Este tema es el favorito de Pep Nadal, quería meterlo igual pero le dimos un par de vueltas. En el disco gusta pero en directo nos gusta aún más.
¿Ha escuchado daddy el tema D for D?
D.M: No, no, no, aún no se lo he mandado.
¿Le dedicas un tema y aún no se lo has mandado?
D.M: Correcto. Tengo que preguntarle a mi madre cúal es su dirección, si vive en el mismo sitio.
¿Te puedo preguntar por qué le has dedicado una canción?
D.M: Porque hace mínimo 15 años que no lo veo. Tenía yo la edad del pavo y decidimos cortar la relación, él vivía en Alemania. Un día decidí escribir este tema y la idea es, en algún momento, mandárselo porque le gustaba mucho la música.
¿Es de suponer que te emociona el tema y que buscarás una reacción?
D.M: Hombre, he vivido siempre sin él porque siempre ha vivido fuera, pero tampoco me gustaría un día recibir la noticia de que él ha muerto. Simplemente, que hagamos las paces, no tengo que tener una relación con él, ya está.
Una película de guerra os inspiró One many war stories ¿Qué historias hay detrás de Spanish smoking girl y Call it love?
D.M:One many war stories es una historia muy profunda, habla de cómo las mujeres sufrían, ya no solo por si su marido moría en la guerra sino por las violaciones y las atrocidades que se estaban cometiendo. Spanish smoking girl y Call it love son mucho más básicas, son historias cotidianas de muchos jóvenes: salir de marcha, salir con una chica luego pasas de ella, ella no de ti… noches de locura. A veces, esas noches marcan y a la mañana siguiente cuando tienes la resaca es cuando las escribes.
¿Two stones es la continuación de A Stone?
D.M: Sí. También habla del corazón como una piedra, como dos corazones son como dos piedras que chocan, de ahí el estribillo: “We do love us/even if we fight against us”. Es una historia de amor difícil, de dos corazones que se quieren pero que se pelean.
¿Os estáis peleando en el videoclip de World’s End solicitando imágenes a los seguidores?
D.M: Ya está listo pero como Sony nos distribuye no sabíamos que no podíamos subirlo hasta que el disco estuviera lanzado. Estamos esperando un día adecuado para hacerlo. Es un video lyric de un aficionado que ganó por votación. Ahora, se están cociendo dos más y queremos sacarlos en dos meses.
A punto de cocerse son los directos, empezáis ya.
D.M:Sí, el 11 en Madrid, 12 en Valencia, 13 en Barcelona, el 19 en Mallorca… el 24 en el BIME en Bilbao…
Defender el disco en Mallorca, en casa ¿qué tal?
D.M: Es el sitio más complicado, donde más con lupa te miran. Va toda la escena musical de la isla, los que tocan en grupos y que piensan “por qué estos tocan y nosotros no”.
Porque con KARMA han saltado las alarmas.
D.M: Vamos a ver. Las críticas están siendo muy buenas pero la escena musical está muy difícil, hay mucha demanda pero también mucha oferta, el estilo ha cambiado, los formatos de promoción ha cambiado… todo.
Vamos a creer que existe el karma. Si tenemos una buena causa -un disco redondo- qué efecto positivo os gustaría que sucediera?
D.M: Es apuntar bastante alto pero, a corto plazo, poder vivir, aunque sea dos años, de los conciertos que nos pueda dar una gira y festivales para hacer y crear las canciones de un tercer álbum sin tener que estar trabajando, sino estar empapado de música, viajes y motivación. Porque para la banda el tocar poco quita motivación, el ganar poco dinero quita motivación. Poder llegar a tocar bastante como para poder vivir humildemente de ello, porque no necesitamos mucho más.
Un escenario que os gustaría defender KARMA.
T.L:Me hubiera gustado Festival de Woodstock del 70, pero ya es imposible. Ahora, en Glastonbury o Coachela, uno de estos grandes.