“Nosotros no hacemos música, la música es la que nos hace”, y es, precisamente, el lanzamiento de su primer single que los está convirtiendo en la boy band del momento. Tal vez, es su forma de componer o su dulce interpretar, pero sus notas van rumbo al éxito desde Barcelona hasta México. Y, es que, por aquí, andábamos faltos de una formación de chicos que escribiera canciones de amor con ese enganche latino que da la sensación que te las tocan directamente a ti. Pau, Camilo Kevin y Carlos son tan directos con sus fans que comparten hasta grupo de whatsapp. Puestos a compartir, el gurú de Los40, Tony Aguilar, ya los ha bendecido piulándolos en las redes. Presiento que se les vienen tiempos de mucha música, de nuevos singles, de miles de reproducciones, de merchandising, de girar con sus forevers Rayando el sol. Lo malo es que sus covers game over. Son cuatro, cantan al amor y para ti es su aclamado videoclip, FOR YOU 'Desde París'.
“Por un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres”, máxima de la revolucionaria Rosa Luxemburgo que recoge este polifacético artista de motril en su nuevo videoclip, y con el que quiere denunciar el acoso escolar. “Mírame a la cara, no ves que somos iguales, dime que te cuesta a ti respetar, sin insultos yo te puedo entender”. Un mensaje que amplificar, sobre un sonido urbano y aflamencado con el que este cantante, además, bailarín, actor y modelo vuelve a saltar a la escena musical, tras un primer trabajo, hace seis años, Inesperado IV+I. Pero son muchas las tablas que han forjado su sello. Participó siendo niño en Menudo Show y Veo, Veo, después, vino el Bamboleo con el grupo Gypsy teens, más tarde nos puso A bailar! con la Danza del vientre de Banghra. Formó parte del musical “A” de Nacho Cano, y ¿cómo no? La fuerza del destino le llevó a formar el grupo Mecandance. Concursante de La Voz, pre seleccionado para Eurovisión, frontman de orquesta Olympus y, estos meses, con Rafael Amargo en el teatro Apolo. Una trayectoria solo para Valientes, orquestada con mucho esfuerzo por este culo inquieto. Le miro a la cara, y mientras su sonrisa regala infinitos, sus ojos desvelan un proyecto multidisciplinar que suena a Agua bendita. Yo soy mota es su nuevo lanzamiento artístico, y para entender mejor el mensaje presenta Mota, Iguales (2019).
“El amor no es la ostia”, reza un dicho, pues llegó la hora de sacarse la máscara y, sin miedos que valgan, decir: “No es no, cabrón”. Así de directa y deslenguada se muestra esta cantautora menorquina con su nuevo proyecto musical. Tras dos discos, Posiblemente (2014) y Vuela descalza (2018), en los que se comió la cabeza por levantar la suya, regresa ahora repartiendo leña y calzada con una nueva formación. Rebelde y felina, sin dueño que la ladre, da un zarpazo a Problemas como la violencia de género, la pederastia, Los olvidados y otras miserias que padecen Miles de ojos que andan callados. Una obra temperamental, de Mensaje afilado, con un rock bien engarzado por Los del Callejón, perfectamente afinada por Micky Forteza y rematada en el planeta Interestelar de Musiclan. Un Abracalabra con el que esta Bruixa, de ojos de gata y lengua de tiburón, hace saltar chispas por tantos pecados por los que ¡ay! Padre no hay perdón. Un disco que gira con El mundo al revés para dar guerra con el bien. Llegó la hora de Nerea y Los del Callejón.
“Ves despacito, es un camino muy largo que hay que currárselo”, le decía el Fary, pero su entrada en la música fue acelerando “Cuánto más acelero más calentito me pongo” y así, casi sin currárselo se convirtió en un melocotonazo poniendo calentitas las ventas. Siguiendo el consejo de su progenitor esperaría dos años para poner a cien para su segundo trabajo. Tracalcatraca (2003) fue una traca de estilos -electrónica, reggae, rock, blues- con las que el joven cantante madrileño revestiría a partir de entonces su pellizco flamenco. Por su ADN corría el gen artístico del Toro guapo, pero su bravura empitonaba otros géneros Sin Pedigrí (2009). No se lo pusieron fácil, pues hubo puertas que no se abrieron, pero encontró la manera de poder salir con el sello del Fary, Carabirubí. Dueño de su libertad, llegaría su tercera producción más variopinta, si cabe, con temas como Recordando a Bod o estilos árabes. “El hijo de” y su hermano “Rufete” empezaban a dejar grabada su propia impronta, siempre con la Esperanza de mantener intacta la alegría heredada. Llegó Ritmos voladores (2012), echando toda la candela aprendida pero manteniendo su esencia flamenca. Jamás pensó que el quinto tendría que dedicárselo a la voz prodigiosa que un día lo echó al ruedo de la música. Recordando al Fary (2006), fue un tributo en buena compañía al faraón de la rumba. Recuperada la Estela de la alegría, regresa este bandolero con patillas de jilguero con un nuevo sonido que no te puedes perder. Adicto a probar el sabor de la rareza -ska, funky, hard rock- se adentra en el camino Menos decente, para condensarnos en doce temas toda una vida. Emociones y sentimientos desembocan en Dos Navajas, Mi voz sale rota,Perdido en el Tiempo o Pendiente del aire. Amores fugaces en La pícara mulata, intensos en la balada de Lino y Esparto, o refrescantes en Caramelillos de menta. Un disco donde ha dado con la llave para ser libre, Libre para ti, y con el que ha aprendido La forma de volar. Si quieren disfrutar de su alegría apresúrense al andén musical que viene Javi Cantero con El tren de la vida (2018, Carabirubí Producciones).
Un disco al que no le falta de ná y es que la primavera ha venido y con ellas la fiesta está plantá. Otra vez, este dúo, con aroma de mujer, nos trae toda la alegría de las sevillanas, de la rumba, del reggaetón, y toda la candela que quieran. Una dinamita sonora para darle a pom, pom, ban, ban y al bon, bon. Casi No me acuerdo de sus inicios, hace ya diez años que Rosi de Manresa, abordó a Carmen, de Córdoba, en un centro cultural y a partir de ahí a dar el cante. Fue tal la sintonía que la rubia y la morena juntan sus voces y graban su primer trabajo musical. Dos campanas, dos sonidos, dos corazones unidos que A dos voces (2014) comienzan a llevar España hecha canción. Haciendo gala del cancionero popular la aventura empieza a profesionalizarse con un segundo trabajo, al amparo de Francisco Carmona y Con otro aire (2015) discográfico. Esta vez, la Brujería latina les atrapa y se atreven a versionar Vivir la vida. Pero, como siguen Añorando el sur, la cordobesa le propone a la de manresa “Escucha amiga ya que contamos con mi Antonio, que te compone en una Tarde de feria, porque el tercero no lo dedicamos a Sevillanas pa' conquistar? Y así nos llega Aroma de feria (2016), un popurrí con todo el sentir de Andalucía. La carrera toma, entonces, velocidad de crucero, más, cuando con Teletaxi se embarcan cada año en el Crucero de Feria encendiendo las noches de jaroteo y fiesta. Tras virar por costas italianas, traen nuevos aires y con la chispa de Adrián Ghiardo lanza un cuarto álbum que es Punto y aparte (2017). Por Chayanne, Ricky Martin, Alaska, ritmos que ¡Ay, mama! no se pueden aguantar y nos ponen a bailar. Medley de cumbias, de rumbas… que le dan a las caderas el ritmo que quieras. Las galas aumentan de ritmo y la ruta del quinto queda trazada. Ahora, prepárense para bailar lo que aún no les han quitao. Porque tela marinera el compás que llevan. Medley de Raffaella Carrá, deReggaetón, de Gipsy Kings, de Sevillanas, de Rumbas… Ya pueden echarle Candela porque con este par de mujeres lo de ir Despacito, es solo para ir acelerando el pulso. La receta es intensa: Las manos por sevillanas, las piernas por rumba, al cuerpo fiebre latina y “explota, explota, explo” que esto es felicidad, y para ellas, trabajo ni hablar. Así, concentrando la misma esencia con la que el padre de Rosi las bautizó hace diez primaveras, Aroma flamenco nos perfuma con Ni la una, ni la otra (2019, Mediterráneo Music Latino).
Dice el refrán que “sabes que estás en el camino correcto cuando pierdes el interés por mirar atrás”. Acertadísimo, pues, el camino tomado por este cantaor catalán en su nuevo trabajo discográfico. Un álbum de sevillanas aflamencadas que, con otros palos, marca el personalísimo paso que ha dado. Nueve excelentes piezas que al son de un quebranto repican duende, pasión y técnica. Y es que la contraseña de su arte se compone de muchas tablas. Su escuela fueron los tablaos, en los que actuaba siendo chico; cursó la secundaria en el templo del flamenco -6 años en el Tablao Cordobés de Barcelona, poniendo voz lo más granado del baile jondo-, y se graduó con las figuras más representativas del flamenco y en los festivales de más solera. Una carrera forjada golpe a golpe y ganada quejío a quejío, porque si hay dolores que pueden nublar una vida, hay ganchos musicales que levantan el camino. Así pues, este loco del flamenco decide en 2016 cambiar de rumbo. El cantaor da un paso adelante para bendecirnos sobre los escenarios con su cante de alante. Abandona la Limosna de Amores de los bailaores y graba su primer disco flamenco, Entre dos tierras.ConEl alma de un sony el soniquete de grandes colaboraciones rinde homenaje a su Cataluña y a su Andalucía. Como sus orígenes son del sur, participa en Yo soy del sur y, en televisión su magia da el toque. Aconsejado por la del Monte y la De la Colina, el Guerrero -devoto de los retos- decide encerrarse en el cuadrilátero del estudio, meter los riñones y grabar esta vez por sevillanas. Afinados alambres en Sevillanas del Pañuelo, ingenio calculado en A este corazón partío, tango sin rima en Los corazones no son de nadie o copla de caramelo en Quiero volver a lo de antes. Un tesoro sonoro con homenajes a Pareja Obregón y Juan Carlos Calderón. Descubrirlo es todo un placer, y si hemos mirado atrás ensu biografía es para conocer cómo ha llegado este cantaor a encandilar. El nuevo compás de Cristian Guerrero suena Sin mirar atrás(2019, Fods Records).
Tomen nota porque el 5, 6 y 7 abril vamos a regresar al pasado en una cita del automóvil apasionante. ¿Se acuerdan ustedes de las carreras de competición que se celebraban en la montaña de Montjuïc, sobre todo en los 60 y 70 y que fueron míticas con el Gran Premio de España? Pues vamos a darnos una vuelta por ese pasado en un evento único, transmisor de esas sensaciones. El primer fin de semana de abril, el circuito Bcn-Catalunya, en Montmeló, reunirá la mayor concentración de coches clásicos de esa época dorada, con todo su esplendor y mucho más, porque van a ser tres días donde se celebrarán carreras con verdaderas joyas del motor, exhibiciones, atracciones y un sinfín de actividades para reencarnar el mágico Espíritu de Montjuic. ¿Se animan a hacer el Fittipaldi en este revival pasado de vueltas?
Entrevista con Jesús Pozo, promotor del Espíritu de Montjuïc.