miércoles, 4 de febrero de 2015

Las Carlotas regresan 'Con la música a otra parte'.




Texto: Noelia Baldrich / Fotos: Adriático Records





25 años con las sevillanas por bandera y estas hermanas gaditanas son, más que nunca, Mujeres Modernas. Tienen pasado, 22 discos; son presente, con un nuevo álbum, y tienen la llave de su futuro con un cante que abre las puertas de todas partes. Son Carlota y Carmen, poderío y arte, sentimiento y compás, gracia y salero. Hijas del marinero Juan García, y criadas en el barrio de cal y sal Virgen del Mar, los melismas de sus voces han sido por las marismas del Sanlúcar de Barrameda bendecidos. Sus canciones son fuente de vida, que con aires de patio, suenan a originales. Desde chiquitas el tribunal de su casa les tocaba la guitarra, ellas se ponían pilas alkalinas y a cantar en fiestas, saraos, en el Rocío, hasta que un día de 1988 en el local de El Rengué les fue bonito. Un sello discográfico les propuso grabar su primer disco, Sevillanas (1990) y las dos hermanas García se bautizaron con nuevo nombre artístico, Las Carlotas. Este bautismo se lo deben al linaje materno y a los Condes de Orellana. Condesa, bisabuela y madre, Carlotas se llamaban, así que estas niñas sanluqueñas venían marcadas. A partir de entonces su trayectoria musical queda registrada ya con 23 discos, incontables actuaciones, galas benéficas –la última Solidaria Aspandle- y grandes colaboraciones con Ecos del Rocío, Hakim, Los Doñana… Tampoco han faltado homenajes que les llenan de orgullo. Llevan consigo la insignia de oro de su ciudad y una plaza a su nombre está. Pero estas dos mujeres de bandera no andan quietas y si hay que meterse en un berenjenal del séptimo arte, pues allí están, que de arte van sobrás. Su última incursión es un largometraje conocido como una "chirigótica historia de amor" llamada Beautiful Cádiz. Pero no todo es beautiful, la vida, también, da puñaladas y entonces hay que sacar valor para mirarla cara a cara. Eso hizo Carlota, mirar de frente a la enfermedad y cantarle: “Yo voy por la vida con dos collons” y tiró pa’ lante. Son duras de roer las gaditanas. Su anterior disco Hay Carlotas pa' rato (2013) venía a ser una profecía y en tiempos en que no corren Los Capitales ellas dan la vuelta a la tortilla y con Adriático Records inician un nuevo viaje. Nuevos arreglos musicales a cargo José Carlos Seco y Lola Triana en donde las hermanas siguen sembrando ilusiones y emociones. A la virgen dedican Mi devoción mariana, al Rocío, Aunque no vengas conmigo, y cantan a La Querida, a La Nina del Puerto, y a Las niñas de Manola le dedican un Medley. Se atreven, también, con la conocida ranchera con la que una Rocío hizo las Américas, Me gustas mucho y, para los que les gusta mucho comer, una receta con mucha chirigota, La dieta del lunes. Ya ven estas andaluzas tienen la pócima secreta que tanto gusta y pone la gente en pie: arte, encanto, salero, entrega y coraje. Lo que no entiendo es el título del flamante disco, debe ser un error de impresión porque tendría que llamarse “Con su música, a todas partes”. Y, sin embargo, Las Carlotas cantan Con la música a otra parte (2014, Adriático Records) 



Con la música a otra parte, el nuevo disco de Las Carlotas,  parte
de las sevillanas pero se adentra a otros estilos como una ranchera.

Carlotas a estas alturas ¿Con la música a otra parte (2014)?
Carlota: Viene a ser una metáfora. Este año ha sido muy decisivo profesionalmente al haber firmado con Adriático Records y queríamos reflejar el cambio con esta frase, que, además, aparece en el tema Que te vaya bonito que hemos incorporado en el disco.

¿Y os va bonito con el nuevo sello, Adriático Records?
Carlota: Nos va más que bonito, ¡encantadas! de verdad. Estamos muy ilusionadas, por lo menos yo he recuperado la alegría y las ganas de cantar, que las tenía un poco perdidas.

¿Qué os aportado este cambio?
Carmen: Pues imagínate, después de 25 años con la misma discográfica, supone un cambio, tal como están las cosas… Hemos apostado por una compañía joven, nueva, pero que sabe de lo que habla porque se ha echado muchos kilómetros a la espalda. Tanto José Carlos como Lola Triana son músicos, artistas y saben lo que es salir a la calle a hacer una promoción, salir a un escenario y seguir manteniendo el tipo, siempre con buena sonrisa. Y, luego, que ¡te traten como una persona antes que como un artista!, porque yo me siento artista dos horas en el escenario, luego, el resto del tiempo, soy una persona y me gusta que me traten como tal, con la consideración que merezco. De momento es así y estamos muy a gusto, cuando ocurra lo contrario pues ¡nos iremos con la música a otra parte! (risas).

¿Con la música a otra parte qué novedades trae?
Carlota: Incorpora autores nuevos, nos hemos atrevido con baladas. Normalmente hemos cantado rumbitas, fandangos, sevillanas pero nunca una ranchera por sevillanas y ¡lo bonito que ha quedao’! Precioso, si Rocío Dúrcal estuviera viva nos llamaría para felicitarnos, mi arma.



Autores como Miguel Moyares, Fco. Carmona, José Ramón Salazar… ¿Han compuesto pensando en Las Carlotas?
Carlota: Sí, pensando en Las Carlotas. También están Melu, “Esteneza”, “Tachu”…

Por tanto, pura conexión.
Carlota: Ha sido una conexión total.
Carmen: Escuchar un tema y decir “este tema es para mí”.

¿Cuál es para ti, Carmen?
Carmen: Me ha gustado muchísimo Aunque no vengas conmigo.

Carlota: Para mí el popurrí rociero que hemos hecho Las niñas de la Manola porque todo lo que se trate del Rocío..., y desde chica por sevillanas la hemos cantao'. Y como es la primera vez que me dan la oportunidad de cantar algo de alguien que no sea para un disco de otro. Es como a la niña que le regalan una muñeca nueva, porque me han dado algo nuevo y, además, participar en el disco.

¿Cómo ha sido vuestra implicación?
Carlota: Hemos participado en todo el proceso: en escoger portada, en escoger temas, nos hemos sentido por primera vez ¡artistas! y partícipes de nuestro disco.

Dejando huella, también, en el estilismo con vuestra coquetería.
Carlota: Sí, además, son mucha gente la que se ha volcado con nosotras, vistiéndonos, peinándonos, dejándonos los abalorios que lucimos.



Carlota es echá pa'lante, un "huracán"
Carlota, ¿por qué siempre eres La querida?
Carlota: ¡Y qué pregunta!, siempre la del millón. Porqué no me ven cara de la mujer sino de la querida.

Ya lo fuiste con el tema Manuel.
Carlota: Sí, la hermana y la querida. A Miguel Moyares muchas veces le pregunto: “Miguel, ¿por qué no cambiamos las tornas?” Y me dice: “Carlota porque tú no tienes esa carita de buena que tiene tu hermana”. Yo soy la hija de mi madre.





Carmen es más tranquila y comedida.

Hablando de la hija de tu madre, ¿qué tal está la vuestra, y qué le parece este disco?
Carmen: Muy bien, está muy ilusionada también. Se pone: “Hija, a ver que hace mucho tiempo que no voy por Barcelona, a ver como tratan a mis niñas en esa tierra”.

Una madre coraje.
Carmen: Mi madre ha sido una madre coraje, no lo que sale hoy, a cualquiera le llaman hoy una madre coraje. Una madre coraje es una mujer que con 37 años ya tenía 11 hijos, uno detrás de otro, y que con lo que había se tenía que apañar, y siempre hemos tenido unos zapatos que ponernos.

Con tanta descendencia ¿hay futuras Carlotas en familia?
Carlota: Mis hijos no cantan, mi niña va a estudiar arte dramático porque con diez años actúa la mar de bien.
Carmen: ¡Esperemos! Tenemos dos sobrinos que cantan. Cintia Merino que ha participado en el programa 'Se llama copla' y tiene numerosos premios de flamenco, y otro sobrino que también se dedica al cante.


En el séptimo arte dais, también, la nota, primero fue en La oficina y, ahora, con Beautiful Cádiz.
Carlota: Sí, pero no podemos adelantar nada, sólo que no somos las queridas sino las maestras, ja, ja.

Y maestras en muchas galas benéficas para recaudar Los Capitales.
Carlota: Ahora mismo nos acaban de llamar para otra.
Carmen: Ayudamos en todo lo que podemos, siempre que no hay trabajo por medio, claro.

La querida ya tiene videoclip rodado en Palacio Ducal de Medina Sidonia ¿ha sido coser y cantar?

Carlota: El actor es Juan Carlos Valenciaga pero quien ha hecho el videoclip es mi marido, detrás de la cámara dirigiendo.
Carmen: ¡No veas! Le decía su marido: “¡Carlota, repite! ¡Que te estás riendo!, ¡es que no sirves!, ¡es que no vales!, es que no puede ser”. Otra vez, y otra vez. Y yo me decía: “Verás tú adónde vamos a parar cuando esto termine”.
Carlota: No, pero sabe llevarme muy bien, a las buenas me lo saca todo, se lo doy to’, ja, ja.

¿Cuándo vais a darlo todo sobre un escenario
Carlota: El 21 de febrero tenemos el concierto debut, es por aquí arriba, en una entrega premios. Y estamos ya cerrando las próximas actuaciones en formato concierto.

Después de 25 años ¿nervios al subirse a las tablas?

Carmen: Cada vez más. Le digo a mi hermana “a ver que me tendré que retirar como Barbra Streisand”. Ese pellizco en el estómago…, hasta que no llevo un rato en el escenario y te tiemplas un poquito. Lo paso fatal. Ahora que está tan de moda el pánico escénico lo viví hace diez años en Benacazón, Sevilla. Subimos al escenario, a tope, eran las tres de la mañana. Empecé con La niña viene tarde y la voz no me respondió. Miraba a mi hermana y pensaba “Virgencita del Rocío porque no se cae el escenario me caigo pa’ bajo”. No pudimos acabar ni el primer tema. Nos tuvimos que retirar porque antes las canciones era respondernos –no como ahora que los temas los hacemos con las voces juntas- y además yo hacía los finales. No nos podíamos respaldar la una con la otra. Fui al logopeda y me dijo que no tenía nada “lo que tienes es que ha podido el pánico contigo”. Ahora lo tengo controlado.

Lo que no se controlan son las anécdotas.
Carlota: Yo te voy decir. Antes de cantar tengo que ir al baño aunque ya haya ido. Pues en una ocasión fue todo tan rápido, que cuando nos anunciaron “¡Las Carlotas!” salí al escenario con el vestido metido entre la ropa interior, ja, ja. Los músicos no más que me decían “Carlota que no te vuelvas”, -“Chiquillo qué pasa”, ­-“Que no te vuelvas, que te vemos por detrás entera” (risas).
Carmen: Con Carlota hay tantas, es un huracán. Recuerdo en Los Palacios, siempre hay el tonto del pueblo que te da la tabarra, que nos seguía por muchos pueblos con la grabadora y siempre me preguntaba por mis novios. Hasta que Carlota dijo “ya verás tú, este se va enterar”. Lo llamó desde el escenario y le preguntó: “¿Tú, cómo tienes…?” Y el hombre le dice: “Yo tengo muy buen corazón”. Y mi hermana: “No, ¿qué cómo tienes la cartera? ¿O tú qué te crees, qué todo lo que ha ganado mi hermana se lo va a gastar en ti, que tienes la boca como un campo bombardeao? ¡Ven pa’cá!” (risas). Pegó ese hombre una espantá de la caseta… Mira, los músicos se salieron del escenario, venga a reírnos, un cuarto de hora la gente muerta de risa. Tuve que salirme del escenario.

Sigue en espantá el personaje.
Carmen: Pues sí, porque si ha vuelto a verme se ha escondío', ja, ja.



Las Carlotas se mostraron pletóricas durante la entrevista en Barcelona el pasado jueves. 


Chirigota tampoco falta en el disco con La Dieta del lunes. ¿Esos cuerpos se privan de algo?
Carmen:
Gracias a Dios no. Yo soy de mucha cuchara, la verdad. A la hora de cocinar me gusta el plan de la olla, el puchero, más que la comida moderna.
Carlota: Yo soy más de comida moderna.


Me gustas mucho reza la ranchera, ¿qué gusta mucho a Las Carlotas?

Carlota: A mí me gusta mucho divertirme, pasármelo bien, un buen rato de fiesta, estar con mi gente, tomarme una copa. 

Valorando los momentos tras el zarpazo del cáncer.
Carlota: Ten en cuenta que la enfermedad ésta te da muchos momentos de soledad y piensas que damos importancia a cosas que no la tienen y no valoramos la vida. Cuando estás en ésta situación, que no sabes en el momento que te la pueden quebrar, entonces le das más importancia a las cosas.
Carmen: A mí me gusta mucho la gente limpia y sana de espíritu. Gente sincera y la amistad para siempre. Cuando doy mi amistad a alguien lo hago para siempre.


Nunca habéis perdido la esperanza de…
Carlota: Yo nunca perdí la esperanza de que iba a cantar y que iba a triunfar. De chica ya decía que sería artista de sevillanas. La esperanza nunca la perdí como dice el dicho “la esperanza es lo único que se pierde”, y aquí estamos contigo.
Carmen: Hubo un tiempo que perdí las ilusiones, las ganas de seguir, pero la esperanza de seguir en esto, nunca.


¿Qué esperáis con este nuevo disco?
Carmen: Mi expectativa es seguir gustándole a mi gente, porque cada nuevo disco es un reto, y a los que no les gustábamos llegarles a gustar.
Carlota: Por lo menos que nos escuchen en todas partes.

Julio Iglesias para Carlota y Raphael para Carmen.
Carmen: Ja, ja y después de haberlo visto como lo he visto tres veces seguidas, ¡ay! En junio Raphael, en Espartinas. Es impresionante como se entrega.
Carlota: Te digo una cosa, yo soy una enamorada de Julio Iglesias y he visto un concierto de él y dos de Raphael. El de Julio me costó trescientos y pico mi entrada y otros tantos mi marido, en una plaza de toros; y me costó cincuenta el de Raphael, en el teatro, y te puedo garantizar que salí ¡tan satisfecha de Raphael!, es increíble.

¿Una canción de vuestra discografía que lleváis por bandera?
Las Carlotas: A mi madre.
Carmen: Luego hay una también muy especial, Manuela. Sé que a La niña viene tarde le tenemos mucho que agradecer porque fue un punto de inflexión en nuestra carrera, pero con Manuela no me canso de cantarla.

¿Dónde os gustaría cantar este disco?
Carlota: Aquí, en el Liceu o en el Palau de la Música. Pero no me importaría llevar nuestra música a cualquier parte de España.

¿Un artista con quién compartir escenario?
Las Carlotas: Con Isabel Pantoja, la admiramos y ella nos admira a nosotras.


Las simpáticas hermanas sanluqueñas, vestidas de sevillanas, regresan pisando fuerte.


www.lascarlotas.com
Facebook: Las Carlotas
Twitter: Las_Carlotas

domingo, 1 de febrero de 2015

Los Pica-Pica 'Bailando' en Barcelona, ¿te vienes?


Texto: Noelia Baldrich / Fotos: Pica-Pica




El domingo 8 de febrero en Barcelona no hagan planes, la mañana ya está organizada por los reyes de la casa, sus hijos, y, esta vez, no se preocupen porque que les van a llevar a un espectáculo músico teatral educativo, en la Sala Barts, que lo van a disfrutar casi más ustedes que los peques. Eso sí, desayunen fuerte porque a las 12 del mediodía van a subirse a un tiovivo de emociones del que no van a parar de bailar, cantar, jugar, saltar… y van a reírse mucho, se lo garantizo. ¿Qué les pica la curiosidad por saber qué es lo que van a ver? Les adelanto primero las estadísticas que son frías pero que no mienten: un show que ha llenado los teatros de Málaga, Sevilla, Zaragoza, Pamplona, los cines Callao de Madrid, centros comerciales, fiestas populares y durante estas navidades ha abarrotado durante cinco días el Gran Teatro Ruedo Las Ventas de la capital. ¿Quieren más pistas? Han publicado un CD y un DVD donde las ventas siguen bailando a ritmo de reggaetón y las visitas en You Tube se cuantifican, otra vez, por estadísticas: ¡más de tres millones!, si fueran cantantes de pop serian estrellas. Y casi seguro que esta chispeante golosina musical la tienen en casa, sus renacuajos se la han exigido comprar. ¿A qué les empieza a sonar? 






Más, si les digo los nombres de estos divertidos amigos aventureros: Bélen “Pelo de Oro”, Emi “Bombón” y Nacho “Bombín”. Tres educadores infantiles que se dieron a conocer con El Cantajuegos y que ahora ponen todo su conocimiento, experiencia, ingenio, magia y medios para regalar a los niños y también a los adultos un juego lúdico interactivo con mucho humor donde la escenografía y la coreografía les va a entusiasmar. ¡Ah! y no se preocupen por no estar al día en las redes, en un plis-plas y con La mané sus hijos se los enseñan por internet. Les aconsejo, mientras tanto, que practiquen un poco Bailando temas ochenteros, de Loco Mía o Alaska, muevan la cadera y el peroné para que cuando llegue el domingo no hagan un mal gesto y se tuerzan el pie. ¿Quién sabe?, igual les hacen subir al escenario a mover el esqueleto. Pero no se agobien, que darán la talla, porque ¿quién no ha jugado Al escondite inglés, o a Pito pito gorgorito?, y, ¿acaso no se saben un repertorio que cantaban cuando los enanos eran ustedes: Qué llueva, qué llueva y Hola Don Pepito?  Verán, les anuncio que asistirán a una feria donde hay una Tómbola de ritmo y color como la que cantaba Marisol, una noria tan creativa que hasta las frutas y la Galleta María se suben al escenario para representar un marchoso cóctel musical. Ya ven, una locura interactiva, educativa, un fair play en el que no se quedaran con las ganas ni de reír, bailar, gritar, ni de aplaudir. A qué tienen ganas de ¡Que empiece ya!






Cerca está, el domingo a las 12 en la Sala Barts sigan la corriente de este fantástico espectáculo, ¡sean niños por un día! y que por unas horas gobiernen los peques. ¡Ah! ¿qué no les he dicho quienes son, ni el nombre del espectáculo y les Pica-Pica la curiosidad? Pues dicho está,  es un juego entre líneas para irlos preparando: son los Pica-Pica Bailando.




Pica Pica,"Bailando" en BARCELONA
Domingo 8 de febrero
12:00h Teatro BARTS

(entradas Ticketmaster, www.barts.cat, www.atrapalo.com)


www:lospicapica.com
youtube: LosPicaPica
Facebook y Twitter.

viernes, 30 de enero de 2015

Galifardeu Atòmic aterra amb 'Mediterricola'



Text: Noelia Baldrich / Fotos: Xavi Caparrós





Mai hauria imaginat una banda amb un nom tan peculiar, però desprès d’haver-ne escoltat el seu primer volum atòmic, un EP amb cinc -diguem-ne- improvisats àtoms musicals, pren lògica el vocable emprat: Galifardeu Atòmic. Així s’anomena aquest grup encapçalat pel vocalista i guitarrista barceloní Jordi Pérez. Mirant aquest músic sembla un panxa content, sempre amb el seu somriure que bé de lluny, però escoltant-lo i fent un cop d’ull a la seva carrera musical, sí què n’és de galifardeu, es a dir, capaç de fer-ne de totes. Perquè les ha fet: des del pop de Los Interrogantes fins al inclassificable estil de Boom Radar, passant per l’experimentació de Linn Youki. De tot aquest sidral sonor té molt a veure la seva estada a Londres, on va tocar en projectes d’estils molt diversos, en sales tan emblemàtiques com The Marquee, Water Ratz, Camden Jazz Cafe o The Mean Fiddler. Ara aquest compositor eclèctic viu un Moment Dolç, la paternitat per partida doble: és pare de dos fills i acaba de donar llum a un disc de clares intencions, pel que el seu nom rebel·la: Mediterricola. I és què si una cosa brilla en aquest treball discogràfic és el Mediterrani però amb els peus ben posats a la terra: Horitzons de plata Vora el Mar de Cadaquès són dins el seu cap i amb uns acords de guitarra li suren les idees. Cinc cançons que responen a una bufada d’aire pur, fresc, espontani, deixant un paisatge sonor polit, com quan la tramuntana neteja el cel de la Costa Brava i Surt el sol. Aquest galifardeu, que pensa des de el cor i que sap que la roda existencial mai deixa de girar, posar ara el seu disc a rodar. Avui ens trobem amb el Jordi per fer girar la seva realitat musical que ell defineix com "imatges de pobles costers, vestides amb melodies plenes de sentiment que desprenen olor de peix fresc i vi blanc”. Anem, doncs a assaborir aquest plat acústic anomenat Mediterricola (TuP).


El Jordi Pérez és un músic català cultivat en l'escena undergound londinenca
amb una proposta que ell defineix com pop folk galifardià.  

Galifardeu Atòmic desconeixia la teva etapa a Londres.
Van ser cinc, sis anys. Vaig anar-hi per la música i per l’anglès, estava estudiant filologia anglesa a la universitat. Va ser trancar amb tot, bastant bèstia. El més curiós és que més endavant em van llegir la carta astral i va sortir aquest canvi tant brutal a la meva vida. Era a principis dels noranta, tenia 22 anys i en vaig anar de squatter. Era una època que encara es podia assaborir la era post Thatcher, amb una escena underground molt bèstia. Va ser una vida molt rockera, vaig treure’m una diplomatura de so però també el Proficiency. Hi havien propostes de molta qualitat, d’un nivell molt alt -no estava acostumat a veure gent que toqués tant bé-, i, a més, sonava amb una qualitat, en qualsevol garito. Aquestes van ser de les primeres coses que em va xocar. I trobar feina era molt fàcil, i havia una de molt curiosa: glass collector –recollidor de gots als pub de música-, i l’ajuda institucional a l’estranger era molt amplia. Durant aquests anys, vaig tocar amb músics molts diversos i que em va sorprendre molt l’actitud tan seriosa i respectuosa que tenien vers la música. Allà es valorava moltíssim ser music. A més, la gent quan va un concert ho fa amb molta consciència de gaudir d’una proposta.

Anem a la teva proposta: Galifardeu Atòmic. Quin és el concepte atòmic d’aquesta banda?
Musicalment té molta influencia del sabor mediterrani, on visc. Quan un es va fent més gran, tendeix cap a sons més madurs. Ara no m’hi veig fent hardrock com quan estava a Londres, que era el moment de Nirvana. El so acústic m’ha vingut més tard, encara que sempre he composat amb guitarra acústica. Més que plantejar-me “vaig a ver això” m’he trobat fen-t’ho. Primer faig les coses i després me les plantejo.

Les raones.
Sí, i, ara, arribat un punt que he decidit no raonar perquè, en el moment que intentes entendre o reflexionar sobre el que estàs fent, perd el sentit. També és el resultat d’una qüestió tècnica. M’he trobat, curiosament, que tocant amb la mà és quant toco millor, al rascar directament he sentit que el so elèctric cohesionava molt bé amb l’acústic. La transició a estat de l’acústica a la espanyola. És un contacte molt directe. Sóc també percussionista i com quan toco la bateria, les baquetes són una extensió del meu braç, o quan agafo un cajón o un darbuka o un yembe, per exemple, el contacte directe amb l’instrument em facilita més l’expressió.

Músic molt a pèl.
Sí, correcte, molt natural però de carn i ossos. A més, va arribar a les meves mans la guitarra clàssica d’una tieta que és va morir i així vaig començar a composar amb la clàssica.

I quina és la dimensió sonora de Mediterricola?
El nom em va venir abans que ho pensés, va ser pam! De manera mol intuïtiva i molt de sobte.

Molt lligat al Mediterrani.
Sí, és com una triologia però feta en cinc temes què recull vivències. Vaig estar dos anys amb la family vivint a Castelldefels platja, un petit paradís. Durant un temps em vaig dedicar a criar al meu primer fill, Leo, i aquesta experiència -de la que me n’alegro molt haver-la fet- em va inspirar molt. Va ser un luxe.

La roda existencial de la teva cançó. Com t’ha influenciat la paternitat en la música?
Sí, la roda generacional. La paternitat m’ha fet posar les piles a nivell de concreció, ¿què és el que vull fer? ¿cap a on vull portar la música? La música l’entenc “més que un club”, més enllà del fet de crear-la, si és tanca en una habitació s’acaba marcint. És un vehicle d’expressió per canalitzar fluxos de creativitat que s’acumulen dintre meu que si no els trec em turmenten. Un dia estàs alegre o rollo experimental i fas electrònica, un altre dia et surt acústic, .... Però, si vols que algú t’escolti has d’intentar que el missatge sigui més concret. I en aquest sentit al tenir fills el teu temps es redueix molt més, les teves sensacions estan més a flor de pell, el cor se t’eixampla molt.

La brúixola va de nord.
Sí, i respires perquè he trobat cap a on vull anar.

“La vida no serveix si no tens un cert control”, cantes a Dolç moment.
Sí, sí. En aquesta tesitura tens dues opcions: o tot és queda a casa, o, dius mira ja que ho faig i a mi em dona una satisfacció brutal, és com fer teràpia, ho obro i ho passo als altres.




El trompetista Xavi Tort i Jordi Pérez presentant Mediterrícola als mitjans.   

 

Un control espontani ja que els músics estan oberts a acompanyar-te o no.
Sí, perquè en el moment que apliques quelcom de rigidesa o disciplina estàs afectant a l’essència, provoques un blocatge. Vull que soni natural i les cançons es poden transmetre només amb veu i guitarra, o instrumentat amb trompeta, amb el Xavi Tort, o amb baix, violí... Ara mateix m’acompanya un violinista boníssim -el pare d’un amic de l’escola del Leo- què gravarà amb mi el meu proper disc, previst pel maig.

Per composar tens disciplina?
Normalment, hi ha aquell moment que necessites agafar la guitarra i a partir d’un acord et surt la resta d’una manera sense fer càlculs en un paper, és a nivell intuïtiu. Les lletres són vivències però no explicades de manera directa sinó amb metàfores, a vegades, fins i tot, amb expressions que no sé si s’entenen molt bé, però tant me fa.

Hi ha més d’una nit de novel·la a Cadaqués?
Sí. Em vaig casar allà.

Músic tradicional?
Sóc un músic anormal, ja, ja.

Ets un galifardeu?
Ja, ja, sóc un galifardeu i, per tant, amb dos collons ho vaig fer per l’església i perquè la meva dona, Lydia, volia fer-ho així. Va ser una cerimònia molt moderna i divertida, també amb anglès, var ser un show molt bonic i emocionant, i d’aquestes emocions surten versos com “ens varem prometre l’amor etern en la casa sagrada”.

“Mai hauria imaginat que et podria estimar tant.”
Això és l’amor cap els fills, no ho descobreixes fins que els tens davant. Veure els naixements del Leo i el Ian va ser brutal.

Per composar millor quan el Jordi està en un moment dolç o quan està baix?

Doncs, els dos serveixen però tendeixo a estar més creatiu en moments complicats o quan les coses no van tant rodades.

Tot i així es un disc positiu.
M’agrada que ho diguis, perquè és el que intento. Intento fer una combinació. Tinc un flux creatiu marcat pel tema de la nostàlgia, però és una nostàlgia positiva, que mira cap endavant no es queda clavada en el passat.

No et diré cursi, ni capsigrany però “l’AMOR ens ha salvat de les urpes del cicló”.
Sí, el cicló va ser una mala temporada on un dels meus fills va tenir problemes de salut i ho varem passar molt malament, semblava com un cicló que s’enduia tot en orris. Però l’amor ho salva tot, sempre per sobre de tot. Pots pensar que caus en tòpics i què això no és fresc, s’ha cantat molt sobre aquest tema, però en realitat és que l’amor ho mou tot. Un ha de ser sincer.


Multiistrumentista, la seva música es defineix per un acústic molt natural, gairebé a pèl.

Pensant des del cor a vegades “vaig a les palpentes”.
Sí, és veritat, vas com una mica encantat. Per això, et comentava que tot plegat et pot portar a la frustració, si ho sumes a que el projecte no tira endavant perquè li poses un tipus de pressió o deadlines que no hi corresponen. I d’aquí també pren sentit el nom de Mediterricola. Hi ha l’entorn del Mediterrani, sí; i després la part de terricola, tocar de peus a terra, no tot és bonic, hi ha la part fosca. Llum i foscor.

Lletres lluminoses amb l’astre sol que il·lumina tot i un so més nostàlgic.
Sí, sempre he estat donat més a acords menors que majors.

Estàs preparant nou repertori, com serà el nou planeta musical de Galifardeu Atòmic?
S’anirà expandint, això només és un aperitiu. El tema de Cadaqués s’inclourà en el nou disc perquè per nosaltres és un lloc espiritual, i, de ben segur que serà el single d’aquest àlbum, en total seran 12 temes. L’epicentre d’aquest nou treball és que inclourà el tema anomenat Galifardeu Atòmic. És una cançó que surt de la cadència nostàlgica i que va cap a un so més alegre i més esbojarrat. Tot i que la base del so està definida i continua sent guitarra clàssica, trompeta, violí i baix.

Series tant agosarat de definir-me el teu estil?
És difícil. Tinc un bagatge en que mai m’he encasellat en un estil, sempre he sigut molt obert de mires, tinc uns límits o barems que no van amb mi, com la música més comercial. Jo el defineixo com pop folk galifardià.

I la portada?
Una galifardeuada. Tema apocalíptic. Aprofito, ja que faig referència aquests entorns tan idíl·lics, per denunciar com estar tot. Porto un peix penjant de la mà com una crítica a com està el mediterrani, busseges una mica i no hi veus res, no hi ha ni peixos. És una denúncia: “aquí ja no es pot ni respirar”.

Com va anar el concurs d’acústica de l’Espai Jove Garcilaso.
Va ser per treure el cap i posar sobre el terreny la proposta. A part és un concurs amb propostes molt diverses de flamenc, jazz, pop.

Musicalment, és el moment en que estàs més satisfet?
Sí, perquè tinc un control, i és un treball que m’identifico molt. A més, ara m’estic rodejant de musics i això ho vull cuidar molt. Anar sol, ho he fet en un projecte anterior, arriba un moment que et perds tu mateix. És una manera de treure’t pressió de sobre i, alhora, de fugir del rollo egocèntric, que això es una cosa a tenir en compte.

Com respon el teu públic?
La gent que m’escolta i em coneix veu la part bona però m’agrada que hi hagin opinions diverses, i que si està malament m’ho diguin, perquè t’adonés que estàs fent una cosa terrenal, que ets humà, que et pots equivocar i que pots no agradar a tothom, que és la realitat de les coses. Si tot fos ¡què bonic!, ¡què bonic! començaria a sospitar. Ara bé, en el moment que treus el teu disc ho has de presentar d’una manera molt respectable i de qualitat. Es a dir, pot agradar o no, però ha de sonar bé. A més, estem tant saturats d’informació en tots els camps que només ets un gra de sorra en un extens e immens univers. No pots pretendre res més que presentar-ho de la millor manera possible i que arribi a les més orelles possibles. Després aquestes orelles valoraran si voldran obrir-se de nou a aquest so, o no.

I les teves orelles què escolten?
Ara escolto moltes cançons infantils, ja, ja. Estic ficat a la comissió de música del meu fill gran i amb un altre papi hem fet un duo i estem preparant unes cançons per fer uns quan bolos allà. Ara escolto molt de El bolet, Ja plou... aquestes no les coneixia. M’escolto molt els clàssics, el que es fa ara, que sona com el que ja s’havia fet, no m’interessa molt.

I ja t’ha arribat el nou disc de Galifardeu Atòmic que aterrarà al maig?
No, no, encara no ha arribat, ja, ja.





galifardeu-atomic.bandcamp.com
facebook: Galifardeu Atòmic

domingo, 25 de enero de 2015

Conficencias 'express' con Neo Pinto


Texto: Noelia Baldrich / Fotos Neo Pinto





Desde el primer momento que entablé contacto visual con el cantante Neo Pinto tuve una corazonada. Neo, el artista, ocuparía las líneas de una entrevista, pero Ramón, su nombre real, pasaría a engrosar la lista de la amistad. De ese encuentro hará justo un año, enero pasado. El cantante tinerfeño aterrizaba en Barcelona para presentar su nuevo single con videoclip Con esta Balada. Un tema con el que venía a reclamar un sello personal bañado de pop latino y rubricado con r’n’b que empezaba a recibir un baño de visitas por You Tube. Pero no era la sonoridad de la propuesta la que captaba mi atención; ni tampoco su buen físico, afinado por el gimnasio y por los años de fútbol profesional,-una anda ya curada de artistas bellamente esculpidos por si una imagen vende más que una buena canción-. No. Era otra cantinela más personal, un halo de calidez que desplegaba una empática melodía. Parecía traer la brisa cálida, afable, y, a la vez, fresca de las Canarias envolviendo con suavidad el encuentro. Así que lo que debía responder a los cánones de una entrevista formal pasó a ser una charla informal con mucha complicidad. Evidentemente hablamos del single, de sus inicios en la música con su álbum debut Un poquito de corazón, del próximo tema que iba a estrenar, Gimme Fire, de su buena acogida en Argentina en los Elegidos 45, y de su presencia, año tras año, en los carnavales de las islas. Terminamos la entrevista y mientras nos despedíamos supe que se había establecido una nota de afinidad que volvería a enlazarnos. Y caprichoso es el destino, porque así ha sido, pero esta vez sin previo aviso, porque también hay que decirlo: Neo es tan fresco, o mejor dicho, tan imprevisible -como buen acuario-, que se presenta justo un año después a Barcelona como Pedro por su casa. Su road manager debió incomodarse ante mi exaltado whatsapp cuando les contesté: “¡Cómo viene sin avisar! ¡También nosotros tenemos agenda!”. Eran días en que mi calendario no me concedía espacio para realizar una entrevista como Dios manda; sin embargo, recordé aquello "que la falta de tiempo es falta de interés” y mi interés por reencontrarme con Neo era un hecho, así que“robé tiempo al tiempo” y saque minutos para  proponer un último café antes de su regreso: “¿Y si hacemos un café 'express'?”, -que no expresso-, expresión que empleo para aludir a los breves encuentros. Si de ese 'express' quedaba un buen poso podría extraer la tinta suficiente para escribir sobre su nuevo single y nuestra cita improvisada. Esta es la partitura de mis confidencias 'express' con Neo Pinto. 


Lo cité en El Nacional, pero de apellido catalán, familia Subirats. Un multiespacio gastronómico de moda en Barcelona, inédito en la península, con una escenografía modernista y una puesta en escena innovadora. Su eslogan reza: “3.500 metros cuadrados, 4 restaurantes, 4 barras y 1000 formas de alimentar el alma”. Con una premisa filosófica: “…la transparencia a través del cristal. Un lugar donde el cliente puede sentirse cómodo siguiendo su propio criterio, sin necesidad de equivocarse”. No me equivoqué al citarlo aquí, porque la sensación de libertad que se respira en este local tan singular, iba a ejercer en mi invitado lo que yo llamo “una descomprensión de la presión del artista”.A ello también contribuyó, por añadido, la elección de los cafés: “Que nos sorprendan con los mejores cócteles” convenimos los dos. Un Mare Nostrum para él y un Evening Star, per moi. La ocurrencia me venía servida en bandeja, nunca mejor dicho: "La estrella de la noche es él", especifiqué al camarero mientras señalaba a Neo. (Si lees esto Ramón, el tuyo llevaba albahaca, romero, ginebra de Tarragona, Gin Mare, …, hasta clara de huevo). Pronto la atmósfera refinada del local junto a los grados del brebaje iba a tener su efecto terapéutico. Comenzaban a rodar los minutos que sin darnos cuenta se convirtieron en una hora y media de conversación salpicada por ingredientes de la realidad. Nos estrenamos hablando de su nuevo single Prefiero callar que acaba de publicar.Un tema que vuelve a hacer girar a buen ritmo el marcador de las visitas. Un pop latino, con letra de Rosa Martínez y producido por Lupion que le ha supuesto un “esfuerzo impresionante a todos los niveles, especialmente económico”. La anécdota, tal vez la veamos colgada algún día en la red: “Saltando del barco a la chalana, las barcas se separaron, me abrí y me caí al agua, ja,ja, igual la subo para que se rían un rato”, explica divertido. Seguimos hurgando en todo lo que huele a do, re, mi, fa, sol, desde sus seis años de carrera artística, hasta el maloliente presente musical. “Música sin fondo, de usar y tirar, todo marketing, estadísticas en las redes y en unas condiciones draconianas”, reprocha. Nada que ver con la riqueza musical del afamado productor, compositor y cantante Alejandro Abad al que Neo acababa de visitar en su oficina de Sant Cugat: "Lo avisé, también, a última hora y ha tenido la amabilidad de recibirme. Ha escuchado mi trabajo, hemos compartido impresiones y  sobre la mesa hemos dejado una colaboración futura". 



Neo Pinto con el conocido productor Alejandro Abad.


Mientras, nosotros pasamos lista al presente, a todos los fenómenos que suenan en las emisoras -en su cabeza, Marc Anthony, Christian Castro o Jason Derulo- y me cuenta que su teléfono sonó un día con una llamada del programa de La Voz, propuesta que declinó, no por falta de voz. Precisamente este intérprete goza de una voz maleable que llega con facilidad a los agudos, me lo demuestra a capela e in situ en la piel de Bisbal. Ya les he dicho que El Nacional opera para dar libertad. Me entrega su voz con facilidad pero reconoce que le pone más nervioso un acústico de aforo reducido que un concierto de los 40 Principales. De grandes formatos han venido cargadas las navidades, "diciembre ha sido el mes que más he trabajado, con certámenes y galas en Tenerife y Las Palmas". Ha entonado, incluso, un villancico moderno de Ángel Pérez dedicado a su municipio, Granadilla de Abona. Intuyo que pocas horas habrá dormido este artista canario que reconoce padecer de insomnio después de cada actuación, pero lo miro y las noches en vela no hacen mella en su físico.

Con Neo Pinto, el pasado martes, en una tarde de confidencias en El Nacional.


El que sí parece ahora hacer mella en nuestros sentidos es el cóctel, su efecto balsámico empieza a actuar y las palabras bajan la guardia. Nos adentrarnos en terrenos más apetitosos para una periodista ávida de información sensible: la charca ponzoñosa de la música, esos negocios pantanosos del mainstream que pocas veces se cantan a viva voz. Intento infiltrarle, de soslayó, alguna pregunta capciosa, pero Neo, conoce ya las artimañas de mi profesión y en lugar de driblármela como buen jugador, me mira con suspicacia y con sonrisa picarona. (Leo su pensamiento: “Noelia apaga la grabadora y te lo cuento”). Pero se extiende y me cuenta trapicheos de la industria, proposiciones indecentes, algún intento de estafa, y más de un palo del que ha salido reforzado. Sinsabores que olvida con el buen sabor de boca que le dejan las fans, los elogios, y los reconocimientos. Precisamente en abril tiene previsto viajar a Argentina para recoger el premio Elegidos45 e intentará abrir una brecha en Latinoamérica. Su nuevo disco del que ya tiene siete temas grabados, uno muy cubano, se acopla muy bien a ese mercado. Y como le encanta viajar porque “te enriquece y te abre la mente”, tiene las expectativas puestas en Miami con otro proyecto que, para no gafárselo, no lo voy a revelar. Entre revelación y revelación nos ponemos al día de la realidad más pagana. Chismorreamos de la ruptura entre Ronaldo y Irina, “¿Sabes que ahora se consuela con Marc Anthony?”, me espeta. “¿Cómo?”, pregunto incrédula. “En un videoclip”, me sonríe socarrón. El fútbol no podía faltar, y si el año pasado acertó el campeón de liga, este año apuesta por el Madrid. Tampoco falta el tema trending topic de las conversaciones analógicas: el Mercadona. Porque sí, a Neo le gusta cocinar y conoce bien los productos y su distribución, así como algunos de cosmética. Esto último innecesario, a sus 26 años luce una tez tersa y suavemente bronceada. “La verdad que el domingo es mi cumpleaños, 27, y me siento más cerca de los 20 que de los 30”, confiesa travieso. De las travesuras del amor, me habla de las vividas en sus videoclips con la modelo Dasury, pero por sus gestos escurridizos adivino que hay gato encerrado, Repregunto y prefiere callar. -¡Yaya!, se ha tomado muy en serio su videoclip, me digo, pero cómo canta el silencio-. Podría seguir explicándoles bastantes más detalles de este intérprete de gustos sencillos: pizzas y Coca-Cola Zero para amenizar una tarde de fin de semana viendo sus series preferidas, aunque reconoce tener gustos de lo que ahora se conoce como “la casta”:no hay  jacuzzi de hotel en el que no se haya relajado. Se vuelve mañana para casa y me pregunto si se llevará consigo su gran descubrimiento, el Cacaolat, "en las islas no se comercializa y está buenísimo" afirma con gusto mientras se me escapa una carcajada. Lo que sí se lleva es lo que me apunta: “Noelia, contigo siempre me llevo una frase nueva” en este ocasión una expresión que acoté mientras reflexionábamos sobre la maldita obsesión de quererlo todo perfecto: “En lugar de buscarle tres pies al gato, acarícialo”. Yo, de Neo siempre me quedo con la misma imagen grabada en mi retina: su mirada limpia que parece decirme “óyeme con los ojos”. Así que me despido echando mano de su single, Prefiero Callar. ¡Feliz cumpleaños, Ramón!



You Tube: Neo Pinto 
Facebook: Neo Pinto Oficial
twitter: @oficialNeoPinto

sábado, 6 de diciembre de 2014

El guitarrista Toni Cotolí y el ingeniero Luis Nuño fusionan 'Sueños'.




Texto: Noelia Baldrich / Fotos: Toni Cotolí







“Una guitarra en manos de un corazón sensible es capaz de hacerle el amor al alma”, es una cita hallada que armoniza con precisión la experiencia amorosa a la que nos invita las primorosas cuerdas de su guitarra. Por la boca redonda de Toni Cotolí, internacional guitarrista valenciano, se escapa el compás de un corazón emotivo, entregado, delicado, capaz de iluminarnos los recovecos del espíritu. Con una excelente técnica y una exquisita interpretación este virtuoso concertista nos presenta su cuarto disco de ensueño. Con 20 piezas cálidas y románticas que derraman una sonoridad original, sutil e ingrávida que dibuja estados de ánimo y metáforas paisajísticas. Pulsa con maestría y duende las cuerdas de nylon -las de acero están reservadas para su cuarteto- para revelarnos Reflexiones y Confidencias de Aquellos días Mirando al Mar en temas como Parte de mí o Pensando en ti. Con la asombrosa Renovación de su toque clásico nos sumerge en sonoridades más modernas de rhythm&blues como Town Desert y Marengo; con la virtuosidad y velocidad de sus dedos recorremos Yerbabuena, danzamos en Voces del Altiplano, vibramos al son de un Camino al Oriente, nos adentramos en un joropo, Llano adentro; y descansamos en Perlas del Caribe, un vals venezolano. Y para que En el olvido no caiga la canción valenciana para a Tío Toni un tema. Recapitulando: 60 minutos de tonificante y poderoso ejercicio sonoro para darle forma al Silencio aunque sea con una Serenata, pero, siempre, con ternura y ritmo para que la guitarra no se sienta Despechada. Punteada ya la magia interpretativa de Cotolí, que nos embriaga y extasía, rasguemos ahora en la alta ingeniería compositiva de esta obra rubricada por el valenciano Luis Nuño, Doctor en Telecomunicaciones. Su ingenioso magma de combinaciones rítmicas y melódicas responde al cálculo de su novedosa fórmula, unos ábacos musicales que evitan la tinta rancia de los pentagramas y que arroja acordes, escalas, tonalidades, con la precisión de una calculadora. ¿No fue Debussy, que dijo que "La música es la aritmética de los sonidos”? Pues este matemático de las ondas acústicas se ha propuesto demostrarnos todas las operaciones técnicas que ofrece la guitarra: rasgueado, golpes, tambor, pizzicato, ..., así como frases completas en armónicos octavados (el equivalente al falsete en la voz humana). El latido de este instrumento en el intelecto de Nuño y con el corazón de Cotolí esparce una fértil poética guitarrística de efectos especiales que nos toca, acaricia, nos besa,en definitiva, nos hace el amor al alma. Las Seis Cuerdas de Lorca frasean con este verso: “la guitarra hace llorar a los sueños” Cotolí y Nuño hacen llorar, mejor dicho, hacen sonreír a la guitarra para construir sus Sueños (2014, Musice)


"Sueños", 2º trabajo conjunto de Toni Cotolí y Luis Nuño. 20 piezas donde la guitarra clásica baila al compás de ritmos populares bossa nova, salsa, bolero...

“La guitarra es poca leña pero arde bien si se sabe prender sus cuerdas”. ¿Cómo consigues que la guitarra prenda tan bien en tus manos?
Toni Cotolí: Hay quien piensa que con una guitarra buena tocaría mejor, pero, es como si coges un Ferrari y si no sabes conducir, ya puede ser un bólido o un 600. ¿Cómo? Por un lado el trabajo técnico, de albañil, obrero, estar diariamente trabajando la técnica, y, por otra parte, aprender a percibir la percepción de los sonidos, entenderlo en tu mente y darle la vuelta. Mi último maestro, Ricardo Gallén, catedrático de guitarra en la escuela Franz Liszt de Alemania y todo un número uno, no me enseñó a tocar la guitarra, me enseñó a escuchar, sentir y entender la música. Al asimilar este proceso soy capaz de buscar mi propia digitación dándole el camino por donde tiene que sonar.

El conocido músico argentino Atahualpa Yupanqui decía: “Me escucho y no me importa/ que los demás entiendan;/ me basta con sentirme/ el alma en la madera.”
T: Exacto. Es obvio que con una guitarra más buena hay mayores posibilidades, pero, a fin de cuentas, con una guitarra aunque sea muy mala puedes hacer música porque la llevas dentro.

Proyectar tu interior en las calculadas estructuras del doctor Luis Nuño, ¿arduo trabajo?
T: Una de las cualidades que me han destacado mis maestros es mi capacidad interpretativa musical. Logicamente, tengo mi técnica pero lo que realmente me hace destacar a la hora de interpretar es mi sensibilidad. La he ido desarrollando a lo largo de los años. Cuando cogí la música de Luis era como una estructura más rígida y le di la vuelta a todo. Le cambié todas las digitaciones para que el ideal musical fuese el que creía que debía ser. Cuando Luis lo escuchó le gustó la mejora.

Unas piezas construidas mediante unos ábacos musicales que han funcionado como unas cartas astrales.
Luis Nuño: Sí, ja, ja, y además lo parecen. Primero quisiera desmitificar un poco el concepto musical. La música tiene una parte artística, pero, luego tiene una parte sistemática bastante importante donde están escalas, tonalidades, arpegios, acordes, intervalos… Esta parte sistemática es la que he implementado en estos ábacos. La parte creativa de momento no he sabido hacerlo, ya me gustaría. Tienen un aspecto de carta astral donde están representadas las notas, las tonalidades, los acordes. Tradicionalmente, el ciclo de quintas mostraba las tonalidades en una línea (una dimensión), y, yo en la Rueda Armónica lo he representado en una superficie circular, y se ven todas las relaciones de unas tonalidades con otras. No sólo el circulo de quintas, sino, también unas consonancias que son terceras menores, que he visto, luego, que coincidían con los ejes de Béla Bartók; y, la otra, que son las terceras mayores, que también coinciden con los Cambios de Coltrane. 


Ábaco musical
Matemática pura.
Es super matemático. En mis composiciones los utilizo un 5%. La mayoría son creativas. En alguna de ellas, utilizo el ábaco para hacer algo raro, para que vean que no sólo compongo lo natural sino que también puedo hacer algo diseñado de forma artificial.

'Renovación', suena a estructurado diseño.
L: Efectivamente. La primera parte no puedes saber en qué tono está porque no está en ningún tono. Recorro las doce tonalidades de una forma rapidísima y lo he hecho utilizando esta rueda.


Luis Nuño, ingeniero de Telecomunicaciones, ha diseñado tres ábacos musicales que condensan de manera estructural y útil la teoría musical. 


El resto suenan a la luz de más de una inspiradora ‘Puesta de Sol’ (2011), título de tu anterior disco.
L: Sí, muchas.

La musa acude en ‘Sueños’.
L: Sí, sí, la musa acude porque sino vamos mal.

Con tus conocimientos en ondas expansivas has conseguido que este nuevo instrumento musical llegue a un radio muy amplio.
L: Ja, ja, sí. En mi web www.ruedaarmonica.com recibo unas quinientas visitas al día. Las ruedas se comercializan como un libro con su ISBN. No es una venta masiva pero casi tengo más venta en EEUU que en Europa. Están castellano (Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si) e inglés como Harmonic Wheel (A, B, C, D, E, F, G).

Son ‘Sueños’ donde “fusionart” lo clásico y lo popular, sin complejos.
Toni: Sí, sí. Empecé con la guitarra eléctrica, tocando en bandas de heavy, y, de ahí, a la guitarra clásica, me fui a Alemania y de repente era un guitarrista clásico. También tengo un dúo con un guitarrista flamenco, Javier Zamora, llamado Guitarras del Mediterráneo. O sea, la música me gusta toda mientras me llegue, esté bien hecha y le encuentre un sentido, me da igual el estilo. Para mí un disco de guitarra clásica como es éste, con músicas con ritmos populares -blues, tango, habaneras-, es algo que lo tengo interiorizado. Y es una música que llega a todos los públicos. Tiene su complejidad en cuanto a composición pero es sencillo de escuchar. Son melodías muy agradables, muy bonitas y con ritmos muy marcados. El problema de alguna música es que le quitan el ritmo, demasiado rubato, el tiempo se pierde. En la actualidad, se escucha música con mucho ritmo, con batería. Si a este disco le quistases los ritmos el público se aburriría, se ha de poder bailar. Si puedes bailar y cantar la música, te llega. Si tú tocas flamenco y no llevas el compás no vales, puedes tocar muy bien pero no llega. Hay que combinar la melodía, la armonía y el ritmo, es básico.

¿El ritmo de este albúm te ha apretado más las cuerdas?, ¿te ha puesto, Luis, el listón cualitativo más alto?
T: Se lo he puesto yo. Por ejemplo, en la pieza ‘Sueños’, se reproduce la sonoridad de una caja de música. Luis me pasó una propuesta y yo, con mi experiencia, introduzco detalles y matices. Por ejemplo, para reproducir el sonido de esa caja de música cada nota, en lugar de tocarla en la misma cuerda, voy cambiando de cuerda para que se produzca un legato, fusionando todos los sonidos y creando ese efecto. Eso Luis ni se lo imaginaba, no sabe el tiempo que me costó estudiar ese recurso. Pero el resultado es muy bueno. Cuando lo escuchó Ricardo Gallén, me dijo “¡qué gran trabajo has hecho ahí!”. Aporto toda mi experiencia y le pongo las pilas a Luis, por decirlo de alguna manera. En el blues, he tocado mucho con mi grupo de rock y hago muchos arrastres, algún “bending” (coges la cuerda y la estiras para cambiar la afinación), algún vibrato; detalles que he trabajado con la eléctrica y los aplico a la interpretación. Los dos nos hemos aportado.
L: Es lo mismo que coges una obra de Lope de Vega o de Calderón, está escrita, pero faltan los actores que le den vida. El texto por si solo esta medio muerto falta quien sea capaz de interpretarlo.
T: A diferencia de otros artes como la pintura, la escultura donde una obra siempre es la misma, no cambia, lo que varia es tu experiencia cada vez que la contemplas; en la música debido a mi interpretación nunca va a sonar igual. En cada concierto, según mi estado de ánimo, mi inspiración, lo voy a tocar más rápido, más lento. Voy a darle un matiz diferente. Es un arte que está muy vivo.


Toni Cotolí, ha editado otros tres discos: 'Toni Cotolí' (2003), 'Entre amigos' (2007), 'Puesta de Sol' (2010).

¿Hay algún tema que te haga sentir muy vivo?
T: El primero, el tango ‘Despechada’, lo grabé directamente e hice el vídeo porque me encantó. El ritmo que tiene, la melodía…, supe que abriría el disco y aún no había grabado nada. Entre esta pieza y el resto del disco pasaron dos años porque tengo otras obligaciones: mis actuaciones o mis alumnos de música. Es mi tema preferido. 

Aún sin letras, vamos a tratar de desvelar algunos secretos que esconden tus notas, Luis.
L: Algunas tienen letra.

¿?
L: Sí, el tango ‘Despechada’ lo compuse con letra, pero luego la omití, y por eso el título.

¿A quién va dirigido?
L: Pone que a nadie porque alguna se daría por aludida (risas).

¿Qué ‘Parte de ti’ entregas a Claudia?
L: Uf! Mucho, ella ha sido mi segunda esposa. La escribí con letra y se la dediqué a ella, es colombiana; ya no estamos juntos. Al grabarla para el disco la convertí en un bambuco, una música muy apreciada en Colombia.

‘Reflexiones’ ¿por dónde andaban tus cavilaciones?
L: Se llama así porque hice un análisis geométrico de los armónicos (risas). Fueron reflexiones de onda no de pensamiento.

¿Y qué ‘Confidencias’ haces a Victoriano?
L: Uy! Victoriano es mi padre. Falleció este año y le había dedicado esta pieza, pero no llegó a escucharla. Es una historia un poco triste. Es del tipo que a él le gustaban, tocaba el violín.

‘Aquellos días’ me suena a días de vino y rosas.
L: Sí, sí. Es una bossa nova que empecé a componer en EEUU, estaba en una estancia de investigación en Boulder, Colorado, donde conocí a unos músicos, uno brasileño que tocaba ese estilo y comencé a estudiarlo. Ahí compuse la primera parte. El resto lo compuse después en Valencia dando mucha complejidad a la armónica, síncopas, el ritmo, pero no se nota que fueron compuestas en un lugar y tiempo distintos.

Una salsa con guitarra, ¿algún tema especialmente complejo de tocar?
T: Precisamente ‘Aquellos días’, es un rompe manos, hay que estudiarla con mucho cuidado porque te puedes lesionar.

Para evitarlo el Curso de Guitarra y fisioperapia que impartís.
T: Sí, exacto. Los músicos somos como deportistas de élite, que están habituados a tener su fisio, sus sesiones de estiramientos, se cuidan. Hay muchos músicos que tienen dolencias, patologías y es como un tabú decir que te duele algo o que no te encuentras bien, es como si tocases mal. Lo que ocurre es que tenemos un exceso de tensión por estar muchas horas sentados, con posiciones un poco forzadas, con tensión, el estrés de los conciertos… En algún momento puedes sufrir alguna patología y hay que tratarlo y sobre todo saber prevenirlo y para eso hacemos este curso todos los veranos. Colabora Ricardo Gallén y los fisios Merche Cotolí y Joaquín Moya.

¿Con que ejercicio distensionas tu cuerpo?
T: Pilates, pero un buen pilates, donde trabajas la musculatura interna, la flexibilidad y el control de las diferentes partes del cuerpo.

Haces, también, otros ejercicios: testeas guitarras.
T: Sí, trabajo para una fábrica de guitarras en Valencia, son dos marcas Juan Hernández y Francisco Esteve, llevo desde el 2004, exportamos a todo el mundo y lo que hago es control de calidad de los instrumentos.

¿Qué características tiene que tener una guitarra para enamorarte?
T: ¡Qué pregunta! No llegamos a la siguiente entrevista, ja, ja. Diferentes características; por una parte, ha de ser fácil de tocar. Por otra parte, ha de proyectar el sonido, y muy importante que pueda expresar lo que llevas dentro, que tenga calidez en el sonido, una parte la llevas tú pero también el instrumento. No te sabría explicar, el aspecto físico es lo que menos me importa, me interesa comprobar cómo reacciona en mis manos, como me siento yo. Ha de tener alma el instrumento.


Cotolí, además pasa control de calidad de guitarras. En EEUU testeando una Dulcinea


Muéstrame la suya.
T: Es una guitarra de Manolo Adalid, una copia de un modelo de Antonio de Torres Jurado, padre de la guitarra clásica actual. Es una guitarra histórica, tiene un centímetro menos de tiro, un poco más pequeña de caja, muy cómoda de tocar y la sonoridad es muy cálida. Me permite tocar este tipo de música, me inspira.

¿Requiere de cuidados especiales?
Como una persona, ha de estar en un lugar donde tú te encontrarías a gusto.

¿Te encuentras a gusto un día sin guitarra?
T: Sí, puedo estar algún día sin guitarra, ja, ja.

La más fiel compañera, confidente de muchas penas.
T: Sí cuando toco la guitarra se me va un poco todo, me evado del mundo.

Vibras de otra manera con Cuerdas de acero.
T: Me encanta la música potente y hace unos años en un garito de rock en Valencia, el pub El Asesino, en la presentación de mi anterior disco ‘Puestas de sol’ invité a unos amigos músicos como Javier Zamora, a subir al escenario, a interpretar diferentes temas, y los que tocamos de rock con adaptación clásica a la gente les encantaron y a partir de ahí montamos el grupo Cuerdas de acero. Somos un cuarteto de violín, cello, percusión y guitarra, yo me encargo de hacer los arreglos y funciona. Hacemos clásicos de rock y heavy, a la gente le encanta y disfrutamos mucho.

¿Qué pieza no puede faltar en tu biografía?
Asturias de Isaac Albéniz y Recuerdos de la Alhambra de Francisco Tárrega, suelen ser dos obligados porque además de que me han marcado en mi formación, a mis padres y a mi abuela les encantaban y al público también.

El público chino tiene el paladar educado para apreciar el potencial de tus piezas?
T: Sí, sí. Es muy buen catador. Además de porque les gusta, creo que me ven exótico. Les llega mucho en Japón y en China, sobretodo ahí, es espectacular la acogida de ‘Sueños’.


Ha visto cumplido todos sus sueños. Ha tocado en Francia, Suiza, Alemania, Estados Unidos, Japón, Inglaterra, Italia, China y Emiratos Árabes.

¿Hay algún escenario que sueñes tocando?
Los sueños que tenía ya los he cumplido. Empecé a tocar la guitarra con 16 años, y a los 22 dejé la ingeniería industrial, me quedaba un año y medio para ingeniero superior, y decidí dedicarme a la música porque era en ese momento o nunca. Soñaba con ir a París a tocar, soñaba con tocar en China y los he cumplido todos. Ahora mi sueño es seguir, ir progresando poco a poco, sacar el siguiente disco que ya lo tengo grabado. Es un disco muy bonito, en una torre del siglo XV, cerca de Valencia con clásicos de la guitarra, algunas composiciones nuevas de un amigo compositor holandés. Queda poco. Así que mis ‘Sueños’ como se titula el disco es lo que estoy haciendo realmente.

Profesor de ‘Propagación y Radiación de Ondas Electromagnéticas’ ¿en qué onda están tus hijos, Luis, en la telecos o en las musicales?
L: Con mis dos hijas Sara, Beatriz, he intentado inculcarles la música, pero sólo lo he conseguido con mi hijo, Rodrigo, de ocho años, al que he puesto a dar clases de guitarra con Toni.

La lección, Toni, más importante de tu amigo y gran guitarrista Ricardo Gallén.
T: Amar si cabe más la música, a escucharla, a entenderla. Ha sido mi gran maestro. 


 Cotolí y Nuño,  presentando en Barcelona 'Sueños'. 


El videoclip de ‘Despechada’ lo grabáis en ‘Villa Andrea’, casa familiar donde pasaste tu infancia y adolescencia. ¿Quieres decir que la villa no está despechada por tus ausencias?
T: Andrea era mi abuela y le dedicamos la casa poniéndole su nombre. Mi abuela ha sido una persona muy importante para mí. Sí, claro, cuando eres adolescente te vas de tu casa para volar… pero no está despechada Villa Andrea. Es un recuerdo haberlo hecho allí por la memoria de mi abuela.




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