sábado, 18 de febrero de 2017

Fran Fernández: encefalograma sentimental





Texto: Noelia Baldrich / Fotos: Fran Fernández/Muriel Viba












"El mejor lugar de algunos sentimientos son las canciones” asegura este magnético cantautor granadino. Y es por lo que tiemblo al verle, porque el disco-libro que trae bajo el brazo, es un decir porque le avala buena discográfica- quiebra cualquier coraza y nos desviste el alma. Ya puedes ser un témpano de hielo que su directo te arroja a los acantilados de sus versos. Caballero de la prosa, trovador de lo urbano, palabra rutilante de voz propia que se cobija en un sentir hecho rima y arte. Sus canciones son llaves que abren mil puertas y es entonces a corazón abierto y desatados los sentimientos cuando caemos en la cuenta que su guerra sentimental es también la nuestra, más que él se propuso librarla con la voz alumbrada y la luz de su guitarra. “Todos tenemos alma de poeta también tú aunque no te lo creas” asegura. El granadino se lo creyó, y antes de los Veinte (2002) inicio su Travesía (2002) musical desde La tertulia donde tuvo que pagar con melodías de plata y tras la barra más de una deuda. Luego, se marchó de Granada y fue sangrando su dolor de cantautor desde cualquier lugar del mundo. Libertad, La Estación, Puerta Verde y el underground de Madrid fueron los refugios donde más discos ha vendido. Un Buenos Días (2004) cada día y al desconcierto de hacer de la prosa de la vida su cantautoría. Con el miedo en el cuerpo, su continuo estado de saudade y el Eco del tiempo (2009) ha ido derramando voz y melodías mientras hacía equilibrios con Funambulista en America Latina. Una Vorágine 2011, que dio lugar a Afectos secundarios (2013) y el afecto por el tapping y las 12 cuerdas . Llevamos ya relatados 15 años de viajes y canciones, y a estas alturas es la luz ámbar del Teatro Isabel la Católica de Granada la que lo alumbra. ¡Qué orgullo! para una madre que, por fin, tiene fe en el oficio de El arte de tocarte (2014). De acariciar la belleza, reternerla en un poema o en una canción y entregarla al presente en una fascinante Conexión. Una conexión que ahora siente a niveles que nunca imaginó con la publicación de este artístico disco libro. Agárrense el corazón porque es un asalto a todos los rincones de nuestro ser. Lo que llevamos dentro (2017, Sony Music) te desnuda sin previo aviso. Y como decía al inicio, ya tiemblo porque se me están clavando todas las palabras que ha sembrado en esta producción. "Fran Fernández, te digo que si te he visto antes no me acuerdo, pero cómo vistes al silencio y nos desvistes el alma no me olvido". 






(Fragmento en vídeo de la entrevista)




Si Somos ahora, ¿qué es lo que llevas dentro en este momento?
Lo que cada uno llevamos dentro es una sumas de "ahoras". Todos somos resultado de lo que hemos vivido. Entonces, lo que yo llevo dentro es, probablemente, lo que llevas tú también. Lo que me he atrevido es a ponerle el título al disco-libro Lo que llevamos dentro porque pienso que las canciones son un lugar común en el que nos encontramos todos, aún sin conocernos, y, precisamente, eso hace que al escucharlas es como si conocieras al autor porque, al fin y al cabo, está hablando de cosas que a todos no han sucedido. Lo que llevo dentro es lo que soy ahora y, sobre todo, lo que he sido y el desconcierto de qué puedo ser, de qué podemos ser todos.

Muchas horas de vuelo, muchos kilómetros para fotografiar el alma colectiva y alcanzar esta meta: cantar Lo que llevamos dentro todos.
Siempre he sido muy observador y en las canciones ha habido mucho de eso. Una canción es una fotografía en el tiempo, haces una fotografía de un momento sentimental, es como una fotografía del alma, un encefalograma sentimental. Es muy bonito porque te recuerda siempre quién eras en ese momento y, también, te recuerda, que cambiamos poco con el tiempo. Aprendemos cosas pero de tas cuenta que las cosas que sientes no puedes cambiarlas normalmente, ni siquiera te puedes adelantar. Cuando el amor entra en tu vida poco más puedes hacer que rendirte.

Tus canciones son un sentimiento devastador vertido en la cavidad de un verso, contenido por el dique de la melodía, que con la pulsión de tu voz, derrama un caudal de emociones oceánicas. 
Siempre he sido muy dramático en lo que escribo y muy intenso, porque escribo canciones cuando me pasan cosas intensas. Escribo desde un punto de vista de que no puedo contenerlo. Elijo mucho las palabras y cultivo mucho la forma de decirlas, pero el origen de una canción es un fogonazo y eso es incontrolable. Es muy bonito, además, porque esa fotografía en el tiempo se desborda, e inevitablemente hay que ponerle de alguna forma una frontera para poderla transmitir a los demás. 

Aplicas los versos de Huidobro: “Por qué cantáis la rosa, ¡oh! Poetas! Hacedla florecer en el poema”.
Para Huidobro lo que al poeta le pasaba daba igual, que lo importante era lo que sucedía en el poema. Ponía al arte, al creacionismo, como lo más importante. Tu vida no importa, importa el poema y, además, cuando decía que quería hacer florecer a la flor en el poema, ¡es que la flor puede no existir!, pero la estás creando en la composición. Siempre me ha parecido muy bonito, pero, si es cierto, que siempre he escrito sobre cosas que me pasan. Inevitablemente, tengo 35 años, y tengo que empezar a escribir sobre cosas que no me ocurren porque ya no me pasan cosas todo el día, o como me sucedían a los veinte. Pero todavía no lo consigo. Hacemos un retiro compositivo con Marwan, Funambulista y ellos escriben desde cualquier lugar (de la vecina del 5º y su historia...) yo todavía no lo consigo.





¿No has escrito ninguna canción sobre algo que no has vivido?
Estoy haciendo ahora una canción que habla de los refugiados, pero desde su punto de vista, como si yo lo fuese, en primera persona. Es la primera vez. Siempre he escrito desde mi yo y contando algo que me ha pasado. En algún momento tiene que cambiar, porque lo que llevamos dentro es lo que llevo dentro y lleva dentro cualquier persona. Creo que hay que situarse en la vida de otras personas.

Este disco-libro y tu ayuda a una ONG me ha situado en la vida de otro cantautor Pedro Sosa.
Sí, claro, lo conozco a Pedro Sosa. Es médico. Hemos coincidido en un certamen y tenemos bastantes amigos en común. Muy creativo su disco-libro. Coincidí con él la primera vez en Burgos, hace 15 años.

¿Ya has coincidido en concierto con Pedro Guerra?
Sí, sí, pero cantar juntos no lo hemos hecho nunca y ya va siendo hora. Hemos coincidido muchas veces y hemos tocado uno detrás de otro en algún evento. Pero ocurrirá.

Lo que ha ocurrido es que el disco-libro cabalga en su reedición con Sony Music, y con grandes jinetes de la canción: Carlos Goñi, Marwan, Fredi Leis, Edgar Oceransky y Miguel Inzunza.
Cada canción le pidió a uno de ellos. Todos son amigos y los admiro hace mucho tiempo. Nadie te va a entender le pidió a Fredi Leis, no podía haber otro tipo que la cantase; Siempre quiero verte nació porque en uno de esos retiros compositivos con Marwan me pidió que incluyese la canción y que quería cantarla conmigo. Oceransky e Inzunza, que son dos cantautores mexicanos que siempre me han abierto las puertas allí, tenían que estar. Allí está ella, con Oceransky, es muy su estilo, y Melancolía, muy Inzunza. Funambulista, en Nosotros elegimos. Son casualidades, cada canción se ha adaptado como un guante y todo tiene mucho sentido y forma.

¿Por qué fue el segundo tema el que cuajó con Carlos Goñi y no el primero que le mandaste?
Sobre todo, por sinceridad, porque él se sentía mejor con la segunda canción y que bien que lo dijese. La primera era más balada y esta es más Revólver. Déjame caer es más rock de autor.

Gracias a la producción de Pablo Cebrían “las canciones tienen lo que pedían” ¿qué necesitaban?
Cuando estaba grabando con Pablo Cebrían, estaban grabando con él Manuel Carrasco y Sergio Dalma, es un tipo que sabe darle a cada canción el instrumento que le pide y en el lugar apropiado. Una canción es algo muy complejo, tienes la responsabilidad de hacer de esa canción la mejor canción posible, llevarla a la dimensión sonora con más belleza y Pablo es un experto en eso. Se hizo muy bonito ese proceso.

Buscando la belleza ¿tienes la sensación de haber creado la canción perfecta?
No, no creo. Sí que probablemente tengo algunas canciones que serán las más importantes que he hecho en mi vida, pero espero que me queden otras por hacer que también sean las más importantes.


¿Cantautor 3.0?
Lo digo porque ahora todos tenemos la oportunidad de formarnos a través de internet -no puedes dar un concierto sino sabes tocar la guitarra- y, además, aprender a cantar y a escribir leyendo…Es decir, el cantautor debe saber cantar, tocar y escribir. Tres cosas que hacen lo hacen específico en este género y que genera un compromiso especial, sentimental con la gente que nos sigue. Desde que empecé se va sumando gente a mi viaje, las redes sociales es un buen ejemplo, cada vez tienes más seguidores. 



Tocando una guitarra de 12 cuerdas con tapping. 
En el proceso de búsqueda de una voz propia una de las cosas más complicadas es encontrar una forma personal de hacer las cosas. Encontré una guitarra de 12 cuerdas en Granada, la compré ,y se fue adueñando de mí. Cambié la afinación un poco, luego más, y me di cuenta que las frecuencias que estaba consiguiendo estaban conectando mucho conmigo y la forma como entiendo yo las canciones, la atmósfera que quiero crear. Agregué unas técnicas de guitarra diferentes propia de la eléctrica. Me hizo crear un universo personal donde dar vida a mis composiciones.

¿Un seis de enero regalarías un guitarra a un hijo, con las consecuencias que puede acarrear?
Emm… si a mí me la regalaron, sí, debería. De, hecho, me la regalaron con malas notas para motivarme. Toda una buena onda de mis padres y creo que hicieron bien. Dentro de todo, piensan "si se hubiera licenciado en derecho no sabemos si tendría trabajo, y ahora sí tiene”. Es bonito, siguen todo el proceso creativo y evolutivo de mi música. Entonces, sí, regalaría una guitarra. Precisamente, hablando en una entrevista con Carlos Goñi, le decía que él, junto a Sílvio Rodríguez y Pedro Guerra, eran los culpables que yo hiciera canciones y me decía “no sé si quiero ser el culpable”. Porque se pasaba muy mal también. Yo no creo que lo haya pasado mal aunque ha sido muy duro muchas veces, pero cuando haces lo que quieres aunque la vida no te recompense siempre también te sientes feliz. Una de las cosas más importantes que he aprendido es disfrutar del proceso, de estar haciendo lo que quieres.

Quien habrá sufrido más es tu madre, aunque respire ya más tranquila.
Seguro. Mi madre cuando no me pagaban decía “¿¡por qué vas!?”, y si me pagaban “¡a ver si te lo gastas!”. Siempre hay un problema, ja, ja. Cómo le explicas a una madre que te vas un mes a Argentina y que, probablemente, vengas sin dinero. ¡Te vas un mes de gira a Argentina!, ese es el premio, ese es el pago. Pero eso ella no… “¿¡A Argentina, a México!? ¡Uy! ¡Con lo peligroso que es! Mándame una foto del hotel…”

De no haberte regalado esa guitarra ¿qué alegría le hubieras dado?
Pues, supongo que hubiera sido profesor de música. Esa guitarra, en ese momento, fue la mejor guitarra del mundo a la que o no hubiera aspirado nunca, valía 30 mil pesetas, era un guitarrón. Creo que de igual manera hubiera hecho canciones que no hubieran sido escuchadas. 

Tu hermano también toca la guitarra.
Es guitarrista pero es más formal, tiene su novia hace muchos años… está ahí muy estable. Es guitarrista de otros proyectos, no propio en el que se tenga que buscar la vida. Con sueldo fijo.

¿Por qué siempre componéis con el corazón en llamas o en ascuas?
Porque cuando no se está dolido e intensamente afectado no necesitas escribir. Entendiendo que música viene del concepto de las musas, eso significaría que algo que no tiene una inspiración real no sería música. Hay una canción que dedico a esa gente que componía canciones y que lo dejó porque ya estaban bien, estables, no tenían nada que contar. Cuando llegué a Madrid, con veinte años, con Marwan, Luis Ramiro, Luis Quintana..., eramos cien y hemos quedado cinco. Casi todos se han quedado con sus trabajos, tener hijos… Nosotros estamos aquí, ha sido duro, pero lo estamos consiguiendo. Seguimos escribiendo canciones desde un punto de vista muy intenso, con el corazón en llamas, porque, además, creo, que merece la pena escribirlo. 

¿Con 35 años me niego a creer que has estado en todos los lados del amor?
(Risas). Bueno, es que hay tres lados grandes: la luz, la penumbra y la oscuridad, y en una relación suele haber las tres. La luz cuando ella aparece, la penumbra cuando no se sabe lo que pasa y la oscuridad cuando se termina. Dentro de este espectro hay muchas formas de sentirlo, son lados dentro de esos tres lados. Creo que esos tres grandes estados ya los ha experimentado un chico de 17 años, ya se ha deslumbrado, ha dicho “qué pasa” y, también, ha visto el universo caerse en pedazos de lo que creía que iba para ser para siempre.

Pero siempre nos va a sorprender el amor.
Por suerte sí, claro, además, sigo pensando que el mejor amor debe ser el último, aunque no hay ninguno como el primero. El amor debe evolucionar y dentro de uno evoluciona y debe entenderlo más. Se trata de una formación sentimental que tenemos que tener.

“Qué pronto se canta y qué lento se marcha”, y ¿cuánto tardas en darle forma en una canción?
Depende, la canción que estoy haciendo ahora sobre los refugiados llevo en ella un año y medio. Habla, también, de cómo los que tienen el poder no hacen nada, y qué podemos hacer los que, teóricamente, no podemos hacer nada. Sin embargo, otras como Nadie te va a entender, la empecé en Menorca, la seguí en Granada y la terminé en Madrid. Los procesos creativos cambian, pero el esqueleto de la canción lo hago relativamente rápido, pero luego trabajo mucho en ello.

Madrid, México, Barcelona era el orden del ranking de las ciudades que más te escuchan, ¿sigue igual?
Creo que está México, Madrid y Barcelona. Hoy es la primera vez que lleno en Barcelona y tengo muchas ganas de empezar ya a dar un vuelo.



Un vuelo en el que compones, también, para los refugiados.
Estamos preparando un disco benéfico con la ONG SED, lo está produciendo David San José, hijo de Víctor Manuel, aparecen Rosalén, Bebe, Javier Alvarez, Pedro Guerra, Víctor Manuel, Ana Belén, Pasión Vega… Mucha gente, muy buena y muy conocida para dar eco. Por eso hemos ido hace tres semanas a Ghana y hemos visto toda la labor que están haciendo, colegios, infraestructuras…Por primera vez, he podido ver que una ONG ayuda en serio, siempre tenemos dudas. Lo he visto, es cierto, se está haciendo, se está ayudando a la gente. Se está arreglando el mundo de alguna forma, porque es el mundo de ellos y de cada persona. Hubo una frase de un miembro de SED que dijo “Queremos cambiar el mundo”. –“¿En serio?” –“Sí”. Y es cierto, lo están cambiando y, lo que podamos hacer hay que hacerlo. El disco se presentará en mayo, en Madrid, para miles de personas. Pinta muy bien.

Pinta muy bien tener una discográfica como Sony que paga tus deudas.
Ja, ja, no sé si va a llegar para pagar las deudas. Yo vivo de los conciertos y de la venta de los discos en los conciertos, pero se supone que mi economía mejorará, pero no lo sé, nunca he estado con una multinacional. Pienso que mis canciones están hechas, que tengo un público que me sigue, y ojalá Sony me ayude a crecer.

En este crecimiento ¿podrías traicionar tus ideales o cambiar tu discurso?
Pues, no creo que a mi edad vaya a cambiar eso, si me pillan con veinte años, me cortan el pelo, me cambian la ropa, pero ahora no creo que sea posible.

Tengo la sensación que los autores sois Gigantes con miedo, ¿por qué no andáis planeando un asalto para que se os escuche en las radios? 
Fíjate. Cuando a mí la vida me motivó a hacer canciones Ismael Serrano estaba sonando en la radio y Pedro Guerra, Rosana y Javier Álvarez en Los40 Principales. ¿Quién decide eso? Yo no lo sé. Los que lo deciden son gente que no está relacionada con la música sino con la economía, entonces ¿qué hacemos?

Pero si todos tenemos alma de poeta, el gran público aprecia la canción de autor.
No sé, también hay mucho prejuicio, hay gente que ve alguien solo con guitarra y se piensa que se va aburrir. Hay mucha gente que concibe la música como un ocio para despejarse y olvidar cuando sale del trabajo, y resulta que la canción de autor no va a despejarte, te va a emocionar, y a lo mejor la gente no quiere emocionarse, ya tiene bastantes emociones en su vida. No lo sé. Pero yo no me siento cantautor para minorías.

Javier Ruibal se negaba al hecho de someter a la población adulta a música de párvulo y a ser encasillado “canción de culto”.
Las palabras de mi mánager han sido: “No queremos que tengas una carrera independiente, hay que meterte ahí dentro, que te escuche todo el mundo”. Y es lo que quiero, sonar en Cadena 100, estar ahí.  
Asociaros y planear un asalto colectivo.
Nos ayudamos muchísimo. De hecho, creo que más que en otros géneros. Me ido de gira Con Marwan a México, y de las primeras veces que fui canté ya para cuatrocientas personas filtrando canciones de autor. He cantado con él muchas veces. He abierto conciertos hasta de Manuel Carrasco. Hay mucho compañerismo.

Aunque te instales en la Melancolía, ¿Cuáles son tus sueños?Siempre he pensado que tienen que ser pequeños para ir consiguiéndolos, y en cuanto lo consigues ya has pensado en el siguiente. La felicidad hay que tocarla pero un poco solo. Disfrutar más del camino hacia la felicidad más que de la felicidad en sí. He sido feliz muchas veces a pesar de muchas cosas. Mi sueño ahora es llenar Galileo Galilei, el sábado 8 de abril, y cuando lo consiga piense, probablemente, hacer Joy Eslava. No es un sentido económico sino emocional, que mis canciones funcionan. Llevo 18 en esto, y he tocado en muchos lugares, en lugares perdidos de Argentina, Chile, México, algunos se han llenado más que en España.



¿Crees en el destino?
“Si todo esta escrito/ léelo conmigo,/ y si nada está escrito/ yo lo escribo contigo./ No creo en el destino,/ por eso fui a buscarte.” No lo sé, y, como no lo sé, haré por crear el mejor destino posible.

Escribir una hoja en blanco ¿es tentación del diablo o sesión psicológica?.
Es una terapia. La música y el arte nacen para sentir lo mejor con el corazón. No me enfrento a la hoja en blanco, es mi aliada. No es que llega la hoja en blanco y diga “bueno ¿¡a ver qué hago contigo!?” Si me encuentro con la hoja en blanco es porque vengo con algo en la cabeza y la necesito.

La portada, -una captura- tiene aire de juglar, ¿qué recuerdas de tu época tocando en el metro?
Recuerdo sentirme muy feliz. Cantaba de 7 de la mañana a 9, cuando todo el mundo iba al trabajo. Sentirme muy pleno porque cantaba mi canción y la gente compraba el disco. La portada fue una captura de imagen y se me ve abriendo la guitarra para tocar... me gustan mucho estos colores, el ámbar y el ocre, es muy sentimental. 

¿Y de cantar ante millones de personas en Tú si que vales?
Fueron tres millones. Por primera vez entraba en las casas de la gente en lugar de que tuvieran que encontrarme a mí de casualidad, ya fuera en el metro o un garito tocando. Fue muy bonito, recibí mensajes de todo el mundo, desde niños de cinco años hasta abuelos. Y fue emocionante porque muchos me contaron que se reunieron delante de la televisión todos juntos identificados en el proceso de ilusión de alguien que llevaba muchos años haciendo algo y que por fin funcionaba. Se le daba un momento de atención. Fui famoso un mes, no es algo que crea que esté bien la fama por la fama.

Preguntas que te suenan porque las cantas con Edgar Oceansky en Ahí está ella. ¿Te imaginas tu mujer definitiva?
No, sería injusto, que me sorprenda.

¿Qué te roba el sueño?
Duermo bien. Tal vez, que la semana que viene imparto en Madrid un curso sobre procesos creativos, me quita un poco el sueño estar a la altura, pero me estoy preparando.

¿Qué opinas de la muerte?
Es una pena pero supongo que es necesaria.

¿Dónde crees que está Dios?
En todos los lados y en la gente que quieres y te hace feliz.

¿Cuáles son tus tinieblas y cómo te sostienes?
Mis tinieblas, supongo que los fantasmas de que no funcione lo que hago. Y me sostengo pensando que va a funcionar.

De cosecha propia ¿Qué te toca los bemoles?
La gente que habla sin saber, la que atenta al silencio. Los prejuicios.

Cuestiones algo densas, ¿mejor nos instalamos en “No demos tiempo a la vida para pensar”?
Creo que es mejor no darle tiempo a la vida para pensar, piensa un poco pero, de todos es sabido que cuando más piensas te pueden salir fantasmas donde no los hay.

"La vida nueva es como un verso al revés", escribía Sílvio Rodríguez, así que le he dado la vuelta a tu Epílogo. "Ahora los planes se controlan y las expectativas van cambiando".
Yo no me siento controlado por la discográfica. Siempre manifesté que necesitaba alguien que trabaje conmigo, no para mí, que me ayude, y me impulse. Ojalá que la infraestructura que estamos creando nos ayude a todos a crecer.




¿Tatuajes?
Vorágine, el título de uno de mis discos, testigo de una fase de mi vida y de vivir las cosas con mucha intensidad, una especie de caos sentimental, y, un Ave Fénix entre azteca y maya que tiene que ver cuando las cosas no han ido bien ya irán mejor, el ave que renace de sus cenizas. Lo he visto muchas veces cuando toco y me recuerda que todo irá mejor.


¿Supersticioso?
No, pero no paso por debajo de una escalera y si puedo evitar pasar por debajo de un andamio, también. Y el disco que tiene 13 canciones le he puesto 12+1.

Concretemos ¿qué hay en Lo que llevamos dentro?
Hay intensidad, hay drama, hay felicidad, todos los lados del amor, hay lugares comunes de toda la gente que siente cosas, todos somos creadores, la vida es una canción de alguna forma. Lo definirá como un punto de encuentro a través de la música. 




De este punto de encuentro entre tú y yo espero que quede una canción.
Es muy probable.



www.franfernandez.com

miércoles, 15 de febrero de 2017

Último Clan: vuelve el rock vintage



Texto: Noelia Baldrich / Fotos: Último Clan



                    



Con ellos todo va y viene y viceversa, atendiendo a su viaje musical de más de tres décadas de idas y venidas. Se colaron en nuestro imaginario sonoro A través de la noche en 1990, y su combinación beat rock resultó tan fresca, armoniosa y pegadiza que pronto pasó a ser la sintonía del programa radiofónico Ochentopía durante esa década. Su elixir rockero basado en dosis de beat, swing, rock´n´roll, rhythm and blues y ecos de la música popular hizo realidad sus Sueños eléctricos y esta banda barcelonesa pronto conquistaría la escena. Conciertos en las principales salas de la Ciudad Condal, asalto a las emisoras nacionales y como colofón la publicación de su primer álbum por un gran sello discográfico que después devino Universal. Pero la suya No es una historia más. Cuando empezaban A divertirse -también en televisiones- con su especial combinación de melodía, armonía y ritmo y se hablaba ya de Hay un clan para rockanrolear, la formación hizo un parón y tuvimos que esperar más de lo debido para su segundo disco. Las escaleras son largas (2009) tenía visos de un epílogo por tantos peldaños en El camino. Volvieron a sorprender con ese rock-pop de mimbres clásicos, añejos, pero rabiosamente vigoroso y energético. Y aunque seguían fieles a sus fuentes, Beatles, Kinks, Pretenders sorprendieron con notas que terciaban a bolero. Cuando te olvidaba dejaba entrever en su frontman Un tipo Legal pero dual: Yo y mi otro yo. Y de nuevo otro parón. Unos cuantos años Por en medio y vuelta a un nuevo alumbramiento musical. Nunca es tarde si Una estrella ilumina Las cosas buenas. Un tercer LP en el que se aprecia un Golpe de timón: las armonías, arreglos y melodías están trabajadas con más cordura, es decir, con más puñetas, pero con la misma intensidad y seducción du-du-dual tan característica del rock pretérito da-da-da-da. No te pares, versión del Stop Your sobbing The Kinks es indicador por dónde van los ritmos de estos Diablillos del Cielo: Ven a la luna, ni más ni menos. Un carrousel instrumental: saxo, fliscornio, violas, trompeta, piano, guitarras, coros, profusa percusión, para una vorágine ochenterera muy en boga. Vuelven ellos a estar en boga también. En concierto el 24 en Luz de Gas. Nos detenemos a charlar con su líder, Odón Marzal, para conocer su historia: Érase una vez… el regreso de Último Clan, Todo viene y va (2017, Marccato Edicions)







Érase una vez una banda llamada Último Clan…
Que comenzó en el 84, como fundadores estábamos Salvador Falguera y yo, rápidamente se incorporó Jaime de Burgos. Con actuaciones importantes en Zeleste, con críticas de importantes, recuerdo la de Marcos Ordoñez –que se pasó un poco- dijo que dábamos “sopas con onda” a Nacha Pop. Nuestras influencias no han sido grupos españoles, sino anglosajones. 



Y Último Clan ¿por qué?
Habíamos formado varios grupos con diferentes nombres y siempre pensamos en el concepto "clan", más que en término mafioso en sentido positivo, como familiar, de buen rollo. Y lo de "último" esperando que fuese ya la última formación, la definitiva.

Han pasado más de tres décadas y Todo va y viene, ¿a dónde va este viaje tan especial, además de ir a la luna  con el single?
He de matizar que a pesar de los parones yo he seguido en la música componiendo para Lorenzo Santamaría en varios discos suyos, aunque fuese en otro estilo, y haciendo actuaciones. En 2009 es cuando decidimos regresar en serio con una reedición del primer trabajo y un segundo álbum Las escaleras son largas que tuvo muy buena acogida. A partir de entonces, empecé a elaborar el material para el disco que ahora presentamos Todo viene y va pero se fue retrasando, por diferentes motivos, además, algunos miembros están en otras bandas como Jaime de Burgos en Jarabe de Palo y Julio Cascán como bajista de Elefantes. Finalmente, acaba de salir en Enero. A partir de ahora habrá una continuidad más constante. 







¿Cuáles son Las cosas buenas de esta producción de Julio Cascán y tuya?
De entrada las armonías de las canciones están más conseguidas, más trabajadas. La parte de arreglos e instrumentación es la primera vez que hemos grabado un tema, Una estrella, con cuerdas reales y una trompa, que nos ha hecho mucha ilusión porque hasta ahora siempre era un pop rock con guitarra, teclados y base rítmica batería y bajo. Es un corte que le tengo mucho cariño e incluso me lo han pedido para una serie en internet. 


"Quise ser una estrella", igual se convierte uno.
Lo que viene a decir la letra no como estrella de rock’n’roll sino en sentido metafórico, la luz de cada uno, el brillo.

Con este flamante carrousel instrumental, ¿podemos seguir hablando de vuestro sello beat rock?

Es algo que siempre he reinvindicado. Los Beatles hacían música beat, se denominaba el Mersey Beat. Tanto ellos como Pretenders o The kinks es pop con golpe, con ritmo. Nosotros estamos en esa línea aunque hayan temas que sean más de swing como Érase una vez o Necesito tu amor. Logicamente, hemos evolucionado, empiezas son canciones más sencillas y después vas a por armonías, a pulir letras, también.



Se percibe un Golpe de timón respecto a Las escaleras son largas, hay un mensaje melódico y lírico diáfanamente más claro. 
Sí. Hay una evolución. El primer disco, A través de la noche, es un trabajo más sencillo, mientras que Las escalares son largas se puede dividir en una parte que tira más hacia el primero y otros temas que se acercan más a este trabajo Todo viene y va como son Cuando, Yo y mi otro yo o El camino. 

Una evolución con nuevos diablillos.
Sí. El núcleo de la banda somos Salva Falguera, Julio Cascán, Jaime de Burgos y yo, pero como Julio con Elefantes no para –lo cual me alegro muchísimo- ha entrado en sustitución suya Quin Muns al bajo –que da la casualidad que fue el primer bajista de pre Elefantes-, y estamos fantásticos. Julio estará en el concierto de Luz de Gas, además de algunos invitados más.Y hay otro miembro Joan Pau Vidal que es guitarra de refuerzo.


Sigues teniendo de refuerzo tus primeras guitarras: Hofner Club 70 con Fuzz y Treble y, con 19 años, una Gibson Les Paul Custom.
Sí, sí. Soy coleccionista de guitarras. Tendría que contarlas. Todas son joyas vintage. En el concierto tal vez llevaré una Gibson Es 335 de los 70 que es con la que aparezco en el disco.

Por eso sonáis a un rock fresco pero vintage.
Sí, eso me lo comentaba Julio Cascán. Dice que tengo una forma de componer de otro tiempo pero que le doy un aire más atemporal y, eso, a la larga, es una ventaja porque no se está tan encasillado y las canciones pueden permanecer.

Desvélanos las ensoñaciones sonoras de la Intro, Por en medio y Cierre, que resultan tan magnéticas.
Te agradezco que me lo preguntes porque si me preguntan por las canciones que representan a Último Clan son las otras, pero yo quería hacer tres cortes instrumentales: uno al inicio, otro a la mitad, y otro al final. La Intro la hacíamos en los conciertos pero era más larga, así que la recortamos y nos gustó mucho. Por en medio se acoplaría perfectamente a una sintonía como cabecera de un programa de televisión, y la que me gusta mucho es Cierre. Es un tema que si un director de cine lo escucha podría quedar muy bien en cualquier película.

¿En qué te inspiraste para componer ese Cierre tan envolvente?
Primero decirte que volver a componerlo no me sería tan fácil. Hay armonías que ni siquiera yo sabía lo que hacía. Tuvimos que quedar con el pianista y un estudioso guitarrista para que nos lo descifrara. Vas probando cosas hasta que suena bonito. Buscaba algo bello e iba pensando en mis viajes a París y Nueva York, me venían imágenes pero no sabría decirte… creo que era el subconsciente el que actuaba.



Actuáis en Luz de Gas el 24 de febrero. , ¿qué rocanroleareis?
Tocaremos todo el disco menos el Cierre, es una lástima pero es complicada de tocar, hay dos guitarras españolas, piano, trompeta, fliscornio y contrabajo con arco, así que la infraestructura es algo complicada. Tal vez, con dj al inicio o al final. Después haremos tres temas de cada disco anterior. 

Ven a la luna ya con videoclip.
Sí, muy contentos de grabar otro videoclip, desde el 2010 que no lo hacíamos y a parte de habérnoslo pasado muy bien estamos muy contentos con el resultado y lo que nos llena es que está gustando, que es lo importante.

¿Te asusta algo?
No, lo que nos gustaría es que hubiese una continuidad. Cuesta mucho sacar un disco, tiempo, dinero, todo, pero habrá otro, no el año que viene pero no será tan espaciado como el último parón.

Contáis con un buen mentor, Aurelio Morata y su discográfica.
Sí. Cuando empezamos con Aurelio teníamos los mismos mánagers, Roberto Tier, de Sidecar, y Quin Blanco, ya fallecido. Tuvimos muy buena relación, grabamos un mini LP que es lo que enviamos a Polydor y a raíz de ahí nos ficharon y se editó el primer trabajo.

Unos agradecimientos extensísimos.
Son agradecimientos a todos los que han intervenido en nuestra trayectoria desde los inicios. 

A Ediciones Musicales Clipper’s por...
Esto es importante. En la canción Stop Your Sobbing The Kinks tuve cierto miedo porque tuve que hacer una adaptación, sin perder el espíritu, bastante diferente y nos costó cuatro meses tener el permiso de los ingleses Kassner Associated Publishers. Y una vez que estos y Ray Davis –decimos en broma- nos la concedieron, la autorización en España se hace a través de Clipper’s. Pero fueron cuatro meses pidiéndonos muchas cosas, para empezar tu adaptación en inglés porque querían saber lo que estabas diciendo… y más y más.

Como abogado de profesión tampoco te las dan.
Ja, ja, es verdad. Cuando empecé llevé muchos artistas entre ellos Peret que en paz descanse. Le tenía mucho cariño porque una vez al mes venía al despacho. Le gustó mucho el disco Las escaleras son largas, los temas Cuando y Yo y mi otro yo, y eso que nuestros estilos eran como el blanco y el negro, la rumba y el rock.

Los clientes del bufete son conocedores de tu faceta de rockero.
Sí, y algunos clientes vienen a los conciertos.




Todo viene y va ¿dónde deseáis que os lleve este carrousel sonoro?

Primero que llegue a la máxima gente posible y que les guste, después, poder defenderlo en los máximos sitios posibles.


Qué ruede el carrousel del redondo.
Se me ocurrió como portada viendo la película El golpe. Llevaba días pensando qué imagen puede transmitir Todo viene y va, y me acordé del que aparecía en la película dando vueltas, y así fue. El fotógrafo Joan Cortadellas hizo esta foto y me remarcó lo de la noria en segundo plano y me pareció perfecto porque también da vueltas.





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viernes, 10 de febrero de 2017

Erika Leiva comulga con Manuel Alejandro.



Texto: Noelia Baldrich / Fotos Erika Leiva









Podría llamar a su exquisito redondo "Etiqueta negra Vol.II", dando así continuidad al Etiqueta Negra publicado por el insigne compositor de la canción romántica, Manuel Alejandro. Y es que, sin duda, el disco que nos presenta esta cantante gaditana de voz privilegiada tiene la categoría de reserva, atendiendo a la crianza de los temas y a una materia prima de pura cepa. Esta “leona”, como la apodaron en el programa ‘Se llama Copla’, le ha arrebatado 11 temas a Alejandro “El grande” -éxitos de “La más grande”, de Julio Iglesias, Raphael, José José, El Puma, Nino Bravo…, para presentar un compuesto Grande, muy grande (2008). A que no te vas, Si la noche de anoche volviera, Que no se rompa la noche, Frente a Frente, Ese terco corazón, son algunos de los cortes que interpreta En carne viva. La de la Línea de la Concepción posee unas cartas de ases: Notables registros vocales, sublime interpretación -temperamento y sensibilidad, potencia y matiz-, y unos arreglos frescos e impecables. Es de suponer que la linense ha perdido la cabeza por el amor del jerezano pero, como cantaora de fuste, derrocha arte, duende y sal a mares, el de su Línea y el de la Bahía. Así, que No lo puedes negar, es una obra de gran belleza e impacto digna de un certificado sobresaliente. Como todos los artistas, sus antecedentes son de lucha y esfuerzo, aunque su voz viniera de serie. De pequeña, entre palmas, guitarras y bata de lunares, fue un Torbellino de colores arrancándose por el ciclón Flores, e imaginaba, Tras el cristal (2006), subirse con Señorío a las tablas del Teatro de la Maestranza y por cuarta vez lo ha cumplido. La última, con su espectáculo Sevilla siente a Rocío. Hoy, este huracán de arte está en Barcelona en la Encrucijada de presentarlo a los medios, y ya goza de su beneplácito, pues, si se granjeó la gracia de Marifé de Triana, no hay voz con autoridad para romper la magia de este sueño hecho realidad. Un homenaje a Manuel Alejandro que Erika Leiva etiqueta con un pata negra: Amar y Querer (2016, FodsRecords). 




¿Para dedicarse a la música más que quererla, hay que amarla?
Por supuesto, me considero una amante de la música, no concibo mi vida sin música y para entregarse a un público primero tienes que amar lo que haces. Amar tu profesión para sentirte tú misma y poder transmitir esa magia con la que los artistas jugamos siempre.

Y “AMANDO”, lo has grabado.
Sí, amando completamente todas las canciones que he elegido porque me ha sido muy complicado quedarme con solo diez. Este autor es tan grande, con un legado tan maravilloso, que me ha resultado una tarea bastante complicada, pero escogí estas porque de verdad las amo y así las presento: con Erika Leiva en cada una de ellas. En algunas me identifico más pero todas tienen un contenido muy grande y semejante al género de la copla porque, aún siendo canción romántica tradicional, por la intensidad de las letras las considero la nueva copla.

Aún así, ¿supone un cambio de registro interpretativo?
No tan grande porque las letras están tan cargadas de dramatismo como cualquier copla que escuchemos de Marifé, Rocío Jurado, Juana Reina, y tantas y tantas que han defendido este género, que no me resulta complicado quitarme la máscara y volver a ponérmela, sino que me entrego tal cual. Son letras que me dicen tanto que no me resulta trabajoso el demostrarme, abrirme y trasladarlo al público, de verdad que no.

¿Alguna te ha exigido una mayor entrega?
Todas tienen mucha complejidad porque Manuel Alejandro destaca por su maravillosa pluma -eso es indiscutible- y también por su forma de componerlas, comienzan suaves y después tienen un estribillo muy potente. Ese corte es su sello personal. Cuando escuchas a artistas como Rocío Jurado, Raphael y tantos cantando un tema identificas inmediatamente la autoría de Manuel Alejandro. En esto era el número uno. Una de las canciones que me ha costado trabajo de interpretar es Amar y Querer y por esta razón le puse el nombre al disco. Cada vez que hacia una toma en el estudio salía llorando porque me emocionaba, no se puede describir mejor la diferencia entre el “te amo” y el “te quiero”, cuando algo va ser duradero o cuando te encaprichas. Me llego al corazón, me arañó un poco más que las demás. En cuanto a la interpretación vocal, hay una que es muy complicada que me la tuve que trabajar un poquito más, la interpretó en su día Nino Bravo, Como todos. Es una de las más difíciles con las que me he enfrentado.

Erika ¿has tenido Frente a frente a Manuel Alejandro? 
No. Me paso una algo muy curioso en el programa Se llama copla, en el 2007, cuando iba terminando la temporada el director de orquesta lo conocía y me comentó que estuvieron hablando de mí y que le gustó mucho lo que yo hacía… Pero, fíjate, siendo jerezano y yo viviendo muy cerca nunca lo he conocido, no se ha producido la ocasión. Me encantaría que llegará el día de poder mostrarle este trabajo pero me impone mucho, me da mucho respeto. No sé si sería capaz. De momento, el disco está recién sacado del horno lleva dos meses en el mercado.

Así calificaba Manuel Alejandro a los artistas de sus éxitos: 
Rocío Jurado. El temperamento. Voz única de terciopelo y afinación exquisitos.
Isabel Pantoja. Reina de la Copla. Intuitiva, hábil.
Raphael. Lo inesperado.
Julio Iglesias. El buen hacer.
Nino Bravo. Fantástico ejemplo del derroche vocal.
¿Cómo te gustaría que te definiese?
No sé, no sé, cómo me podría definir.

Mira que te han dicho cosas bonitas: “Huracán de arte y fuerza en el escenario”, “ El aire del sur se contonea al compás de tu mirada”, “Un ciclón, una fuerza desmedida en el escenario y una aplastante seguridad”.
Pues… no sé, lo que sí me gustaría es que estuviese contento con el resultado, que sea de su agrado. Con eso me conformaría y estaría dichosa, de verdad. 

Manuel Alejandro espolea carreras.
Eso sí. Ha tenido la facultad de hacer canciones a medida y eso siempre lo destaco. Hay compositores que escriben pensando más en ellos o en sus propias vivencias, pero él ha tenido la capacidad de componer por encargo teniendo en cuenta sus habilidades y puntos fuertes del artista, y ha sabido llevarlo, y eso es muy complicado. Por eso, parte del éxito de los que han cantando sus temas se lo deben a este gran compositor, sin quitarle el mérito a cada uno de los cantantes, pero ha influido mucho la persona de Manuel Alejandro.

¿Tu carrera está espoleando un cambio de género?
Siempre he sido muy inquieta. Empecé con la copla pero nunca he dejado de interpretar otros registros, tirar por otros derroteros. Soy muy curiosa, me gusta hacer cosas diferentes, la monotonía no va conmigo, soy muy sagitario y cuando llevo mucho tiempo haciendo lo mismo me aburro e intento darme la vuelta y renovarme. Tenía ganas de hacer esto, a parte de mi admiración por Manuel Alejandro, me apetece cantar otro tipo de canción que no siendo copla se asemeje, pero no es. Al público hay que ofrecerle otra carta, otra faceta tuya, que vean tu versatilidad. De hecho, doy clases de flamenco, también. Estoy todo el día “enredá”, como yo digo.

Un Torbellino de colores.
Sí, sí, ja, ja. Mi gente no se cansa. Perdona, ¡sí! se cansa, pero ya están acostumbrados a mí, a mi forma de ser, de vivir, de entender la vida: que no la entiendo sin música. Han comulgado con ruedas de molino.

Seguirás como Vendedora de coplas.
Sí, de hecho en mi espectáculo no voy a dejar de hacer copla y nunca se sabe de aquí a un tiempo hago un disco de copla, me encantaría, con una buena calidad, con una orquesta en directo eso es maravilloso. Lo han hecho grandes artistas y luego han sido discos que se han vendido muy bien. El concepto de la copla lo tenemos un poco equivocado porque luego en el directo la gente agradece más una copla que otra cosa. Es un género que levanta, levanta pasiones y yo lo compruebo cada vez que subo a un escenario.

Una actriz de coplas se “desnuda” y en este nuevo disco te muestras en la portada En carne viva.
Sí, para que la gente me conozca tal como soy, se entiende que la imagen está muy cuidada. La limpieza, la pureza que muestra es lo que quería transmitir al público. Estoy en un momento de mi vida muy serena, tengo una estabilidad, me he encontrado a mí misma haciendo lo que quiero… Estar en un punto de tu carrera en el que puedes ser tu misma es muy importante, y es lo que he querido proyectar. Fondo blanco, sin abalorio alguno, transparencia.

Entonces, acostumbrados a verte como un Nardo con bata de cola ¿cómo será el estilismo de este espectáculo en el Teatro Alcalá de Madrid, el 2 de marzo?
Ja, ja, pues ¡imagínate! con lo que me gusta un vestido de cola. El espectáculo lo he dividido en dos partes. La primera, dedicada a mi faceta más coplera, a ese registro que llevo haciendo desde que era una niña y que no voy a abandonar nunca, son canciones que la gente me exige; y la segunda parte irá más dedicada al disco, a las canciones de Manuel Alejandro, y las combinaré con otras que se asemejan a este corte de baladas e incluso las alternaré con opera, ¡ahí lo dejo! Voy a sorprender. Iré con orquesta en directo, diez pedazos de músicos que me traigo de Andalucía, que trabajan conmigo dirigidos por el maestro Daniel Mata, mi pianista, llevo trabajando con él cerca de 8 años y existe una complicidad muy importante. Las cuestiones técnicas -iluminación y sonido- también están muy cuidadas. No va a pasar desapercibido este concierto. 





¿Seguirás confiando en tus diseñadores fetiches, Lina y Miguel Reyes?
¡Ah! Sí, sí. Lina y Miguel Reyes estarán el 2 de marzo conmigo. La primera parte, más folklórica, sacaré mi bata de cola y luego serán trajes más elegantes, de fiesta. 

Concierto de apertura, pero habrá más fiestas ¿no?
Sí, esto va ser la apertura, luego iré anunciando sobre calendario pero la verdad que se está presentando todo muy bien, no me puedo quejar. Cada día hay más interés por Lerika Leiva y este trabajo, y estoy encantada de poder vivirlo al cien por cien, sin ataduras de ningún tipo. Bueno, tengo una pareja que me entiende, que me sobrelleva muy bien. Ya te digo, disfrutándolo a tope.

Esa pareja que te entiende porque nació con la pandilla, son años, y que sobrelleva tu crecimiento artístico, que no es fácil, ¿te atreves a desafiarla cantando A qué no te vas?
¡Hooombre! ja, ja, yo creo que no se va a ir nunca, porque si ha aguantado tanto, si se va ahora, ya es para pegarle. Pero sí que es verdad que como se vaya… ¡vamos! Imagínate ¡cómo puede ser una Erika Leiva enfadada con la peineta tiesa! ¡uuhhh! (risas).

El pisito en Sevilla ¿ ya lo has encontrado?
En ello estoy todavía, porque en marzo ya tengo que estar en otro sitio, pero no tengo tiempo de buscarlo, le tengo la tarea encomendada a una amiga y, verás, la pobre ya…

¿Tampoco tienes tiempo para cocinar? Con lo que te gusta.
¡Tampoco! y mira que me gusta, me encanta. Cuando estoy en el pueblo, en mi casa de siempre, hago mi puchero, mi comidas más caseras, que me ha enseñado mi madre y en su día la abuela, tradicionales pero también vanguardistas.

¿Con qué plato cautivas?
Verás, un puchero no es muy para conquistar, pero me encanta… a mi novio le gusta mucho mi arroz caldoso, dice que me sale muy bien.





¿Cocinaste algunas de las canciones recogidas en tu primer trabajo discográfico Tras el cristal (2006)?
No, todavía no he compuesto, tengo cosas escritas en mis momentos que tengo en casa, pero es una asignatura pendiente. Estoy por eso estudiando solfeo para tener nociones, me he pedido un teclaíto, la guitarra la veo más complicada, le tengo mucho respeto, hay que ser muy virtuoso y cada maestrillo su librillo.

¿Tienes maestrillo para tu voz?
Sí, me cuido. Tomo clases de canto todos los días, técnica vocal por la mañana, e intento cuidarme la alimentación, todo. No solamente es la imagen lo que el público ve, sino que hay un trabajo. Es una herramienta que como la descuides después retomarla es muy complicado. Y más en este género, te tienes que entregar mucho, consumes mucha energía y tienes que tomarla como sea. Me gusta mucho meditar, en mi casa, sola, me pongo mi música zen… Al ser una profesión en contacto constante con la gente y el bullicio, llega un momento que te apetece desconectar, el silencio… me devuelve la calma completamente.

Libros de autoayuda también lees, ¿qué tres cosas tienes por hacer?
Pues, lo típico ja, ja, tener un hijo…

Tiras de sobrinitos.
Sí, ¡más guapos! y te da cosa vivir lejos de ellos porque te pierdes verlos crecer aunque tengo contacto todos los días por el grupo de WhatsApp pero hay cierta añoranza… pero esto es así… ¡Qué ¿qué me queda por hacer?! Tengo muchos sueños por cumplir. Por ejemplo, me encantaría estar en concierto en Barcelona, pisar la tablas del Liceu… El Palau ya sería lo más. Pero, bueno, soy una soñadora nata y no descarto porque cuando era pequeña soñaba con ser cantante y lo he conseguido. Cada cosa que persigo, como lo hago con tanto interés, soy muy pesada… No descarto nada de lo que sueño, la verdad.

¿Qué cosas sencillas te gustan a propósito de una canción que decías “hablar con las estrellas y escuchar a Camarón”?
Soy una persona muy tranquila, de estar en mi casa, me gusta ir al gimnasio, hacer pilates, leer, el cine, estar una tarde con las amigas de compras y tomarte un café… No tengo gustos lujosos.

¿De gustos musicales variados?
Sí. El flamenco me vuelve loca, la verdad, pero me encanta Mónica Naranjo, Alejandro Sanz desde que era una niña y tengo todos sus discos, Miguel Poveda al que conozco y tengo relación, es una persona maravillosa, y Alaska que no tiene nada que ver. Me gusta el rock, el pop.

Con quien te he visto muy bien acompañada, A tu vera, es Manuel Orta.
Sí, hicimos un homenaje a Lola Flores y a Caracol. Me llamó, me expuso la idea y me la propuso. Salimos en concierto con un espectáculo muy bonito y cuidado, ahí me cambiaba hasta seis veces de vestuario. El público lo agradece porque es teatro y hay que darle algo diferente. Manuel era la parte más flamenca de Caracol y yo la coplera de Lola Flores. Ha sido una fuente de inspiración muy importante para mí Lola.

¿Qué canciones te han acompañado siempre?
Por ejemplo, de Lola Flores Limosna de amores, que no va a faltar en mi espectáculo; Tengo miedo, un clásico que tantas artistas han defendido y tampoco va a faltar; Y sin embargo te quiero, eso es una maravilla del trío de ases Quintero, León y Quiroga… Son coplas que nunca van a pasar de moda, a pesar de los años, siguen ahí.




¿En qué momento artístico se encuentra Erika Leiva?
No sé si es mi momento pero intento disfrutar de todo lo que se me viene, de lo bueno, de esta entrevista, de encuentros que voy teniendo. Mi meta es disfrutar el momento porque como todo pasa tan rápido intento quedarme con un buen sabor de boca. Y que en cada encuentro no solo conozcan al artista sino a una buena persona. Teniendo esa sensación creo que mi trabajo está hecho.

Antes persona que artista, fue un buen consejo.
Sí, de buena maestra, Marifé de Triana. Admirar a una artista tanto, tenerla delante y que sea una persona tan cercana, tan humilde, tan de verdad, esa es la mejor lección que se puede dar a una persona que empieza, y me la dio a mí.

Empiezas a despuntar y ¿a encontrarte con alguna Encrucijada?
Sí. El público ve el resultado pero no el trabajo que hay detrás de todo, ¡imagínate! cuando haces incluso un videoclip… todas las horas que tienes que estar preparando para un momento de nada, o para un show…. todas las horas que hay detrás de ensayos, arreglos, coordinar vestuario maquillaje… En fin, es todo un trabajo. Después te subes, te entregas y el aplauso es la mejor medicina para el artista.

Como diría Manuel Alejandro "AMANDO".
Es que como no te entregues amando difícilmente vas a hacer feliz. 




Mientras esperamos que Manuel Alejandro publique Te voy 
a cantar mi vida, ¿por qué no nos “cantas” si Este terco corazón pasará por el altar? ¿Es otra de las cosas que te quedan por hacer?
Ja, ja, pues, sí, es una de las cosas que me gustaría hacer pero lo veo tan complicado en este momento, no tengo tiempo de nada. Sería una boda muy íntima, con mis amigos de siempre, la familia y nosotros dos, y ya está.

El traje ¿íntimo o más espectacular?
Sí, pero no orientado a los volantes, porque ese estilo es parte de mi trabajo, estoy tan acostumbrada a llevar bata de cola que me inclino más por un corte totalmente diferente. Para eso Miguel Reyes. Una vez me entró la fiebre de casarme pero al final lo dejamos ahí, en standby, para cuando podamos… cuando podamos… y al final ¡fíjate!

¿Qué canción le dedicas a tu chico?
Contigo, esa es una de mis canciones favoritas y él sabe que cada vez que la canto va por él.

Con tanto viaje ya podrían darte el título de Turismo.
¡Oh! Viajando ya me voy a licenciar, ja, ja. Me falta una asignatura, tengo delito. Pero te digo una cosa: la vida da muchas vueltas, pero mucho cambio me tiene que dar para dedicarme a eso, porque cualquier cosa ya no me llena. 




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miércoles, 25 de enero de 2017

Carmen Lemos, torbellino latino

Texto Noelia Baldrich / Fotos: Carmen Lemos







Cuando un artista se entrega en Cuerpo y alma es de cajón que su trabajo quede grabado en el corazón. Y es lo que resulta con esta cantante cordobesa que debutó en 2014 y que ahora regresa con un segundo trabajo discográfico resuelto con gran solvencia. Una inteligente combinación de bachatas, baladas y temas de corte latino, letristas de talento, 14 músicos a todo son, y su sugerente y potente voz. No hay trampa ni cartón y, sí, la audacia de un gran equipo en la producción para llenar de contemporaneidad y luminosidad esta nueva obra. Sigue dándolo todo pero ahora descubrimos en esta artista cordobesa de identidad latina evolución, crecimiento y sofisticación: luce bien arropada en esta entrega para conquistar a quemarropa hasta Latinoamérica. Hoy, Carmen Lemos comienza el lanzamiento de Quédate en mi corazón (2017, Leiber Music). 
[ A la venta el 3 de Febrero]




Una atractiva obra bien resuelta con audacia, sensibilidad y firmeza para quedarse en el corazón.
Creo que nunca mejor dicho es redondo totalmente, completo. Hay una evolución desde los inicios, como en todos los artistas, se ve una progresión, una madurez, tanto a nivel vocal como musical y creo que, en mi caso, en un tiempo récord, lo hemos conseguido.

Muy bien arropada no te falta de nada: gran productor, 14 músicos en directo (guitarras bachata, wiro dominicano, violín, trombón,...), coloridos coros… 
En este disco, sin desmerecer a los anteriores que son todos grandísimos, se ha notado la experiencia del gran productor Alex Soler, que ha estado muchos años trabajando en Miami con grandes figuras como Juan Gabriel, Emilio Estefan, El Puma… Imagínate ¡toda su sabiduría volcada en mí! es brutal.

Antes los cazatalentos iban a la búsqueda del talento, ahora es el talento en busca de los cazadores ¿ha sido así con Alex Soler?
La verdad es que sí, que hemos ido a la caza de Alex, aunque es como de la familia queríamos trabajar con él. Desde la primera vez que conocí Alex, antes de mi primer disco, en su estudio escuchando temas que había grabado para Juan Gabriel hubo química. Notó la adoración que tengo por este divo y creo que me leyó el pensamiento: “Cómo quisiera yo que este me grabara a mí”. Y mira ¡quién me lo iba a decir! Me ha exprimido y ha sacado lo mejor.

Y se produce una conjugación acertadísima en la evolución de tu estilo y el signo de los tiempos musicales, los ritmos latinos.
Sí, además ese es el objetivo. Teníamos claro que soy artista latina pero todavía teníamos que centrarnos más que el anterior que había más balada. 

Letras para quitarse la ropa, de hecho, te entregas a quemarropa a autores que repiten German Nogueria, Juan Mari Montes, David César y también nuevos. Una elección con mucha cabeza.
Sí. Tengo la suerte que los conozco personalmente, saben cuáles son mis inquietudes, mi forma de ser y eso ayuda mucho, además, son grandísimos compositores. Han grabado para artistas de la talla de Daniela Romo, compositores muy consolidados en la música latinoamericana y, la verdad, que se han metido en mi piel. Las escucho y parece que las haya escrito yo. Han sabido expresar lo que siento como persona y artista.

¿Todas se han compuesto a petición tuya?
Todas. Esta vez no ha habido catálogo de canciones que te muestran y escoges, esta vez se han puesto a trabajar para mí, eso es un privilegio y les doy mil gracias por creer en mí. Hoy en día un artista que empieza no lo tiene nada fácil y menos que grandes compositores cedan su talento para tu trabajo. Tiene su explicación: ellos también buscan el éxito, como lo busco yo. Estoy súper, súper, agradecida.

Casi son letras de tu propia piel
Claro, porque hemos hablado antes, se han involucrado en mis sentimientos, han captado lo que quiero expresar…

Y 10 temas muy equilibrados, mitad ritmos latinos y mitad medios tiempos y más lentos.
Sí. El primer trabajo de un cantante viene a ser una carta de presentación, no tienes más oportunidades, así que tienes que darlo todo, mostrar tus capacidades vocales, y eso te lo permite temas lentos como las baladas. Y lo cierto, es que a mí me encantan, me considero muy baladista. Sin embargo, en este disco hemos querido alejarnos de la balada estándar americana, estilo Whitney Houston, ya muy "amortizada", y apostar por lo que se lleva ahora, estilo Adele, y así suena Torbellino. Para destacar no te puedes quedar en el grupo de las buenas, tienes que sobresalir buscando una identidad propia. Y la alegría la marcan las bachatas y ritmos latinos potentes y pegadizos. 

Poco equilibrio tuviste mientras grababas el videoclip del primer single Cómo te voy a olvidar.
¡Ayyy! (risas) Dicen que no hay mal que por bien no venga. Un artista tiene que ser antes diva, ja, ja. Te explico. Tuve el gran honor que mi padrino artístico, Justo Molinero, me volviera a invitar al concierto Solidario y como la primera vez que estuve no me tiré a la piscina, por falta de muda, prometí que la próxima lo haría. Me tiré, y como soy apañá, ja, ja, lo hice con zapatos y ¡zas! me rompí un dedo del pie. La mala pata es que no se podía retrasar la grabación del videoclip por eso no salgo de cuerpo entero. No sé ni cómo pude bailar un poco.

Ahora tendrás que bailar, te servirán tus clases de zumba.
La verdad que sí. Me encanta porque tengo un grupito de amigas maravillosas.

"La Chini"…
Ay sí, ¿¡cómo lo sabes, todo eso!? Mi Chini, mi negrita… mi monitora que es la mejor, Claudia. Me vienen genial para interpretar los temas. Las quiero para los conciertos.






Para las coreografías de la voz tienes a Fernando Baños.
Sí, lo adoro, es mi profesor de voz. Trabajamos canciones estándars de toda la vida pero cuando comencemos los conciertos sí que trabajaremos mis canciones para controlar las respiraciones y todo salga como debe ser. Desde que estuvo en el concierto presentación de mi primer disco está encantado conmigo, dice que ha descubierto la infinidad de cosas que puedo hacer con la voz. Por eso es preciso ponerte en manos de profesionales como él que sepan cómo manejar tu voz, hay muchos que te descolocan y te la estropean.

¿Cómo se coloca la voz para cantar Más allá de la vida dedicada a la pérdida de un padre?
Pues, la verdad te voy a decir que me costó la misma vida poder cantarla toda, porque mi padre murió recientemente, en octubre, y me tocaba grabar a los dos meses. No estaba al cien por cien, ni emocionalmente ni en registro de voz. Te afecta, no se está preparado para una perdida así. Pero con la labor de Alex y la de mi profesor, que estuvo ahí en todo momento trabajándome la voz, se me deshizo el “nudo” en la garganta.

¿Hacia dónde vuelan los recuerdos cuando la interpretas?
Pues, que me he quedado con las ganas que pudiera ver este disco. Me quedo cuando, estando ya enfermo en la cama, me pidió que le cantara las canciones que iban a ir. Al menos pudo escucharlas, tengo el pellizquito de que no pueda ver la evolución de mi carrera musical. Recuerdo, también, que siempre presumió mucho de mí en la calle, de cómo cantaba yo. En casa somos dos hermanas que cantamos pero la gente antes conocía más a Cali y los elogios siempre iban hacia ella, así que mi padre matizaba: “De eso nada, tengo dos, a falta de una, tengo dos". Era una persona muy sencilla de pocas palabras.

No me mires así, muy mexicana, a lo Rocío Dúrcal, 
Sí. Es una preciosa canción de un gran compositor cubano, Germán Nogueira, que ya participó en el anterior trabajo y en este, además, ha compuesto Torbellino. La letra hace referencia a esas personas que ni comen ni dejan comer, "si no quieres nada, pues quítame tu mirada".

¿En qué horizonte tiene puesta la mirada Carmen Lemos? 
Con este disco en lo más alto. Si con el primer fue ir sembrando, con este recoger frutos, que el público me coloque en un buen lugar ya que estoy aquí por ellos, y sobre todo la mirada puesta en Latinoamérica.

Se vislumbra ese horizonte.
Me siento muy orgullosa de mi tierra, por supuesto. Pero soy artista latina y mi mercado es muy amplio, no me limito a lo local, ni siquiera nacional, sino global.

Para empezar en lo nacional, nada mal, entras en la lista de iTunes y el single Cómo te voy a olvidar en el recopilatorio Latinos del mundo (Blanco y Negro).
Muy contenta y doy muchas gracias a Blanco y Negro por contar conmigo, es un lujazo en los tiempos que corren.


¡Con qué emotividad cierras el redondo, con el tema De dónde vengo!
Cuando lo escuché pensé “este disco me da el éxito”, porque no creo en las casualidades. Creo que el destino de una persona está escrito y si lo luchas y lo persigues, al final, todo llega. Y esta canción es como una advertencia de lo que vas a llegas a sentir cuando el éxito te alcanza. Por eso, espero que cuando esté arriba no se me olvide nunca de dónde vengo y de ser agradecida con las personas que me han dado una oportunidad. A muchos, cuando están en lo alto, se les olvida hasta el apellido y yo no quiero ser así.

Del barrio Los Naranjos, Córdoba, pero la artista ha nacido en Cataluña.
Carmen Lemos nació en Córdoba, pero Carmen Lemos, la artista, la parieron en Cataluña, y me siento muy orgullosa porque estoy enamorada de los catalanes, son maravillosos, son los que me han dado el apoyo, principalmente. ¡Por supuesto! que me han querido en Córdoba pero al pan, pan y al vino, vino. Los catalanes han sido los que han dicho queremos a Carmen Lemos y por eso Carmen Lemos tiene un disco, ¡no!, sino dos.

Entonces, ¿quién te ha enseñado a adorar al Real Madrid?
Pues, sabes lo que pasa… que a mí me gustaba mucho Guardiola, pero como ya no está, yo también me he ido (risas) Si vuelve Guardiola me vuelvo al Barça.

Como dice la letra si miras por el retrovisor ¿en qué rincones vive tu ayer?
En mi niñez, el barrio donde nací, la gente que me vio crecer… Los años más felices que puede tener un niño, yo fui muy feliz en mi barrio. Siempre lo he añorado mucho.

¿Qué consejos te hacen bien?
Los de mi madre, son los mejores del mundo entero. Como dice la letra, las manos que llevo dentro del alma son las suyas. 

La sigues llamando antes de un concierto.
Siempre, siempre, sé que si llamo a mi madre todo me sale bien.

Antes de salir rezas ¿en qué oraciones tienes fe?
Lo normal, soy creyente y le pido a Dios que me dé fuerzas, y me ayude a sacar el máximo partido de lo que me ha regalado, mi voz. También, que esté siempre conmigo, que no falle nunca.






Escribes en tu redes: “El fracaso es mejor consejero que el éxito. Momento que uno quiere renunciar a sus sueños, momentos en que Dios nos está cincelando el alma, puliendo y purificando. Hay que aguantar las turbulencias”.

Soy una persona, que difícilmente, me vengo a bajo y tiro la toalla, pero llega un momento que ves tantas cosas raras, ¡tantas cosas raras! e injustas que dices “no las entiendo”. Si tu llamas a miles de puertas honradamente, humildemente, por tu trabajo y te tratan de… -no sé cómo llamarlo- de entrar por otro sitio, pues, te decepciona. Y que no te abran esa puerta, que tanto necesitas, y sí a otros sin tantas cualidades, no sé. Cada uno es libre de apostar con su dinero por quién quiera, pero llega un momento que dices “es que por mí no queda nada ya por hacer”. Ante las injusticias, a veces, te hundes y te dan ganas de tirar la toalla pero, entonces, te acuerdas de las personas que desde el principio están contigo, desde promotores, medios de comunicación, Leiber Music –que se esta dejando la vida y el alma-, los productores, los fans, etc… y dices "qué derecho tengo a decir que ¡ya no puedo más!" Hay que subirse otra vez arriba.

“Que la música sea siempre más fuerte que los problemas”, cuando surgen esos contratiempos ¿qué escuchas?
Hay gente que se lía a pegarle gritos al marido, ja, ja, pues a mí me tienen que aguantar los vecinos porque necesito desahogarme escuchando rancheras de Juan Gabriel, Rocío Dúrcal, Alejandro Fernández, canto diez canciones, me desahogo y recargo pilas para enfrentarme al que sea.

En Quédate en mi corazón te enfrentas a una imagen nueva.
Más Carmen Lemos.

Tiene aires sureños americanos, será por la masterización en Nashwille con Bob Olshon o las mezclas en Miami con Ron Taylor.
Sí, pero la verdad es que esa es mi imagen real, de cómo soy yo, para qué mostrar una imagen falsa.

Y fiel a tu estilista.
Sí, Miguel Allande, el mejor peluquero de toda Cataluña.

“Estilistes de cinema” y ahora de música.
Ja, ja, sí. Le mando besitos, para mí es como mi hermano.

¿Qué aparece constantemente en tus sueños?
Me veo con todos mis fans presentando mi disco en un gran escenario, ¿por qué no el Palau de la Música?, o en Madrid, en Latinoamérica… Y contar con algún artista invitado. 

¿En quién piensas?
Me encantaría con Tamara, para mí es una gran artista y como persona es maravillosa. Ya se lo he dicho. En definitiva, mi sueño es poder entregar mi disco al público.




Twitter: @CarmenLemos2
Instagram: Carmenlemosartista