viernes, 16 de marzo de 2018

Marisa Valle Roso, creación 'Consciente'.

Texto:Noelia Baldrich / Fotos:Marisa Valle Roso.






“No hay artista de verdad, si me permiten el pleonasmo, que permanezca demasiado tiempo igual a sí mismo. La búsqueda de la raya del horizonte forma parte de su ADN”. Consciente de sus palabras, esta referente de la tonada asturiana amplía sus horizontes musicales con un proyecto de altos vuelos. “No me entretengo a sembrar complejos”, y la de langreo siembra 13 piezas en las que las raíces asturianas son cultivadas con semillas de otros géneros: pop, folk, indie, música gallego portuguesa y latinoamericana. El fruto resultante resulta asombrosamente exótico, colorido, intenso y tribal semejante a un mamey. Cantante minera de La planta 14, laureada en multitud de certámenes de Tonada Tradicional (2011), da Un pasu más (2009) en la búsqueda de su propio estilo: Ser como soy, la que canta una Colombiana en la Ciudad de Oviedo, una tonada en el Festival de La Unión y Hay una línea trazada en el Teatro Campoamor, la primera mujer en hacerlo. Su única línea trazada es la abrazar otros folklores, como cantaba Violeta Parra: “El canto de ustedes que es mi mismo canto. Y el canto de todos que es mi propio canto”. La asturiana lo resume: “Si Somos parte de la gente, el estilo Nos da igual, siempre que se cante De lo fondero l'alma (2011)". Y con esta obra oceánica lo consigue. Se sumerge por primera vez en la composición dotando de mayor sinfonía y expresividad su poderoso instrumento. “Potencia, plasticidad, excelente colocación, colorido tímbrico, control perfecto en las transiciones de registro e intensidad”, son algunos de los calificativos que ha recibido. ¡Santa Bárbara bendita! Orgulloso debe estar Alfredo Canga de su pupila. Años indagando, Marisa canta a… (2015), girando con Suena la Mina (2016) para sonar ahora a tonada universal. Percusiones tradicionales en Arriba quemando el sol, toques de pop con la voz de Rozalén, echando mano a la Macorina de Alfonso Camín y Chavela Vargas, nuevo son en Lela, una cuna folk en Drume negrita y qué decir de Romance de la neña Isabel con bandurria “lupeada”. Una obra de enjundia con la que ha contado con Cómplices como Víctor Manuel, Tanto como yo te quise; dos grandes productores, Sebastián Merlin y Charlie Bautista; el multiistrumentista David Varela; los cantautores Paco Cifuentes y Alfredo Gónzalez en Dos muertos, y el cómplice más íntimo, el que le ha confeccionado el vestido para Díes cansaos, Pablo Carrera. “Que mi vida es movimiento que solo demuestro al andar”. En las arenas movedizas de la música, hay un paraíso intermitente, el una creación sustancial hecha a conciencia. Crearse indefinidamente es lo que hace Marisa Valle Roso en el edén de Consciente.





Marisa Valle Roso, ¿los xueves son Díes cansaos?
Sí, ja, ja son Días cansaos, además, esta canción la compuso Pablo en una época en que de lunes a jueves trabajábamos muchísimo, y llegaba el jueves y estabas ¡uf! hasta arriba, de ahí el título.

En esos días cansaos ¿echas mano de algún refrán?
No, lo que al final todo trabajo tiene su recompensa. Cuando tienes días de mucho trabajo, las cosas salen mal, hay que insistir, trabajas mucho y no acaba de funcionar, hay que pensar que todo tiene recompensa.

(Fragmento entrevista y acústico)




Consciente ¿va a tener recompensa?

Sí, yo creo que el disco ya es una recompensa para mí. No esperaba contar con un equipo de trabajo tan bueno en un disco en el que ya llevo trabajando muchos años, y que venía de un álbum anterior de tonada tradicional en el que apenas tenía gente trabajando conmigo. Tenía a Pablo, siempre está ahí, incansable, pero ahora se ha unido muchísima gente más. Desde un fotógrafo buenísimo, del pueblo de al lado, Bernardo Baragaño; los productores Sebastián Merlín y Charlie Bautista, en la vida pensé que tendría dos productores de ese nivel; apariciones de lujo como Víctor Manuel; grandes compositores… Todo este trabajo es la recompensa de estos años.

Un trabajo muy Consciente, que vamos a ir escanciando con una asturiana que escancia bien.
Es que mi padre, además, era campeón de escanciar. Durante muchos años iba con él a los concursos de escanciadores y quieras que no algo se te queda. Lo que pasa es que luego se hace una la tonta, de que no se echarlo para te lo echen y sepa mejor.

¿Qué es más complicado escanciar o servir un disco como este?
Para mí escanciar, porque llevo muchos años en la música, es algo que me gusta y para mí no es trabajo.

El camino no es el reflejo que marca el espejo de nuestro destino.” ¿Los espejos de la tonada te devolvían una imagen algo encorsetada y necesitabas espaciarte en otros géneros?
La tonada sí que es verdad que te limita mucho, es un mundo muy purista. Siempre que iba a concursos y festivales intentaba que la tonada fuera perfecta, respetando totalmente la tradición pero, interiormente, algo me decía que tenía que desvincularme un poco -siempre estará en mi voz- pero buscar otros caminos que me proporcionaran otras cosas, el poder emocionar en una canción. En ese aspecto la tonada me limitaba, probar otros registros, lo necesitaba.



¿Te ha permitido dar más matices a tu voz?
Sí, por ejemplo, el tema que más me abrió fue La planta 14, un tema totalmente distinto a la tonada, que requiere más facultades vocales e interpretar. Fue un reto, porque tenía que contar. Disfrute tanto haciéndolo que quería seguir. Buscar canciones que me hicieran emocionar y llegar más al público, que solo cantando música tradicional. Me apetecía hacer más cosas.

Temas muy versátiles del folklore chileno, argentino, gallego pero con una nueva sonoridad.
Sí, lo que buscaba era encontrar mi propia manera de cantar, que sonara a tonada pero que tuviera un sello personal, hacerla mía.

Ser como soy. 
Es el primer tema en el que me estreno como compositor, en la música, con la letra de Pablo. Empecé a componer porque me lo recomendó Rozalén, en uno de sus conciertos que me invitó a cantar. Me explicó que cantando algo tuyo lo interpretas diferente. Empecé a probar con la guitarra, empezaron a salir canciones, a los productores les gustaron y ahí están.

Hablemos de las notas de salida, de corazón y de fondo: un trabajo con mucho aire y madera. 
Sí, la verdad que hay una suerte tremenda. Con el primero que contacté fue con Sebastián Merlin, recomendado por el productor de Rozalén. No esperaba que alguien de su nivel fuese a trabajar conmigo. Desde el primer momento estuvo receptivo y, enseguida le vino a la mente otro productor que iba a trabajar con él, Charlie Bautista, que también se sumo. Sebas le da la parte más folklórica al disco y Charlie más indie. Es una fusión perfecta.


Los productores Charlie Bautista, Pablo Carrera y Sebastián Merlin.

Grabado muy artesanalmente en Asturias.
Sí, nos gustaba la idea de que fuera alguien externo a Asturias, si siempre has trabajo ahí puedes tender a hacer lo mismo o te conocen y te encasillan en un determinado estilo. Alguien de fuera trae un aire nuevo. Se pusieron a investigar el folklore asturiano, instrumentos tradicionales, visitamos a informantes como María, estuvieron bebiendo sidra, disfrutando de la gastronomía… Al final hicieron el trabajo que hicieron, un vestido ideal para mí.

Instrumentos tan folklóricos como el arpa de boca que abre Arriba quemando el sol.
Sí, lo grabó David Varela que es un multiinstrumentista asturiano que grabó también las panderetas, el atabal, el arpa de boca… y le da un aire distinto a la canción. Ese tema de Violeta Parra, -ideal para abrir el disco porque de pequeña me veía reflejada en su intento de sacar lo bueno de su país y la importancia que le daba-, me recordaba mucho al patrón rítmico que se canta en el oriente de Asturias. Solo escucharlo, por primera vez, se me vino a la cabeza un grupo de pandereteres que lo tocaran conmigo y así fue. Me puse en contacto con los Pandereteres de Fitoria, y para ellos ha siso un reto porque nunca habían salido del sonido tradicional. Ha quedado genial la fusión de música chilena y asturiana.

¿Sorprendida con algún corte? 
Una de las canciones que más me chocaron, en cuanto a arreglos, fue La planta 14, también, porque yo llevaba mucho tiempo cantándola con otro tipo de arreglos pero, a medida que fui escuchándola, entendí el porqué de esos arreglos. Crea una atmósfera que incide más en la letra. En Drume negrita, la pensé más como una nana pero los productores le dieron una vuelta, después yo, al grabarla, le volví a dar otra vuelta de tuerca y ha acabado más como una canción desgarradora que una nana.

Macorina, qué historia tan atractiva.
Sí, tampoco yo la conocía, la escuché en la radio y descubrí que la había escrito un poeta asturiano Alfonso Camín. Me enganchó la historia de sensualidad, el erotismo con que Chavela cantaba esta canción a la Macorina. ¡Cómo la interpretaba ella! no hay palabras para describirlo. Me apetecía experimentar ese terreno.

Hubo una lucha de egos por la autoría, se cuenta.
Sí, Chavela quiso adjudicársela pero Alfonso dijo que “no, no”.

Macorina había sido una prostituta de La Habana que se arruinó. El apodo le vino mientras caminaba en París, por la acera del Louvre, cuando un joven, algo bebido, la confundió con la cupletista española La Fornarina.
Sí, no pronunció bien y le dijo: ¡Ahí va la Macorina! La historia engancha.

Todos los temas de Consciente enganchan por la historia que hay detrás.
Sí, son historias muy diferentes, y a cada persona le llega una. 

Romance de la neña Isabel.
La descubrí en la televisión autonómica de Asturias, en un programa que iba por los pueblos recopilando canciones, y creo que ese arreglo refleja muy bien lo que pretendíamos: fusionar lo antiguo con lo moderno. Esa bandurria lupeada, ese sonido repetitivo que te sumerge en una atmósfera muy de locura. Cuando la interpreto, hay dos voces, la narradora e Isabel, que está haciendo un poco el loco.

Promulgando la lengua asturiana. 
Sí, hay dos temas que están en llengua asturiana, Romance de la neña Isabel y Díes cansaos. Hay que reinvindicar un poquitín.

Díes cansaos, confeccionada por tu sastre de cabecera, Pablo Carrera. 
Sí, Pablo Carrera está en todos lados, en las canciones, en la producción, en otros trabajos que no se ven pero que están. Esta canción la escribió él, la música es de Ruth Suárez y es un corte muy identificativo.

Paco Cifuentes y Alfredo Gónzalez. 
Sí, Somos una parte de la gente es de Paco Cifuentes. Alfredo González es un cantautor asturiano muy conocido y amigo, y fue el primero, después de Pablo, en regalarme Dos muertos, cosa que agradezco porque no es fácil que alguien te regale una canción. 

Como no lo es editarlo, hay que tirar de Verkami y mecenas. 
También, sí, y la verdad es que no esperaba la respuesta que iba a tener. En Barcelona y Madrid tal vez el crowdfunding está más visto pero en Asturias no se ve, y mi público, mayoritariamente es de ahí. No sabía cómo iba a reaccionar pero, luego, reaccionó muy bien. Puse recompensas que valían cien euros, en donde había el disco, un lápiz de memoria con vídeos míos…, y ¡volaron! La verdad que el crowdfunding es algo necesario hoy en día porque un disco cuesta mucho dinero y trabajo y apenas se venden. 

Y más con esta calidad, también en el soporte. 
Está todo pensado, tanto el diseño, las fotos…



Curioso el estilismo. 
Sí, fue idea de Bernardo y su equipo. Tuve la suerte que la gente se involucró muchísimo, no solo hicieron el trabajo y cobraron, sino que escucharon los temas, lo qué queríamos, la historia, y encontraron el estilismo perfecto para concebirlo en su totalidad. 

“A Rosa Pérez, por ayudarme a encontrar a Luz Divina”. 
Rosa Pérez, periodista de Radio 3, me escuchó cantar hace unos diez años y, desde entonces, siempre me llama desde la radio para hablar de música y tonadas. Fue ella la que me recomendó a Luz Divina para la comunicación de disco y ha ido todo muy bien, le estoy muy agradecida. 

Alfredo Canga ¿qué opina ahora de su pupila aventajada? 
Casi todo lo que sé lo aprendí de él. Alfredo apostó por mí desde el principio, cuando yo comencé a cantar la tonada, cuando había gente me decía que no valía, tenía 12 años y no sabía utilizar mi instrumento. Él, desde el primer momento, vio algo en mí. La ambición que tuve por mejorar y aprender, me la transmitió él. Es una persona muy purista y en seguida me reprochó: “¿¡Cómo vas a dejar los concursos?” Le gustaba verme ganar concursos. Pero cuando escuchó el disco, le gustó mucho, le gustó. Y que le gustara, significó mucho para mí. 

¿Cómo cuidas la voz? 
Tampoco hago nada especial, ensayo mucho, me gusta probar nuevos giros e historias en mi voz. Procuro no coger frío, cuidarme y estar muy concentrada antes de los conciertos. 

Concierto en Barcelona
Domingo 18 de marzo, 20h
Sala Tradicionàrius

Conciertos a la vista, en Barcelona este domingo. 
Sí, me estreno. Tengo muchas ganas de enfrentarme al público. Además, me he puesto en contacto con una mujer de aquí, que toca la pandereta asturiana, y le he propuesto cantar conmigo Arriba quemando el sol, ella, a su vez, se ha puesto en contacto con más gente, y estarán pandereteras gallegas, de León y asturianas tocando conmigo. Será muy emotivo. También estarán las gaitas del centro asturiano. 

El 28 abril en tu pueblo, La Felguera. 
Sí, en Asturias lo presenté en el Teatro de la Laboral, en Gijón, pero en mi pueblo me lo estaban pidiendo ¡ya! Es un sitio muy grande al que tengo un poco de vértigo. 

¿La timidez se va superando? 
Siempre está ahí, pero se va superando. Era una niña muy tímida pero vas aprendiendo, te vas haciendo más sociable. 

¿Con quién te gustaría compartir escenario, ahora que te abres a nuevos géneros? 
¡Uf! Hay muchos, me gusta Jorge Drexler, Natalia Lafourcade, Silvia Pérez Cruz…




A la Marina Contigo ¿no la has vuelto a cantar?
¡Ay, no! Eso fue la primera tonada que aprendí y canté en público, y me salió tan mal, recibí tan malas críticas… Y eso que era cortísima, un abrir y cerrar de ojos. Me quedó esa espinita clavada y no la quise volver cantar nunca. Igual le doy una vuelta...

¿Qué te gustaría que sucediera con Consciente?
Llegar a más gente mejor, salir de Asturias. Me apetece tocar en otros sitios y llegar a un público diferente.

Un disco que no se agota a la primera escucha, necesita de más.
Sí, no es un disco que tenga un hit, es para escucharlo entero. Para entenderlo y entenderme tienes que escuchar todo el disco.

¿Cuál es el mensaje de fondo?
Quizás el tema Ser como soy, es el que mejor lo plasma. Me dejé llevar a la hora de escoger los temas, fueron canciones que fueron surgiendo en mi vida y me deje llevar. Soy yo, lo que quiero mostrar ahí, sin quererme encasillar.

Muy idónea la cita de Henri Bergson que abre el disco. 
Define muy bien mi filosofía de vida con respecto a la música: constantemente hay que estar evolucionando, renovándose y aprendiendo. Me escucho hace un año y no me reconozco cada vez canto distinto, mejor o peor, pero diferente. Somos lo que escuchamos, vemos y al final, todo lo que te inspira, está ahí.






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domingo, 11 de marzo de 2018

Gustavo Almeida: "La creatividad nunca me ha dejado en fuera de juego".


Texto: Noelia Baldrich/ Fotos: Gustavo Almeida






De repente, este músico brasileño, afincado en Pontevedra, salta al terrero de juego del gran público con una balada enérgica marcando el mejor gol en sus 12 años de musical carrera. Influencias brasileñas, pop y un sentimiento desenfrenado han sido la estrategia. “Aquí no se vino a empatar, sino a ganar”, con esta mentalidad de ex futbolista del Celta de Vigo, dispara este cantautor libre de marcajes su cuarto disco. El colgar las botas no Fue de repente, una lesión y su pasión por la música, heredada de Ellen de Lima, su mamá, acompasaron en 2002 el cambio. Desde entonces, los partidos dieron parte a los conciertos y una canción vale más que un gol. Su carrera viene avalada por Por si me escuchan (2005), Cabaña (2008) y Desde el coche (2014), un hat-trick discográfico que navega contracorriente a los cánones del recetario popular. Maldita manía de querer a todos encasillarlos. Entre su voz y nuestros oídos existe el Teorema de un corazón que late honrado. “Creo más en mis canciones que en mí mismo”. Se basa en conjugar el verbo sentir aunque sea Basado en nada, con los años tiene grabado aquello de Solo sé que no sé nada y que es la vida quién manda. Así que él, Queriendo querer todo, Mira De frente y se decanta por componer canciones poniendo del derecho el alma para cantarlas en portugués-brasileiro, castellano, catalán o "falando na lingua que fala". Una gesta sonora que Será que vale la pena, todo sueño lo vale y no sirve La excusa del autosufrimiento. Su experiencia como músico le ha cambiado la vida y le ha llenado de historias, A punto de ser padre del ilustrísimo B’Luan, la de Valentín y La Librería, algunas Tras la puerta o Detrás del hilo, las hay Desde el coche, pero todas tocadas de oído y cantadas De corazón. ¿Quién puede resistirse a su ritmo tan sentido, sensual, mestizo que acaricia los oídos? Sobre El escenario este trovador hace malabarismo con su son, ahí están las jam poperas con toque irónico que durante años La Cabaña registró. Si tú quieres mientras esperamos su nuevo lanzamiento discográfico, escuchamos como Gustavo Almeida regatea con Fue de repente (2017, M2 Music Group).





Fue de repente, a riesgo equivocarme has roto con los principios que hay en ti, tus influencias brasileñas.
Puede que sea en este single, pero las hay y en el disco las hay también, y siempre habrá no puedo despegarme de mi esencia. Quizá en Fue de repente más la parte armónica y melódica y, tal vez, tenemos ese tópico del toque brasileño marchoso, samba y Fue de repente de samba poco.

Tambien en portugués, Foi de repente, el segundo idioma más sexual, después del francés.
Sí, el single estaba llegando mucho a personas y músicos del Brasil, así que hubo que hacerla también en portugués.

(Fragmento en vídeo)




¿Alguna versión más en portugués en este cuarto disco?
Otra más. Y lo bueno de ahora que se estén sacando singles es lo que puede ocurrir por el camino. Entonces, no descartemos que haya alguna versión más en portugués, no descartemos que tras Foi de repente, lanzado también en Portugal, tenga que hacer un disco todo en portugués para el mercado de allí y para brasileño.

"Un cantautor muy singular, un fruto raro" ¿sabes quién te ha dedicado estas palabras?
Me suena… ¡ah! Nacho Mañó, el productor. Yo ya era muy fan de Nacho desde Presuntos Implicados como en sus producciones, de hecho, algunas de ellas sabían que me gustaban pero no sabía por qué y cuando leía en el librito su nombre decía: “¡Ah! Claro ahora sé porque me gustaba tanto este trabajo”. Por cierto, aprovecho para reivindicar que en la música se hable menos de números y seguidores de redes y se hable más de los músicos que graban y los productores que están detrás los discos, la gente que está detrás de la cara visible y son tan importantes como el que sale en portada. En este caso y en las demás canciones se nota que está Nacho como productor.

¿Qué ha aportado?
Quizás Nacho lo que ha hecho ha sido direccionar un poco más ese lado variopinto de Gustavo, todo lo de Brasil y todo lo de aquí. Creo que la mano del productor es dar una cara, un carácter a las canciones, aunque ahora parece que los discos pasan de moda y todo son singles, a mí me siguen gustando los discos independientemente del formato, que el artista tenga algo que contar a través de una serie de canciones. No me gusta ni siquiera los EP, con dos o cuatro canciones.





¿Cuántas canciones componen el disco?
Doce. Diez canciones y dos versiones en portugués.

Dices: "Creo más en mis canciones que en mí mismo", vamos a allá ¿de qué hablan?
Siguen la línea de mi primer disco Por si me escuchan pero mejorcito, componiendo mejor a nivel literario como musical, tratando de cantar mejor también. Trato de no ser monotemático de amor y desamor, que al final es lo mismo. Hablan de experiencias de vida, de otros tipos de visiones del fin de una relación como Quién, que hablo desde un tono muy sarcástico, muy carioca. 

Quién ¿la que presentaste en Hit-la Canción?
Exactamente, pero arreglada por Nacho Mañó. Hablo desde ese lenguaje positivo de la vida que siempre he tratado de tener y que intento reflejar en las canciones.

Un tema hace referencia a tu trayectoria “Crucé el Atlántico con botas y recuerdos, sobre la hierba alimentaba mi pasión”.
Sí, la de El escenario es una canción autobiográfica que habla de mi cambio tanto de Brasil a aquí, como del fútbol a la música. Quizás, ¡es verdad! sea mi disco más tontorrón.

Padre, dos hijos…
Sí, pero eso fue en el disco anterior, que fue más educativo. Este es como más visceral.

¿Más "cortavenas"?
Porque tal vez hay cuatro o cinco baladas.

Trabajar con la poeta Carmen Quinteiro, ¿ofrece una visión desde otro caleidoscopio?
Sí, una visión Desde esta orilla, su segundo libro. Sobre todo, ha aportado una manera de expresar en algunos momentos, queriendo decir los mismo con otro lenguaje.






Letras juguetonas, te ha venido bien codearte de cantautores como Andrés Suárez, Fredi Leis, Fran Fernández, Marwan...
Sí, y me vino muy bien participar en certámenes de cantautores, de los que fui finalista y algunos gané, y la relación con esos cantautores que nombraste, y otros muchos que son buenísimos, me ha sumado mucho en la faceta literaria y ese punto irónico.

Acento irónico como en Desde el coche.
Sí, cuando la gente me pide “Cántame tu canción más marchosa” yo les canto Desde el coche. Esa canción tiene mucha marcha.

¡Se ponen a cien por hora!
Hombre, (risas). Precisamente no les hablo de mecánica.

Más bien de química.
Exactamente, sí.

Se aceleran los motores.
Igual alguno no se le aceleran pero ya no es cosa mía (risas). En Brasil hay una frase muy utilizada que dice: “Se queda antes sin el amigo que sin el chiste”. Yo sigo siendo así, en mis canciones no pierdo la oportunidad de soltar una bromita “una picada”. Pensándolo, este disco quizá sea el menos irónico o sarcástico de todos. Lo he traído más para el corazón. 

¿Tenemos título?
Todavía no. Es algo significativo, por un lado tiene importancia y por otro no porque lo que importa es el contenido pero esto marca, será nombrado toda tu existencia. Como mis tres discos han tenido un nombre muy significativo. Por si me escuchas porque era una maqueta, Cabana porque era el local donde he tocado durante ocho años todos los miércoles y un homenaje a los músicos que me acompañaban, y Desde el coche porque fue como un acelerón, sobre todo, en la parte escrita.


En el anterior disco dedicaste B’Luan a tu hijo ¿dedicas una a tu hija en este?

Sí, claro sino Isabella se enfadaba. Tú nunca estarás sola, nadie la escuchado, solo la he cantado una o dos veces, y para mí y para Nacho es la delicatessen del disco.

En la banda de tu guitarra llevas los nombres de tus hijos. 
Sí, me gusta llevarlos en mi camino de manera simbólica, que estén conmigo, porque nunca olvidaré un dibujo que me hizo mi hijo cuando me iba de viaje, puso: “Papá, ¿cuándo voy a poder ir de viaje contigo?”


¿Te acompaña en los conciertos?
No, todavía no, viene a los conciertos cuando son en Galicia, pero vendrá porque toca la batería. 

¿Músico o futbolista?
Futbolista no, no tengo el más mínimo interés. No veo el fútbol muy didáctico hoy en día en algunos puntos. Los niños tienen que romper saltar, jugar… No tiene, con cinco o seis años, que ser un futuro Ronaldo, Messi... y en el fútbol hay mucho de eso. Hizo rugbi, esgrima. Le veo más músico, pero dejemos que sea lo que quiera, que sea feliz haciendo lo que le apetezca.

Marcello Santos, con el que estás trabajado el segundo single.
Es como un hermano, éramos amigos desde pequeño en Brasil y ahora es mi fotógrafo, hace los vídeos, es una persona que está presente siempre para todo. Hablamos todos los días, hizo la portada del anterior trabajo y seguramente va hacer la de este.


Hijo de una dama de la canción, Ellen de Lima, ¿qué consejos te ha dado?
No los da de palabra sino de hechos.
He aprendido de su forma de caminar por la música, de cómo la ha querido y la quiere por encima de todo lo que rodea la música, que muchas veces parece más importante que la propia música, me refiero a redes sociales, glamures, premios. Siempre he visto el amor hacia la música ante todo, ante el circo que rodea este mundo. Creo que hay un peligro y es el efecto Big Brother (Gran Hermano), esa necesidad de ser conocido por encima del porqué eres conocido. Muchas veces se está pendiente de estar presente en las redes sociales, selfies con miles de personas detrás el sold out, un millón de views, de seguidores, el disco es más vendido en plataformas… ¡Ok! guay, pero háblame de cómo ha sido grabar el disco, la mano del productor… Echo en falta eso porque fui educado de manera que primero está la música, segundo está la música, tercero esta la música y luego viene todo el espectáculo que le envuelve. Pero si tú no quieres primero la música la hostia puede ser muy grande, porque vas a vivir en una burbuja.

La querencia a la música debe ser mucha para colgar las botas y colgarte la guitarra. Haznos un breve alegato "fútbol versus música", lo positivo y negativo de cada disciplina y qué habilidades adquiriste en el terreno de juego que te han hecho más resilente en la música.
Sobre todo, el sacrificarse, la constancia. El fútbol es día a día, la gente se queda, otro ejemplo, con el circo alrededor de este deporte, que si el bailecito, que si se peina… pero esos tíos entrenan mucho, intensamente. Messi saca las faltas que saca, no porque Dios le ha dado un don, también, pero, sobre todo, porque entrena, entrena y entrena. Esa constancia sumada a su don da esos resultados.

Esa perseverancia te ha ido bien.
Exactamente, por eso estoy aquí. 

Una carrera de fondo.
Yo lo veo así y ¡bendito fondo! Bendita distancia porque si fuera una carrera de seis metros ¡ok! has llegado y ¿qué queda ahora de la vida? La música es una senda y yo la disfruto, también me pego ¡unos palos!, es normal por caminar por este camino.

De todo el proceso de disco, el momento más disfrutado.
La grabación, los momentos con Nacho en el estudio… Además, yo sabía que sería así. Antes de este disco, he tenido la suerte de estar muy cerca de productores muy top de la música y agradezco los ratos que he tenido con ellos, pero Nacho, a parte que es un amante de la música Brasileña y sabía que entendería mi música muy bien, tiene un lado humano que me ha cautivado. Esos ratos intermedios mientras volcábamos pistas, o acabamos una sesión… han sido ratos de compadreo, de chistes… Ahí donde lo ves, seriecito, es un Champions League de chistes y a parte que es una enciclopedia musical. Es más, reivindico que me gustaría ver un programa de La voz, con todo el respecto a Manuel Carrasco, al que le mando un beso porque es súper cariñoso las veces que hemos estado juntos, a Malú…, a todos los que están ahí, pero me encantaría ver La Voz con Nacho Mañó, Pablo Cebrián, Tato Latorre, Ismael Guijarro, productores, gente que cogen un cantautor en un Libertad 8 y lo moldea sin perder su esencia, sería muy interesante. Volviendo a Nacho yo siempre le decía: “Nacho tú tienes que estar más en la pomada”.

Has tocado en sitios inusitados con la serie Em algum lugar. Una voz, una guitarra, sin enchufes, edición cero, ¿cuál era la finalidad?
Grabé un video delante de la Sagrada Familia, en el Monte de Santa Tecla en Galicia, en Andorra en la nieve con los dedos congelados… Es una excusa para cantar y era una forma de acercar a la gente los sitios por donde pasaba. A veces tengo, incluso lo tengo que controlar, una euforia, un principio de Síndrome de Stendhal, cuando ves un sitio ¡tan bonito! que lo quieres compartir y, a veces, tengo tanta ilusión porque los demás lo vean, que dejo de disfrutarlo yo. También, de alguna forma estaba pensando que el ayuntamiento de tal sitio tendría que mandarme un detalle por hacerles publicidad ja, ja. Era la excusa por cantar y dar algo más.

El síndrome de Stendhal te ocurrió con Galicia, vives en Pontevedra.
Sí, sí, una de las más grandes bellezas que tengo en mi retina es la belleza de Pontevedra.

Para el que viene de Río de Janeiro...
Es una belleza distinta, es verdad. No es por tirar por mi ciudad pero ahí ¡sí! que lloro, ahí sí que me supera la belleza y el contraste del toque del mar con el azul del cielo, la línea del horizonte es una cosa única.

Hace poco volviste a verlo, el 6 de febrero ofreciste un concierto.
Sí, tocar en mi ciudad siempre es una ocasión especial pero esta vez, recién sacado el primer single y en un sitio tan maravilloso como el Teatro de Botafogo, que te sientes abrazado, y con los músicos que me acompañaron, fue una noche muy bonita.

¿Tienes pensado presentarlo en Teatro Principal de Pontevedra, como los tres anteriores?
Es mi ilusión, ya sabes que los músicos vivimos como dice otra de las canciones del disco Entre el cielo y el olvido. Un día sales en la tele y no te cobran el pan y, al día siguiente, te cobran el doble porque ya no se acuerdan de ti. He tenido la suerte de presentar mis tres discos ahí, un sitio que también te abraza, pero, tal vez, este no puedo presentarlo ahí porque se te queda pequeño o a lo mejor tengo que hacer dos o tres días. No sé lo que me depara pero es un sitio que guardo mucho cariño. 

Lejos queda aquel concierto de los inicios donde no hubo Nadie y te sirvió para componer una canción.
Sí, me paso en Madrid de los primeros conciertos que di. Tu vas lleno de ilusión y el del local te dice: “Es que eres buenísimo, te voy a llenar el local, te voy a llamar a la prensa…” Y cuando llegas a tocar dices: “Será la hora, el día, será…” Pero bueno, lo positivo de escribir canciones es que de todo puedes sacar partido y, en este caso, me sirvió para una nueva canción, Nadie.

De frente, ¿los sueños no tienen peaje?
Para nada. Tampoco me gusta el rollo positivismo "chupi guay", y tú no haces nada y tu vida va a ser mejor. Pero es verdad que donde proyectas es dónde acabarás llegando, porque sino proyectas disminuyen las posibilidades, lo tengo clarísimo. Quizás esta velocidad de la vida, ahora mismo, no está quitando la posibilidad de soñar y proyectar las cosas qué queremos para acabar, al final, viviendo de aquello que nos da de comer pero no nos da de comer al corazón.


¿Qué tocas mejor la pelota o la guitarra?
Yo era muy bueno, yo tenía mucha calidad.

Como cantautor, también.
Ahora es más fácil hablar de mí como futbolista porque puede quedar pedante hacerlo como cantante. Pero como futbolista, los que me quieran fichar para alguna pachanga saben que aquí hay equipo. No sabría decir, estoy contento con esas dos facetas de mi vida, es verdad que algo que me faltó en el fútbol, bajo mi autocrítica, lo trato de emplear en la música, que es tener más confianza en mí mismo. Algunas veces, he dudado mucho en el fútbol, en momentos cruciales, a lo mejor, no me han ido mejor las cosas, por esto, trato que en la música no sea así. Bueno trato ¡no!, es que no es así, estoy muy contento con mi obra, con mi camino.

"¡No hemos venido a empatar, sino a ganar!"
¡Hemos ganado ya! Lo que decía antes, no sabemos cuándo nos vamos a ir de aquí, entonces, qué vamos a esperar, a qué gane un Grammy y que mi vida valió la pena, que el camino que hice es el bueno. ¡No! el camino que hice es el mejor que he podido hacer y, cada vez, voy tratando que mis pasos sean los mejores que puedo dar, independientemente del lugar que ocupes en el ranking de los seguidos en Twitter, ja, ja, porque, de lo contrario, todo parece que es un pódium. 

Hablando de cantar, te gustaría con Alejandro Sanz.
Hombre, con todos aquellos que admiro, pero, sí que con Alejandro he tenido que tratarme. Un día mi madre me cogió todos los CD de Alejandro y me los escondió. Y es algo que yo también defiendo. A todos aquellos que empiezan y les gusta mucho un cantante (Ismael Serrano, Gustavo Almeida) y los escucha en exceso, llega un momento que hay que dejar a parte sus discos, para dejar sitio a su propia personalidad y que se sumen cosas.





Dejar sitio a Carlos Gustavo de Lima Pereira de Almeida.
Por supuesto, todos los seres humanos pasamos por la vida y con nuestras acciones dejamos algo al mundo. Ser yo es mi regalo a la vida, lo que la vida me ha dado, esa suerte de vivir de algo que me apasiona y poder trabajar en algo que me motiva. Lo mínimo que puedo hacer para agradecerlo a la vida, es ser yo sumado a todo aquello que ido metiendo en mi disco duro.

Complicado bautizar el disco, siendo tan visceral, tan tú.
Sí, por eso no quiero llevarlo a la ligera. La creatividad nunca me ha dejado, nunca me ha vendido, nunca me ha dejado en fuera de juego. En el momento más crucial siempre ha aparecido.

¿Las musas hay que trabajarlas?
¡Hombre! Y ¿qué hay que hacer para trabajar? ¡Vivir! Pero vivir no es móvil, coche, rápido, ordenador… Vivir es relacionarse, conocer, equivocarse, reconocer el error, todo eso.

¿Qué te gustaría que ocurriera con este trabajo?
Lo extendería a cuál es mi sueño. Siempre digo que mi sueño es seguir la carrera de mi madre. Va a cumplir ochenta años sigue cantando y es una persona muy respetada en Brasil y siempre a alimentado a sus hijos con lo que ha ganado de la música. Ese es mi sueño. Lo que va a ocurrir con este disco, ojala que todo lo bueno que ocurra me sirva para hacer un quinto disco todavía mejor. Tocar en mejores sitios, encontrarme con más gente, porque al final es fruto de un buen trabajo.

¿Habrá colaboraciones?
“Surprise”, para que me tengas que hacer otra entrevista.



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lunes, 26 de febrero de 2018

Manuel Fernández: "Trozos de papel en blanco, la vida me está susurrando".

Texto: Noelia Baldrich/ Fotos: Manuel Fernández






Alma de papel hermosa metáfora a fin de desnudar el alma sobre el papel. Muy apropiada para escritores y que cantautores de pluma bien adiestrada también han acoplado a su tonada. Intrigada me tiene el cantaor y bailaor Manuel Fernández que bautiza su nuevo álbum con esta expresión tan sugerente como equívoca. ¿Quiere con ella transmitirnos el sentir de su pentagrama? O, ¿encierra una naturaleza más amarga? Manolo García pedía Un alma de papel para encender su dormida carne. O puede que en tiempos donde el alma es moneda de cambio ¿no se referirá a una de papel devaluada? Incógnitas deseosa que el artista catalán-andaluz desvele, pero que conociendo su esencia y trayectoria, la suya es un alma de papel altruista. Lo conocimos Por arte de Magia (2014), su primer disco; Siete Destinos (2016) le permitieron grabar un segundo, y al calor de unos villancicos flamencos nos trajo Una Navidad para todos (2016) con el tercero. Su sentir saharaui y su mestizaje son las señas de identidad con las que impregna su música. Su cuarta obra es un Teatro con un guión muy bien orquestado de 12 actos que responden al Capricho sonoro de su sentir. Artesanía instrumental que nos traslada a electrónicas secuencias ochenteras en unos Tangos de río que son palabritas mayores. Como lo es una maravilla negra, una Virgen Morena muy flamenca, para no confundirse con la Moreneta, obra del señor. Obra de Jack Tarradellas son los ritmos más latinos como El Faro, con su rapeo, pero tampoco falta una rumba muy cubana para cantarle a Arianna. Se dice pronto pero hay un trabajo que es cosa fina, como la filigrana de una cajita de música en el corte Dime pronto. Para el dolor mejor No pensar y recrearse en La Voz más dulce del pueblo saharaui. Cultura, pasión y raza la de este intérprete que cierra el telón con una versión nada agria de Al Limón. Profusión de sintes discotequeros sellan una obra sugestiva que funciona como banda sonora. “Ordené mi caos, y desvestí mi voz y desvestida arde como nunca ardió”. Así suena la sinopsis del cuarto disco en el que Manuel Fernández entrega su Alma de papel (2018, Adriático Records).




Alma de papel: “Trozos de papel en blanco, la vida me está susurrando”. Es un intento de desvestir el corazón y plasmarlo en el papel. 
Sí, porque cuando te dedicas a esta profesión tienes la oportunidad de desahogarte cantando, y necesitas letras como estás para expresar cómo te está tratando la vida. 

(Vídeo-resumen)



La Artesanía sonora es frecuente en tus obras pero ¿qué novedad incorpora respecto a los anteriores discos? 
La diversidad, porque son canciones diferentes una a otras completamente, es lo más destacable. Además, estilos de otros autores que no había cantado como, por ejemplo, Humberto Jurado. Lo conocí en Sevilla y quedamos para tomar un café y la media hora se convirtió en cuatro horas. Me gustó mucho conocerle porque pude entender cómo a él le gustaba que se cantaran sus canciones. Es un hombre que canta muy bien, tiene una voz muy flamenca. Se eligieron dos temas suyos, Tangos del Río y Arianna, y cuando llegué al estudio con Jack tuve que pelearme con los dos porque quería que el autor quedara satisfecho. En resumen, canciones nuevas, estilos diferentes, pero es que los retos siempre me han gustado. 

Estilos muy diferentes. 
Sí, claro. Tangos de Río, por ejemplo, tiene unos arreglos muy ochenteros pero luego la letra y sus entonaciones son muy modernas, eso es lo bonito, el mestizaje. 

Reggaetón, rap, ¿tanta diversidad responde a un hilo argumental o los temas han sido escogidos por tu querencia a ellos? 
Más bien lo segundo, porque me han cautivado, ya te digo no tienen nada que ver entre ellos. Teatro es un bolero, El Faro es un rap, La voz más dulce es un fandango… No tienen enlace pero buscamos eso. Los anteriores sí que tenían un hilo conductor pero este lo hemos concebido para llegar a todo el público, de todas las edades. 

¿Por qué te has tenido que pelear con Tangos de Río? 
La estructura léxica te obligaba a cantarla de otra manera. Hay una estrofa que cuando empecé a cantar dije: “Yo no puedo respirar, esto está muy fuerte”. Fue repetir, repetir hasta conseguirlo. Ahora ya es mío. 

Cada tema es un Capricho y capricho el tuyo de contar con Manuel Hernández. 
Manuel Hernández siempre me da en el clavo, tiene una sensibilidad y me siento muy identificado con sus composiciones. Me mandó un CD con unas veinte canciones, es una persona muy generosa, y escogí Capricho. Me dio carta libre para hacer lo que quisiese. Y cuando la escuchó le gustó muchísimo. 




Te he escuchado decir que te ha quedado marcado el ánimo con el que grababas cada tema. 
Sí, siempre he escuchado a mi madre, a mi abuela, a las mujeres, que cada parto es diferente, y los artistas dicen que cada disco es como un hijo, pero hasta ahora yo no lo había sentido así. Sin embago, en este recuerdo cada día de estudio como me encontraba. Concidía que estaba con un proceso de lucha con mis temas asociativos, y un día iba al estudio enfadado y grababa Artesanía, y la voz la notaba rota pero Jack aseguraba que le quedaba bien. Tocaba los Tangos de Río y llegaba muy eufórico y era el día idóneo para grabar porque es un tema muy fuerte de tono y con esa energía… cuando acababa me quedaba exhausto. 

Algún corte con un recuerdo especial. 
Dime 'Pronto' porque precisamente en esa época estaba luchando por ayudar a un niño a salir de los campamentos, para que pueda estudiar y hacer una vida más normal, y cuando cantaba Dime 'Pronto' era como si me cortaran con un cuchillo el pecho, llegué a llorar grabándola. 

“Cuando vendrás a matar este dolor dímelo… Dime ‘Pronto’”. 
Además, esa respuesta la utilizaba él. Me decía: -“Tete ¿cuándo sale el visado?” –“Tú no te preocupes que pronto”. Y me contestaba: –“Pero dime 'pronto', vale”. Y yo le respondía –“¿Tú sabes que tengo una canción que se dice Dime 'Pronto'?”. 

¿La canción estaba escogida con anterioridad? 
Sí, sí. En este disco hay diez discos inéditos y dos versionados, Dime 'Pronto' que es de La Negra y Al Limón de Isabel Pantoja. Dime 'Pronto' lo canté en los conciertos de mi primer disco y a la gente le encantó, así que pensé que para este disco debía incorporarlo. ¡Fíjate! si tiene años. 

Esta vez tiene más alma. 
Claro, ahora tiene todo el sentido porque me tocó la fibra sensible. 

Sorprende el inicio tema con esa melodía de una cajita de música. 
Claro! porque yo le contaba a Jacky, que es como mi psicólogo, que estaba intentando traer a este niño y supongo que le inspiró esa sonoridad. 

Dices que te peleaste con el tema Arianna, sin embargo, Teatro, Alma de papel… parecen tener mayor dificultad vocal. 
Teatro me salió a la primera, se lo mandé a Raigada, una cantautora sevillana, y ¡me mandó un audio! que no lo voy a borrar nunca porque estaba emocionada: “Qué bónito Manuel”. Alma de papel me gustó mucho porque me recuerda mucho lo que hacía Triana, me puse a cantarlo y la primera toma fue la buena. 

¿Y Arianna por qué se resistía? 
Es una rumba. Humberto me la dio más lenta, más tipo balada. Y cuando le hicieron los arreglos la noté rapidísima y, entre la velocidad y lo alto, no las tenía todas conmigo pero también la defendimos. 

¿El videoclip más fácil? 
Muy divertido, me acompañan casi veinte mujeres de la Asociación Rincón del Arte, encantadas de participar. La sala Badaball de Badalona, nos ofreció el espacio y la coreografía la monté yo el mismo día. 

¿Y la aparición de una vidente? 
Jack me sugirió la idea y pensé en Lu Vargas, una tarotista muy conocida y que ha colaborado conmigo en alguna ocasión. Se prestó encantada. Fueron dos días de rodaje y se puso espectacular. Te desvelo una cosa, la escena tirando los caracoles me los estaba echando de verdad. Me leyó el futuro. 

¿Aciertan? 
Hay gente que acierta. Y como sabes que no paro, hace poco hice un curso de astrología, me gusta todo. 

¿Qué han vaticinado los caracoles? 
Que todo esto va ir muy bien. ¡Ojalá!, Lu nunca se equivoca. 




Muy bien amparado, primer disco con el sello Adriático Records, lo que te llevará a una buena promoción por Andalucía. 
Sí, con Lola Triana. Me hace mucha ilusión ir por allí porque la mitad de mi vida la he vivido en Sevilla y Lola mueve a los grandes. Compartir escenario con ellos, yo un artista catalán, y ¿por qué no? Recuerdo una vez que canté con ellos en un festival en Granada, 14 mil personas, estaban los mejores, y cuando me presentaron como un catalán de origen andaluz me encantó, la gente se sabía mis canciones, estaba alucinando. 

La historia del El Faro llama la atención. 
Es una historia triste aunque la base musical es muy rítmica y en la primera escucha puede despistar. Es un tema que vamos a ver como lo defendemos en el directo por esta naturaleza contradictoria de melodía y letra. 

Defender este disco en directo son palabras mayores. 
Tengo la suerte de tener unos compañeros que son unos musicazos. Os invito el 17 de marzo en el Teatro del Círculo Católico de Badalona. Un teatro muy bonito es el más antiguo. Es muy recogido y me apetece cantarle tan cerca al público. 


¿Por qué una rueda de prensa para presentar Alma de papel?
Sí, porque con el público en un concierto no tienes la oportunidad de explicarle los motivos, las sensaciones y porqués de cada canción y en esa rueda de prensa pude hacerlo, además, de firma de discos. 

La expectativa es alta tras el concierto que ofreciste con María de la Colina el pasado noviembre. 
Fue muy bonito. En este concierto vamos a cuidarlo todo como siempre y me gustaría que hubiese momentos de mucha emoción. 

Melodías que emocionan como bandas sonoras ¿Te acompañaran la trompeta, el violín y el saxo de Alma de papel
Sí, Alberto Pérez y Gloria Wasmer cuando tocan por narices cantas bien, ¡cómo no! con esas pedazo figuras al lado. 

Voces dulces las que suenan en La voz más dulce, con un coro saharaui. 
Es Agaila, la hija de Mariem Hassan. En este concierto voy a dedicar un momento para los coros árabes y voy a tener varias sorpresas. Me va a acompañar Raigada, cantaremos Teatro juntos, y contaré con una cantante lírica para otra de las sorpresas. 

Cerramos con Al Limón, de texturas discotequeras como abre el disco. 
El primer disco fueron versiones de artistas con los que había aprendido y me dejé Isabel Pantoja y a Parrita, que me encanta. Y pensé “fijaté los dos que más me gustan y no hay nada de ellos”. Esta vez ha caído Isabel. 

De Parrita, ¿sabes cuál cuando toque? 
Hay un tema de Parrita A ti mujer, muy bonito que habla de la mujer como la que da el fruto de la tierra. Ese tema algún día lo grabaré. 

¿Qué dice tu carta astral? 
Me la hizo mi profesora, Gemma Blat y me dijo que era normal que me dedicara a esto, que tenia la conjunción de Mercurio con el Sol… Así que parece que va ir bien.





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sábado, 10 de febrero de 2018

Victoria, la caricia de una voz.

Texto: Noelia Baldrich / Fotos: Victoria.








Puede que la inercia del soñar le llevará a encontrar su destino pues, con dos años y fregona en mano, ya cantaba en el salón de casa; con 7, se presentaba a concursos de fandangos; y con 9, se enredaba en un programa televisivo donde solo las estrellas brillaban. Allí, en Menuda Noche, una niña de Villanueva de Castillejos, de virginal candidez y quejío flamenco, nos acariciaba el alma con el pellizquito de su talento. Se batió junto a grandes pesos de la canción andaluza -José Manuel Soto, Cantores de Hispalis o Ecos del Rocío- y se granjeó la aprobación del público. Con los bolsillos cargados de parabienes, ya con 14, da un salto y pasa a ser Fenómeno Fan. Su voz aterciopelada, refinada por los jirones de su Huelva, y su afinada interpretación le llevan a la final. Por Armando Manzanero, Manzanita, Vanesa Martín o Manuel Carrasco nos quitó el sentió, nos acurrucó, y alzó libre su camino. Una llamada del sello Fods Records le acercaba a su sueño, grabar su primer álbum. Con la complicidad de los hermanos Aitor e Ismael Moya, esta andaluza por los cuatro costaos -que dijera Lorca- presenta ahora un trabajo bien ensamblado de principio a fin. Luminoso pop con acento flamenco, retazos de rock andaluz, flashes electrónicos y ecos latinos visten diez cortes de amor, desamor y actitud vitalista. A la rica instrumentación de atinados detalles sonoros –saxofón, trompeta o coros- hay que sumarle la sorprendente madurez interpretativa con que la joven onubense acomete cada pieza. Al Aire, fue el primer sencillo y ahora presenta el videoclip de Te amaré. Con solo 15 años Prueba a sentir -Todo y más- en temas como Vuelve, Aunque duele, Siempre estás aquí, Vida, Solo por ti y Soy. Agarraíta siempre a los suyos -a su madre y en especial a su abuelo- la “niña histórica” toma, por fin, las riendas de su carrera con el corazón desbocado como cuando montaba a Zacatina, su yegua. Es la sensación del momento pero, si se lo propone, puede llegar a ser punto y aparte en el panorama musical. Así lo canta “Soy la que con mi voz te llena de paz”. Una historia sin fin que inicia Victoria con Te amaré (2017, Fods Records).



(Se emociona al recordar a su yegua, Zacatina). 
Si la música se convierte en tu razón de vivir tal vez tengas que renunciar a la equitación. 
Monto en mis tiempos libres, es una de mis aficiones. 

¿Por qué tanta emoción al recordar a Zacatina? 
He disfrutado muchísimo con ella porque a cada sitio, a cada romería a la que asistía era con la que iba. 

(Vídeo resumen)



Falta componerle un tema, porque cantar ya lo hacías. 
Sí, yo le canto a todo el mundo y a ella le he dedicado muchas canciones. 

Ahora se las dedicas a tu nuevo caballo. 
Sí, a Fenómeno. 

Una fenómeno montando a un Fenómeno. 
Sí, me lo regalaron en Fenómeno Fan. Lo fuimos a recoger tras quedar segunda en la final del programa. Fue mi regalo. 

Cabalgas ya en la música con tu primer disco. ¿Imaginabas que la inercia del soñar te llevaría a publicarlo con solo 15 años? 
La música es algo que me gusta desde pequeñita, lo he tenido siempre muy claro. Soñaba mucho pero no me esperaba que iba a lanzar un disco con esta edad. 

Te amaré, se presenta con un formato más original, el librito se despliega. 
Cuando me lo dieron, el día antes de su lanzamiento, me gustó mucho. Acostumbrada a ver los discos todos iguales, me sorprendió. 

Diez temas de estilísticas muy diversas, pop luminoso, poso de rock andaluz hasta ecos latinos. 
Sí, el tema Soy tiene una base latina, que cuando lo escuché me gustó muchísimo.




A tenor de las letras, parece que has sido luz de inspiración para Aitor Moya. “Soy el fuego, la tierra, la lluvia de abril, las ganas de toda esta historia sin fin”, ¿te sientes reflejada? 
Pues sí, me siento reflejada con la canción y, además, intento llevarlas todas a mi terreno. Es evidente que las de desamor no puedo hacerlas mías porque no he vivido eso, pero intento trasladarlo a la experiencia de alguna amistad. 

Una madurez interpretativa que sorprende en los temas que duelen. Intuyo que en los de amor -Te amaré o Al aire- ya hay un niño que te ha hecho sentirlos. 
Puede (risas). En los desamor como Aunque duele, Vida, Siempre estás aquí, pienso en las películas que he visto y me meto en el personaje y sus circunstancias. 

Ser de Huelva y crecer cantando fandangos debe ayudar. 
Sí, porque es un palo muy sentío y a la hora de cantar este tipo de canciones, el fandango me ayuda mucho a transmitir. 

Desde muy pequeña has estado expuesta a los escenarios y focos, en concursos de fandangos, programas como Menuda Noche y Fenómeno Fan ¿qué has aprendido? 
La verdad, es que yo de vergüenza he tenido siempre poca, pero sí que es cierto que cuando comencé -sentada no me tocaban los pies al suelo- me costaba hablar. Poquito a poco me fui soltando y a perder la vergüenza delante de las cámaras, igual que detrás. 

Dentro de poco tocará defenderlo sobre los escenarios. 
Sí, el 25 de noviembre se hizo la presentación, en el Granado, un pueblo de Huelva, y muy contenta porque la gente me acogió muy bien. Deseando empezar. 

Soy ¿cómo es Victoria? 
Una persona muy sensible como has podido comprobar, muy cariñosa y me gusta conseguir siempre lo que me propongo, ¡cómo se me meta algo en la cabeza! es eso, eso y eso. 

¿Hay algo metido en la cabeza en perspectiva? 
La música. 

¿Qué te gustaría que sucediera a corto plazo? 
Quiero ir a poco a poco pero no quiero ponerme límites, llegar hasta dónde se pueda. 

Lejos has llegado compartiendo escenario con grandes artistas, José Manuel Soto, Ecos del Rocío, Marta Quintero… ¿cuál te ha dejado más huella? 
Todos, lo que ocurre es que en Menuda Noche, como era muy chica, lo que más me gustaba era subirme al escenario con mis amigos. 

¿Con José María Ruiz? 
Sí, con él y, también, Mar Hernández, aún los conservo. 

A José María lo has acompañado en su inicio de gira. 
Sí, y está teniendo muy buena gira. 

¿Compaginar la música con el instituto desafina? 
Los estudios los llevo para adelante, igual que la música, porque eso no se puede perder y quiero ser profesora de música, siempre todo relacionado con la música. 

Contemplas dos escenarios: o cantante o profesora de música. 
Exacto, pero siempre música. 

Prueba a sentir, un tema muy vitalista. 
Sí, me da un subidón, es muy positiva. La vida es una y hay que vivirla. 

Tu color preferido. 
El azul. 

Todo y más, se la podrías dedicar a tu abuelo Fernandín: “Esa huella que te guía y te invita a sonreír/ Esa luz que no se agota y te arrastra a ser feliz”. 
Sí, es verdad, se la pienso dedicar siempre. 

¿Alguna anécdota rodando los videoclips de Te amaré y Al Aire
Cuando fui a grabar Al aire se me partió el tacón. Me lo pasé muy bien porque son mis amigos los que aparecen excepto el chico protagonista, que es actor. Y Te amaré se grabó hace poquito y estoy muy contenta. 

Te nombro alguno de los temas que interpretaste en Fenómeno Fan y me respondes lo que te sugiere. Adoro de Armando. 
La cantaba siempre antes y tenía claro que me iba a presentar al casting con esta canción. Sí que es verdad que no pensé que no era apropiada para el público, a los niños de mi edad no les gusta mucho pero, como me sentía a gusto con la canción, la quise cantar. 

¿Te sentirías a gusto cantándonos un poquito? 
(Se arranca). “Y me muero por tenerte junto a mí/ cerca muy cerca de mí, no separarme de ti/ Y es que eres mi existencia y mi sentir/ eres mi luna y mi sol/ eres mi noche de amor.” 

No me lo creo de Manzanita ¿Qué no acabas de creerte? 
La verdad, es que yo ahora mismo no me creo nada. Estoy en una nube, a ver si poco a poco lo voy asimilando. Tanto tiempo esperando esto -bueno, tanto tiempo- son quince años, pero para mí es mucho. 

Te quiero mucho
Se lo dedico a mi familia y amigos. La canté con una amiga a la que quiero mucho y me lo pasé muy bien, estaba en mi salsa, me pude soltar. Ahí es cuando fui cogiendo más contacto con el público. 

Con María Parrado interpretaste su tema Frío, ¿Has experimentado el frío y la soledad que a veces acompañan a la música? 
Soy muy positiva e intento sacar siempre el lado positivo a todo. Si no ocurre esto, sucederá lo otro y ya está. Todavía no lo he sentido. 

Tú misma prescribes el antídoto: “No hay mejor medicina que tener pensamientos alegres” ¿Un pensamiento alegre al que recurres si estás triste? 
Siempre me pongo música y creo que no lo hago solo yo sino muchas personas, que estando tristes, en lugar de ponerse música alegre, se la ponen triste. Creo que es una descarga positiva. Yo me he emocionado antes y ahora estoy más relajada. No tengo problema para llorar, lo hago delante de todo el mundo. Mis amigos me lo dicen: -“¿¡Victoria!?”. –"Victoria ¿qué?", les digo. 

Uno por uno de Manuel Carrasco para la final. 
Sí, porque además de ser mi ídolo, es una de mis canciones favoritas. Tenía muy claro que para la final iba ser Uno por Uno

¿Qué tal la pizza de anoche? 
Ja, ja, riquísima. 

¿Es tu plato preferido? 
Mi plato preferido son las patatas revueltas con huevo de mi abuela. ¡Cómo te las haga mi abuela, quitan el sentío! El otro día, cuando me venía para Barcelona, me fui a despedirme y le dije: “El domingo vengo a verte, o sea, ves haciéndome ya las patatas fritas”. 

Le cantas, supongo. 
Sí, a mi abuela y a mi abuelo, y a mi madrina, a todo el mundo. 

A tu madre en su boda con Lucas. 
Sí, sí, me emocioné muchísimo cantarle en su boda, comencé a llorar. Le canté Es mi madre. 

Me imagino cómo se emocionaría ella. 
Ella quería llorar, pero se estaba aguantando porque si yo la veía llorar, todavía lloraría más yo. 

¿Con qué canción llora Victoria? 
Pues mira, yo no lloro con la canción, yo lloro con quién la interprete, quién me transmita. 

¿La última con la que lloraste? 
En la fina de OT, con Aitana cantando Chandelier

El piano ¿cómo lo llevamos? 
Poquito a poco porque acabo de empezar, por ahora bien. Me gustaría poder acompañarme. 

¿Cómo cuidas tu voz? 
Con el frío salgo muy abrigada y recibo clases de Liliana Aracil, en Sevilla, me da técnica. 

¿Nerviosa antes de salir al escenario? 
Victoria con su abuelo, es una apasionada
de los caballos.
No suelo ponerme pero los cincos segundos antes, un poco. 

¿Algún amuleto? 
El anillo de mi virgen de Piedras Alba, lo tengo que llevar siempre sino no canto, suerte que tengo unos cuantos. Y un pelo guardado de mi Zacatina y una estampita. 

Como llevas el anillo, puedes interpretarnos un tema del disco. 
Te canto Al Aire: 

“Puede que la inercia del soñar te encontrara en mi camino/ quién me lo iba a decir/ Siempre me dijeron que el amor era cosa del destino/ y por eso estás aquí/ Besarte el alma y sentir que me das calma solo con mirarte/ que se me pare el tiempo en esta habitación/ con mi voz/ Pido permiso al aire para enredarme en tu pelo/ le robo luz a la luna para pintarte un “te quiero”. 

Victoria cabalga en la música con la misma armonía que lo hacía con Zacatina.






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