sábado, 12 de marzo de 2016

Deparamo: "La música con límites es un error".

Texto: Noelia Baldrich / Fotos: Deparamo







-“Papá ¿qué es rendirse?” –“No lo sé hijo, somos músicos y la música no tiene límites”. Máxima que atomiza el juicio de este pianista transgresor que revoluciona con un show rompedor. Una especie de Bohemian Rhapsody compuesta por una pirotecnia de hits clásicos contemporáneos y nuevos, como Stop&Love, ensamblados con una sinfónica, una banda, un dj, sonidos electrónicos, voces, proyecciones visuales y en donde un poderoso piano tuneado lleva la voz cantante. “Esta reinventando la música”, ha dicho de él la soprano Barbara Heindricks. Cierto es, porque que una mujer 60 años pase de dar las palmas con Manuel de Falla y acabe bailando techno pasando antes por el pop de Michael Jakcson y el rock duro de Queen, en el Auditorio Manuel de Falla de Granada, es de traca. Su trepidante espectáculo abandera generaciones de música, como una yukebox de todos los tiempos en formato medley. Bien lo resumen sus seguidores: "Después de su show siento haber escuchado la banda sonora de mi vida" o “Es mi lista preferida de spotify”. Pero no se engañen, reconocerán todos los temas pero una puesta tan innovadora, espectacular y con tantas notas no la han visto antes. La aventura musical de este músico granadino, afincado en Barcelona, reza en su disco: “If you have a dream go after it and don’t stop until you get it”. Tenía un sueño a lo Peter Pan -un surrealista pentagrama - que tomó alas el día que, sobre la cama y bien despierto , le dijo a su esposa: “Mañana es el día de dejar el banco” Sí , porque a pesar de que este compositor autodidacta dio muestras de su don de oído con apenas 7 años, frente a un antiguo piano familiar, tuvo que recorrerse la facultad de derecho, licenciarse en la universidad electrónica de la noche, y hacer un máster como gestor de banca privada antes de hipotecarse el futuro en su efervescente concepto musical .Y digo hipotecarse porque lo que le deparó su alocada pero meditada decisión fue, a primeras, un inversor a la fuga, un parto adelantado y un préstamo ICO que otro banco le concedió. Ahora bien, una vez trazada su ruta musical ni una traba, asegura que la música le ha quitado todos los dolores de cabeza. Tiene la mente muy bien estructurada, con visión empresarial y una amplitud de miras internacional. No se casa con ningún estilo, solo lo ha hecho una vez con la estilosa Greta de los MTV Awards y como maestro de ceremonias en una boda regada con cava. El rega su propuesta con clásico, pop, rock, tecno, trance, dupstep; un balanceo estilístico de sonoridades contrapuestas y partituras taquicardicas que laten en su piano provocando una escalada emocional que acaba en un crescendo épico. Turn it up. Nadie se queda clavado en las butacas: palmas, coros, saltos, contorneos, un status colectivo que pierde la compostura -que no el ritmo- entra en trance y se acopla al show vibrante. Sobre las tablas un éxtasis, una comunión de 30 músicos poseídos por el canto de este loco que sin palabras afina un Poem without words. Es una máquina o un Metallica de las teclas, un robocop de Titanium, un showman que se cambia sobre el piano para dejar patente que en esta celebración todo sorprende. Cuando esperamos lo inevitable sucede lo inesperado. Nada ocurre donde te lo esperas ni cuando te lo esperas. Deconstruye para construir una sonoridad inédita, que diría un gurú de la gastronomía. Su cocina musical es la moto o la ducha donde hierven sus mezclas. En América ha empezado a servirlas. Hizo su entrada a lo grande en Miami, con Pitbull, ante 200 mil personas, dando las campanadas. Una pasarela que espera que le lleve en un futuro a liarla gorda en Las Vegas y a vestirse con smoking en el Albert Hall de Londres. Mientras es embajador de Musicathon de SEAT España, un concurso en busca de talentos para crear el sonido de esta marca. Su marca es la libertad al servicio de la creatividad. Ventanales de ingenio y genio que Deparamo abre en Music has not limits.



El pianista Miguel DEPARAMO con su efervescente espectáculo en las fiestas del Pilar, Zaragoza.



¿Por la sinfonía familiar pondría Deparamo límites a su música?
Sí, lo más importante para mí es la familia, lo primero. Pero si es cierto que hay que saber compaginarlo, el apoyo es fundamental. También creo que esta música, este trabajo, este proyecto, hace feliz a mi familia.

Greta, como el Red Bull, ¿te da alas?
Siempre, ella a mí y yo a ella. Ha sido fundamental, no solo ahora que se puede decir que es fácil porque está todo en marcha, no digo consolidado porque eso ni al 1%, pero para dar el cambio fue fundamental, su apoyo fue ultra necesario.

¿Muy necesario para un músico Peter Pan?
Sí, sí, yo soy super Peter Pan, de hecho, mi película favorita y la de mi hijo es Peter Pan. El otro día le comentaba en broma: “Me quiero tatuar algo de Peter Pan”, y me decía: “¿Por qué no te haces un barco pirata en el pecho”. Imagínate la locura de él. Me considero muy Peter Pan en ese sentido, en lo que tengo que ser Peter Pan, pero muy maduro y concienciado en lo que hay que estar para que no se te vaya la cabeza, para seguir. 

Un Peter Pan estructurado tras pasar por un banco.
Me gusta que me comentes mi etapa en el banco. Dejé aquella etapa, ni buena ni mala, porque le vi un límite: “¿Qué hago aquí?, ¿Dónde estoy?” Hay una frase de Walt Disney genial: “Pregúntate si lo que estás haciendo hoy te acerca al lugar en el que quieres estar mañana”. Ahora estoy, como mínimo, en ese camino lo que pasa es que estoy aquí (pone la mano a ras del suelo) de lo que puedo llegar a ser. En cambio, en esa etapa en el banco no le veía ningún sentido.

Tienes un Peter, Miki, al piano, y una Pan, Julia, a las maracas. 
Ja, ja, estoy montando una banda por si me falla la mía (risas).

¿Dan muestras de las mismas cualidades de aquel Miguel de 7 años tocando un viejo piano familiar?
No lo sé, no lo sé. Tampoco yo tengo unas cualidades excepcionales, tengo las cualidades que tengo como músico, como compositor, hay pianistas mejores, hay diferentes. Lo que sí sé es que con mis cualidades estoy disfrutando la música cada día y me da la posibilidad de haber montado este espectáculo. Pero, también, siempre digo que me considero más creador del espectáculo. La palabra productor suena muy empresarial, pero, es más producir, crear, estoy continuamente queriendo crear y hacer más, a parte de ser pianista. Me lo paso super bien en el escenario, pero te aseguro que me lo paso mejor montándolo. Ahora bien, cuando subes al escenario es una hora y media que no se puede comparar con nada.

Es habitual, sobre todo, en el show ver al músico sobre el piano.
Me negarás que tienes un duende en el oído, tocando tan pequeño y sin partituras.
Sí, mi fuerte es el oído, el sacar la melodía y el saber con qué melodía se puede acoplar la siguiente. Es como si fuera un dj, los hay buenos y malos. Tengo muchísimos amigos dj, y de los buenos, que dicen que saber que tema funciona en cada momento es lo que hace que ese dj sobresalga. Creo que eso ha sido lo que ha hecho que el espectáculo funcione, porque, al fin y al cabo, no son covers, es jugar continuamente con la sensibilidad de las personas, esa es la clave. Hace un momento estábamos aquí, he tocado un poco dos “tonterías” y a Merche le han llegado hasta el punto de emocionarse, y son dos temas que los has oído toda tu vida pero la música son sensaciones y si tocas esa fibra…

Hablando con Toni Peret y Mike Platinas, dj’s creadores del Max Mix, comentaban las travesuras sónicas con las que innovaron ¿qué juegos sonoros te permite el piano?
La armonía que tiene el piano es espectacular, lo único,que le falta al piano es poder aguantar las notas. Con la voz, cuando cantas una canción como Tittanium, de David Guetta, por ejemplo, sostienes “tittaaaaaaanium”. Eso no lo puedes hacer con el piano, en un violín, sí, te puede aguantar la nota el rato que quieras, por eso te tienes que apoyar en el violín. El piano lo que te da es la posibilidad de coger todos esos instrumentos e ir guiándolos, ahora cojo vientos, electrónica… La electrónica siempre ha estado relacionada con la noche pero es un tipo de música que se acopla a todos los géneros y eso permite incluso que la gente joven se acerque a la clásica, a un auditorio, a ver un pianista que está tocando con una sinfónica.

¿Cuál es la tecla para saber qué temas y de qué género casan?
Es muy heavy, pero lo que has comentado de la ducha es ahí donde cocino las ideas. Ahora hace un año que no tengo moto -soy muy motero y ya caerá una Hardley cuando Miki sea más mayor- pero conduciendo son momentos que estás como “out” y ahí “pam” me vienen muchas ideas. Entonces, ¿encontrar cuál va a enganchar? No lo sé, es la que a mí me apetecería que entrara en ese momento. Es como la sensación de estar en una discoteca pensando que gustaría que sonase tal tema y si se da la casualidad que el dj la pone, te vuelves loco. Pues imagínate, elucubrar: “Después de esta va entrar Bohemian Rhapsody y no se la esperan”, y entra y se cae el teatro. Jugar con ese factor sorpresa, y cambiar de estilo, de un rock a un dance, me ayuda mucho conseguir esa montaña rusa de sensaciones. Pero decirte como lo encuentro ¡buff! no lo sé.



En el Teatro Manuel de Falla, de Granada, el granadino desplegó todo el arsenal "technosinfónico".



¿Cómo encontraste la semilla del espectáculo?
Me licencio en derecho, me colegio, todo, y voy compartiéndolo con piano y música electrónica. Voy tocando en clubes pequeñitos, más grandes, super bestias, como Amnesia de Ibiza, me voy a Punta Cana, Cabeza de Toro, todo muy noche. Aprendí mogollón, aprendí lo que realmente es espectáculo, lo que son las sensaciones del público, un público que no está tan atento como un teatro, está más a su rollo, sin prestar tanta atención al maestro de ceremonias. Y es en estas sesiones con un dj, tres pases por la noche, de 3 a 5 de la madrugada, antes del cierre cuando pienso que hay que darle una vuelta, hay que intentar hacer un show de propio de eso. Fue tan rápido, hace ya unos cuatro años y fui creándolo. Elegí 12 temas, Tell me why -ahora ni siquiera está-, Sultan of swing, y otros. Al principio era tema por género, pero pensé “¿y por qué no dos, y por qué no hacemos la mezcla de tres?”. Horrible. Más de 200 canciones escritas en una lista que aún tengo guardada. Pensé en mezclar cosas de películas, con visuales, que fuera un espectáculo. Iba empapándome de shows de ir a ver a Rihanna, etc. La verdad es que desde la presentación del espectáculo, el día 15 se cumplen tres años, a hoy no creas que ha cambiado tanto, ha cambiado la potencia, es brutal, pero la esencia es la misma, la de crear un show que no exista, es que no existe.


Más potencia con temas nuevos e inéditos.
Exacto. En estos años la gente ha ido pidiendo mis propias producciones y es algo que me ha hecho ilusión crear una cosa de cero. Pero cuando creo un medley también lo considero mío porque aunque me apoye en las melodías de otros es solo como una referencia. Me hace la misma ilusión que no se esperen cómo va a sonar ese tema, se va desarrollar y cómo se va a mezclar con el siguiente que crear uno propio. Hicimos Stop&Love y Mission muy rollo funky, muy negro, que me gusta muchísimo con dos artistazos, Noah Francis y Prodigal Sunn, uno de los integrantes de Wu Tang Clan, grupo mítico de los 90, de Brooklyn, de hip hop de los mejor que había. Y pensar que ha estado cantando conmigo, es 15 años mayor, cuando yo de él tenía posters. Las vueltas que da la vida que he acabado grabando un tema con él. Han sido dos temazos, los dos de amor. Stop&Love habla del amor a las mujeres, a tu madre, a tu hermana, novia, hija, etc., y encima con un toque algo agresivo: “Cómo no las ames, ven aquí que te vas a enterar”. Cómo una defensa. Mission habla de amor más de pareja. Están gustando y Mission no la ha escuchado en directo nunca nadie, la vamos a interpretar, por primera vez, en el Barts y, además, hay preparadas sorpresillas que no te puedo contar pero van a flipar, temas que me los pide la gente.

 


¿Es para flipar el tiempo que tardas en crear un medley?
Ocupa mucho tiempo hacerlo, puedes estar 20 días. La base la hago yo, siempre, desde principio a fin, con piano y con electrónica, claquetas… A partir de ahí empezamos a elaborar con la banda. Digo como quiero que suene el bajo, hago las cuerdas con el piano para que la viola haga lo que tenga que hacer, la batería toco para componer, pero todo es de oído.

¿Qué instrumentos te acompañarán en el escenario del Barts?
La banda la forman: el dj, Rubén García, que se ocupa de toda la parte de la electrónica, no solo pinchar, locuras… sonido, etc.; batería, Eloy López; Hayro Cabrera, saxo, trompeta y flauta; bajista, Rubén Alcázar; la cantante Yolanda Sicara, y Eulália Garcia, viola. La integración nueva, que viene, es la espectacular guitarra eléctrica de uno de los mejores que tenemos en el país, Danny Gómez, ha hecho los arreglos de Brian May, Queen, una bestia. Se ha unido a la banda y se estrena en Barcelona. Hay que tener en cuenta que el escenario del Barts no es muy grande, no te cabe una sinfónica. Si haces el Auditorio, que es una boca que flipas, metes a 25 cuerdas, cuando tocamos en Zaragoza tocamos con toda la orquesta Reino de Aragón, no hay problema. El show está preparado en ese formato, de hecho, a mí me gusta así, con violines, vientos,… pero depende del sitio.

Vamos a tu plato fuerte el piano, ¿qué piano te acompañará?
¡Bueno! Aunque no te cases con marcas es como decir que no te gusta un Ferrari. Es el Steinway & Sons, serie D. Es una maravilla. Hablamos de un piano de 150 mil euros. Está en el Barts. 


Muchos Red Bulls para "volar" en un trepidante show de casi dos horas lleno de energía y emotividad. 


¿Y en esa joya te subes encima?
No me dejan, la directora está enamorada del espectáculo pero no me deja. Mi mánager se ha inventado una estructura que crea el efecto óptico que desde los asientos parece que estés sobre el piano. Pero ¿alguien querrá al piano más que yo? Pero no va poder ser.

¿Tendrás joyas de tu propiedad?
Tengo varios pianos. Este, que tengo en el estudio está muy bien es un Shimmel de cuarto de cola, tiene casi 30 años; tengo un Pleyel en Granada que no tiene precio, una joya; un  Steinway & Sons de pared y, luego, electrónicos. 

¿Conservas el que tocabas de niño?
Es ese Pleyel, de Manuel de Falla tocado por él y Albéniz. Lo abres y tiene una medalla de oro de la exposición de París. Una maravilla. Es el piano que había en mi casa, pero se compró como antigüedad porque en casa no había ningún músico. Mi padre tocaba muy bien la guitarra de joven. Se compró por tener la oportunidad de tenerlo en casa. Estaba ahí, lo levantaba y sonaba fatal, suena fatal, porque son de marfil.

Tienes otro piano más.
Sí, sí, lo llevo tatuado en el brazo, todo un piano que me dibujo un amigo, Manuel, y aquí llevo las iniciales de los niños, MJ, Miki y Julia. Mucha gente me dice: “¡Ah! Michael Jackson” Y aunque digo que no, insisten, así que ya ni desmiento. 

¿Qué me cuentas de tus vistosas gafas, sello Deparamo?
Ya no me las puedo quitar, claro, ja, ja. Pero nunca lo hice con esa intención. Había llevado lentillas toda mi vida, pero llegó un punto que se me caían los ojos. El oculista me aconsejo que me pusiera gafas. Probé con unas rojas…

¿A juego con la corbata del banco?
Sí, sí, muy corporativo parecía un monigote. Un día me fui a comprar estas en transparente y sólo quedaban en amarillo. Y dije: “Bueno, va dámelas”. Me las gradué y me las puse y aquí se han quedado porque son las mismas, ya no las hacen. A veces, a guasa, me dicen: ¿Y Okley no te paga? No, no, qué pesados, ja, ja hago lo que me da la gana. 

Deparamo actuará el 18 de marzo en Barts y
el 3 de junio en el Teatro Nuevo Apolo de Madrid
Entradas: www.deparamo.com/tour





























¿Ganas de tocar con Pitbull?
Una de las experiencias de mi vida. No por tocar en un sitio más grande, para mí, es más heavy. A veces, he hecho alguna cosa en
casa, en Granada, en Albaicín, para 20 personas, o eventos privados, que es una pena que no puedas poner en las redes porque son particulares o marcas, pero en sitios espectaculares de patios de casas y menudo espectáculo. Pero hay que decir que el desembarco en Miami fue inolvidable. Primero ir con la intención de tocar en Miami y ver que lo vas a conseguir y, después, que no es solo tocar sino hacerlo el fin de año, con 7 artistas, tocar antes de Pitbull, ¡uff! fue una locura. Más de 200 mil personas. Es como cuando veía por vídeo, siendo un enano, a Freddy Mercury en Wembley, que eran menos. ¡Claro! que venían por Pitbull, pero tocas delante de ellas, la subida de redes sociales, a la semana siguiente entrevistas… Parecemos tontos aquí, vienes de tocar allí y es como que te respetan más. “El espectáculo que compartió escenario con Pitbull”, muchos titulares de ese estilo. Todo lo que ha traído después de esa actuación, todo ha sido positivo.

Todo eso ¿cómo te retroalimenta?
Me influye positivamente. No puedo decir que sea ego, porque no tengo tanto ego de artista, sino más ego de que funcione el espectáculo. Eso sí lo tengo, soy muy exigente si algo falla… Me molestaría que el espectáculo no funcionara, independientemente de toque como toque. Y veo que la reacción de la gente ayuda una barbaridad a seguir, a seguir. Por ejemplo, lo de Barcelona no es normal. Es muy difícil llenar un teatro de arriba a bajo sin promo. Porque, claro, tu puedes hacer que te coja una productora, que te meta gas, y te llena el teatro, pero es que nosotros no hacemos promo. Hacemos una cuña en una radio y las redes sociales y se llena, se llenan las butacas. Eso, eso, no tiene precio. Me regañan porque agradezco mucho en las redes sociales pero lo agradezco porque la gente ha venido confiada a ver el show, con su niño, con su padre…Me influye positivamente y, también, necesito estar en contacto con la gente, aunque sea por las redes sociales. Las personas que me siguen están contentas de todo lo que estamos consiguiendo. 


Además de banda, dj, cantante y sinfónica, los medleys se acompañan de proyecciones y efectos.



¿Un creador con una mente tan estructurada suscribe: “No hay mejor improvisación que una buena preparación”?
Totalmente, la improvisación es como un espacio, un gag, que tú dices “de aquí a aquí me muevo”, pero, no te vayas de ahí. Tú puedes improvisar pero hay que estructurarse. Un espectáculo es una empresa, cada uno tiene que marcar su rol. Desde los 20 años, ahora tengo 31, que formé una empresa de organización de coches deportivos, con 3 socios más, sin haber estudiado EADE, mi mentalidad se ha organizado, me ha dado orden, respeto a los demás socios, que si las actas, los objetivos, los balances, el “cuidado que esto va mal, esto va bien” Es un bagaje que, cuando monto el show, con 28 años, me hace estar más curtido en ese sentido y luego, personalmente, siempre he estado muy centrado. Me acababa de casar, tengo la misma novia desde los 18 años, con 31 tengo dos hijos. Esto me ha ayudado y siempre digo “Y lo que queda”. Quiero que el show sea mucho más conocido, poder hacer 50 espectáculos al año, colaboraciones, es una cadena que hay que ir poco a poco.


El músico es el embajador del concurso Musicathon Seat España.

Tendrá razón tu señora que todo está conectado porque una empresa de coches deportivos y ahora embajador del concurso Musicathon de Seat España. 
Soy un loco de los coches, corro en circuitos a nivel amateur, alquilo un coche, depende de lo que te puedas gastar, si alquilas un mini formula, una pasta, y te pegas unas vueltas, o te vas a karting, algo más asequible. Me apasionan también las motos pero tuve un accidente y llevo toda la parte superior de la espalda de titanio.


Por eso lo de Robocop.
Sí, sí, todo de titanio, 12 vueltas de campana, tremendo. 

¿En qué consiste el concurso Musicathon de Seat?
Es un orgullo que una multinacional, su sede española, confíe en ti como su imagen musical. Estoy muy contento y agradecido. Ahora lo que tengo que hacer es darle a la marca lo que ellos esperan. Dentro de un rato me voy a una de sus presentaciones, el Seat Ateca. La competición es espectacular, vamos a competir contra 5 países de todo el mundo México, Holanda, Inglaterra, Italia, Francia. Todos los músicos que quieran, de cada país, van a mandar sus temas y vamos a crear el logo de Seat, lo que salga en el anuncio. A mí, me toca elegir cuales son los mejores de España. De ahí, a Berlín a competir con el resto de países. Y quién gane, que vamos a ganar nosotros, nos vamos a los Ángeles a grabar. Hoy me han pasado el repord, pistoletazo de salida, y España, sobre puntos, 5000, México 4900 y el tercero estaba con mil puntos. O sea, que la reacción de España ha sido muy buena.

Y pensar tus primeras carreras fueron con un Suzuki rojo.
¡Ostras! (risas) Pareces mi madre. Sí, sí, ja, ja ¿de dónde has sacado esa información? Yo los coches, ¡uf!, y a mi padre siempre le han encantado y ha tenido de chulos. Sí, sí Suzuki rojo, lo tengo, lo tengo guardado. No sé qué edad tenía, unos tres años.

¿Para MiKi?
A Miki le compré otro, un Hummer porque corría más, muy gracioso.

Siguiendo con las conexiones ¿con qué otros músicos te gustaría conectar en tu espectáculo?
Una locura. Es uno de los objeticos del show que músicos grandes puedan colaborar porque el espectáculo no está cerrado a nada. Si puedes acercarte a los Reyes Magos pues ¡imagínate! intentar meter, digo actuales, un Bruno Mars, un Michael Bublé, Adele, Rihanna, no sé. Ya no solo músicos muy conocidos, que es fácil pedirlo, sino gente que, cuando el espectáculo sea más grande, pueda ayudarles a darse a conocer. Evidentemente, queda mucho camino para que sea una plataforma de lanzamiento pero por qué no. Dándole vueltas a la cabeza a eso. 

También da vueltas en bodas.
He tocado en tres bodas y han sido tres espectáculos igual o más divertidos que los que puede tener un teatro. La boda de las cavas, eso no fue una boda. De hecho, otro de los hermanos se casa ahora y toco en su boda, el día 17 de junio.

¿Ninguno de los RTP te pide como maestro de ceremonias?
Esto es impresionante que lo sepas, ¡wow! RTP es mi grupo de toda la vida de amigos. Tengo la suerte de tener mi grupo de amigos de verdad, somos 13, cerrado, y ahí no entra ni Dios. Miki fue el primer RTP engendrado, ja, ja. Viene de que con 14 años éramos unos locos de las motos, hubieron accidentes de amigos que se perdieron por el camino con las Scoopy, en la Arrabassada. Nos reuníamos siempre en un placita y se llamaba Racing Team Placita. Esto nunca lo he dicho en una entrevista. Luego se llamó Road to Paradise. Y mi sociedad de 6to6, la de los coches se llama Road to Paradise, S.L. Fíjate lo que ha dado la vuelta ese nombre.

Te voy a dar vueltas a la cabeza con frases célebres sobre la música.
Adelante.

Tolstoi: “La música es la taquigrafía de las emociones”, un tema que te toque la tecla emotiva.
Poem without words, de Anne Clark. Por lo que ese tema representa, uno de los temas con los que empecé y con los que acaba el show.

“La máquina del tiempo existe y es la música” ¿Qué músicos forman parte de tu patrimonio sentimental?
Michel Jackson, absoluto. Freddy Mercury y me ha influido mucho James Brown.

“La vida sin música sería un error”, Nietzsche. ¿Y la música con límites?
Otro. Es imposible encontrar un límite a la música. 


En el Auditori de Barcelona, cantando 'We will rock you' y Deparamo interpretando el solo de Brian May




















La vida es una sinfonía que intentamos componer con razón y pasión. ¿Qué elementos componen la sintonía de tu música?
Muchos elementos. Más de sensibilidad que de razón, y pasión, también, pero sobre todo mucha fuerza. Esta movida, show, disco, me da la posibilidad de pasar de un extremo a otro de ánimo. 

Un abanico de emociones.
Eso, un abanico de emociones que me permite ir a mi bola, con un orden. Es decir, ahora voy a tocar este tema solo a piano que vais a soltar la lagrimilla, ahora este que querríais estar sin camiseta y con una copa en la mano. 

Se pueden vivir esas emociones con la reedición del disco Music has no limits.
Total. Se grabó sin intención de hacer un DVD porque siempre me ha gustado documentar, en la medida de lo posible, todo lo que vaya haciendo. Hay vídeos de casi todos los conciertos. Me fui a Miami y me llevé a mi cámara, me hizo un reportaje. Grabamos un show en el Bars, con grúas, cámaras, pero sin propósito, que salió tan bien que se reeditó el disco, que ya está en la calle, se remasterizó, se añadió Mission, Stop&Love y se hizo el DVD. Es una pasada.

 Music has no limits, ha sido reeditado y contiene
nuevos temas y un DVD con el show en directo.
¿Y la camiseta que te regalo una espectadora, Maribel?
¡Ah! La tengo guardada, y menos mal que tuve dos porque este estudio se inundó entero en julio y tuve que volverlo hacer, la de cosas que tuve que tirar.

Si fueras mi gestor de banca ¿cómo me convencerías para que invirtiera mi dinero para unas entradas para tu show?
(Risas) Te convencería fijo porque era super buen gestor de banca. Serían los mejores
30 euros –lo que valga la entrada- que hubieras invertido porque invertirías en felicidad.


Frente al piano, en su amplio y completo estudio de Barcelona, donde Deparamo cocina sus creaciones. 





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martes, 8 de marzo de 2016

Álvaro Díaz conquista 'Con nombres de mujer'


Texto: Noelia Baldrich / Fotos: Álvaro Díaz







“Mi pasión de cada día es la música” afirma este cantante de Huelva de recorrido flamenco y coplero que ya en el 2013, con su primer disco, deja grabada su intención. Desde sus inicios cantando por Joselito, con apenas 10 años, ha ido abriéndose camino. Desde Bollullos Par del Condado ha recorrido el Canal Sur, con Granada y a lo Nino Bravo, en programas como Veo Veo, Menuda Noche, Se llama copla (fue el sultán de la 5 edición), y ha recibido innumerables premios como el Melón de Oro o el Cabria de Plata. Y es que este jilguero trompetista, de 27 años, alumno del cantaor y paisano, Ildefonso Pinto, es “un hombre de palabra que, cuando quiere de veras como él quiere a la canción, rompe y hace lo que le da la gana y arregla”, como lo definieron en un programa. Porque si hasta ahora le conocíamos por sus Noches de bohemia y pasión con espectáculos de flamenco, coplas y fandangos, en este segundo trabajo no comulga ya Con ruedas de molino, rompe con estos palos para traernos su melódica voz. Su sentimiento onubense se mantiene intacto, de hecho, en sus conciertos, suma más de 200, Las campanas de Linares o Tres puñales siguen repicando y habituales son sus fandangos que afilan puñales; pero Curiosamente cuando toca abandonarse a la corriente de cantaor, sus melismas vienen con otro son. Con un sonido más melódico y moderno, esta vez, el intérprete se entrega a las mujeres, dedicándoles sus canciones. Sabíamos de su fama de galán -como modelo de colección de verano bien se apañado- y su asomo a Luis Miguel, pero creíamos que su Cobardía del amor por ellas le llevaría a tirar la toalla antes de darles cuerda. Todo lo contrario, las adora a todas: A Malena, la que canta el tango como ninguna; a Santa Lucía, la que recuerda a Miguel Ríos; a Lía que lía con sus brazos un nudo de dos lazos y a Penélope, sentada en un banco del andén. Pero también tiende la mano a las inéditas: Al Amor de una noche, a la que ama con toda el Alma, a la que enciende su Luz, a la Estrella que lo embrujó y a la Luna que lo esperó. Ya se pueden esperar que la copla no podía faltar: vestía de una solea por bulerías, interpreta una historia antigua de viento y sal, Alfonsina y el Mar; y acaba con Dolores, pidiéndole Limosna de Amores. Un ramito de violetas con perfumes de mujer y regadas con el sabor de manzanilla de su voz aterciopelada. En cuanto al traje sonoro podríamos decir que algunas vienen hasta con piel rokera, liadas con telarañas de guitarras flamencas, aireadas con un abanico de percusiones, orquestados arreglos, y pliegues rectos por las notas de un prominente piano. Entre las musas de este Apolo encuentro a faltar la que siempre ha estado a su vera y sujeta sus riendas, Mercedes. Ahora, que está de promoción a Barcelona, voy a preguntarle Con nombres de mujer (2015, Adriático Records) a Álvaro Díaz el por qué.


Con nombres de mujer, son 12 temas de éxitos de siempre
y otros inéditos con ecos sureños y su melódica voz.



¿Con nombres de mujer y falta Mercedes?
Bueno porque no hemos encontrado ningún tema que se llamará Mercedes y que fuera acorde con el estilo del disco. Hay alguna canción que tiene el nombre de Mercedes pero muy antigua, muy folklórica, que no pegaba mucho con el disco, pero ese nombre lo llevo en mi cabeza y mi corazón porque es el de mi madre y el de la patrona de mi pueblo. Mi madre es un pilar fundamental de mi vida y en mi familia y, la verdad, que me ha ayudado muchísimo, lo poco o lo mucho que soy es gracias a ella.

Cuando uno está “mareado como una gallina turuleta” ella te pone recto.
Sí, la misma que me ha subido cuando ha hecho falta bajarme, me ha bajado. Es una mujer muy positiva, realista y cuando me ha visto un poco de bajón me ha empujado, y cuando me he estoy más chulillo de la cuenta me ha dicho: “Chsss, bájate los pies al suelo”.

Aunque no la hayas nombrado ¿qué opina del disco?
Una madre te mira con unos ojos especiales y no me fío mucho, porque tú sabes cómo son las madres, pero a ella le encanta, le parece muy interesante el hecho de dar un paso hacia delante, de hacer algo distinto. Creo que un disco es una oportunidad para mostrar un estilo tuyo que no habías mostrado, enseñar algo de ti que no habías dejado mucho enseñar y este disco hemos intentado hacer, manteniendo mis raíces flamencas, algo nuevo e intentar conquistar un público diferente al que ya teníamos.

Malena cantan el tango al son de las palmas, Santa Lucía nos cita en una noche de orquesta, Lía se enmaraña con las cuerdas flamenca y Penélope se viste de pop.
Las versiones, aunque a veces cueste trabajo, deben ser versiones. Si hacemos una réplica de los temas que ya están hechos y con los mismos arreglos es repercutir sobre lo mismo y carece de personalidad. Tanto el productor, Alberto Miras, como yo hemos intentado hacer algo distinto. Es difícil porque son temas muy populares, casi himnos para las personas que los tienen asumidos de una manera, y ahora tienen que asimilarlos de otra, pero ha sido un trabajo muy divertido, distinto y se trataba de dar un poco la vuelta a estos temas. En mis directos empiezo más melódico con los temas del disco y, después, recorro mi trayectoria porque mi público me lo pide, hago algunas versiones de baladas flamencas, de copla y acabo cantando flamenco.

Descubrimos un Álvaro Díaz más melódico y por primera vez compositor con Alma, Luz y Estrella.
Sí, eso ha sido una aventura. Empecé componiendo una canción que me pidió Juan José Román, una persona que me ha ayudado muchísimo, un tema para un especial sobre el Rocío en el Canal Sur. Hice una plegaria, que gustó mucho y a raíz de ahí empecé. Es algo que siempre me había llamado mucho la atención pero lo veía muy complicado porque componer y llegar al corazón de las personas dentro de una melodía es algo muy especial y muy difícil. He compuesto estos temas con todo mi cariño y es una aventura nueva.


El cantante onubense se estrena, en este disco, como compositor.
Alma con videoclip.
Sí, es el single del disco y nos divirtió mucho, una experiencia nueva en todos los aspectos. La monotonía es algo que me aburre en todo los aspectos. Tanto en lo laboral como en lo personal odio la monotonía, me gusta ir cambiando por eso todo este trabajo me está resultando muy bonito.

Nada tiene de monótono ir a actuar a Portugal.
De verdad, y, además, con una sorpresa tremenda porque me contrataron para un día y en quince días se agotaron las entradas, tuvieron que poner un segundo día y, también, se agotó. Así que, hemos estado dos semanas seguidas, el día 20 y 28 de febrero, con dos llenos, increíble. Dos conciertos mágicos, no te esperas ese recibimiento del público. Es un cambio muy importante en mi carrera por lo que me da de cara al exterior y a nivel personal, me da mucho ánimo y fuerza.

A partir de este disco ¿ya no comulgas Con ruedas de molino?
Yo me siento más identificado con mis raíces, el flamenco y la copla y no lo voy a dejar nunca, lo que sí que es cierto es que hay que apostar por lo que escucha la juventud, incluso yo, en el día a día. Yo escucho a Marc Anthony a Luis Miguel…

¿Son tus referentes?
La verdad que sí, no tengo un género de música, estoy en el coche y lo mismo escucho a Michael Bublé, a Whitney Houston, a Camarón… y todo eso, después, me gusta plasmarlo en mi trabajo.

Plasmas Mi humilde oración de Luis Miguel, pero afirmas: “A él no lo imito yo”.
Ja, ja, es verdad, Mi humilde oración fue una canción de navidad que grabamos con una letra muy bonita: “No más guerras, no más vidas rotas”, y le hemos dado un toquecito flamenco un poco sutil. Imitar no me gusta. Si me obligan a tirar por un sitio, tiro por otro, soy muy contrario.

Siempre tiras a la vera de tu ídolo de carnes morenas, Lola Flores.
Sí, sí, estuve en Qué tiempo tan feliz, T5, dedicándole una copla muy bonita A tu vera, que hicimos a guitarra y voz. Me aporta muchas cosas bonitas porque la primera vez que salí en televisión, en Andalucía y una de las primeras veces a nivel nacional, fue con esta copla. Tendrá algo especial que cuando la canto me motiva.

Algo especial y os une el signo zodiacal, acuario. Felicidades.
Muchísimas gracias.

Muy revolucionarios, vendavales. ¿Cómo se define Álvaro Díaz?
Muy loquillos, bohemios, pero creo que es una suerte porque una vida monótona y demasiado tranquila es muy aburrida. Soy amigo de mis amigos y tengo cierta templanza pero tengo aspecto de bohemio, de perderme de vez en cuando por ahí en mis cosas.

¿Dónde encuentras esa bohemia, en Bollullos?
Sí, vivo allí, está muy cerca de Sevilla, de Huelva, de la playa, a 20 minutos de casi de todo. No estoy siempre, por el trabajo estoy viajando mucho, pero mis momentos de tranquilidad están allí. Me gustan muchos los animales, cojo mi caballo, Apolo, y me pierdo por el campo, la playa. No me hace falta mucho, soy de detalles pequeñitos que dejamos pasar. Hoy mismo venía en el avión y llegando a Barcelona, casi amaneciendo, un paisaje precioso y yo, con estas cosas, muero. Miraba alrededor y nadie miraba por la ventana el amanecer tan bonito que se estaba produciendo, la gente con sus iPad sus auriculares, hablando… ¿cómo nadie prestaba atención a la maravilla que se estaba produciendo fuera?

Estarás disfrutando con las vistas de este lugar. 
Es un sitio precioso, de vez en cuando la mirada se me pierde con esta panorámica.

Buena vista tienes que tener para el tiro al plato, ¿aficionado?
Desde pequeñito me han llamado mucho la atención las armas pero no relacionado con el tema bélico sino como coleccionista. Me gusta el tiro deportivo que es lo que más práctico, el tiro al plato casi todo los fines de semana y no se me da mal. Ser muy bueno es difícil, son 25 platos los que hay que partir en una serie y es muy complicado pero se intenta. Todo lo que hago intento dar el 100% de mí, me divierto que es lo importante y las cosas se hacen por echar un buen rato.



Alvaro Díaz, en el teatro de Huelva presentado su disco Con nombres de mujer, un espectáculo en el que combina temas melódicos, coplas y flamenco. 


Vamos a seguir partiendo el plato del CD. ¿Algún tema por indicación de Manolo Briones?
Manolo Briones es una persona muy especial en mi carrera y es una enciclopedia de la música. Tiene una mente muy abierta, una discografía increíble y desde que me conoció, cada quince días me manda un paquete por correo con discos, por ejemplo, de Camarón de los años… de Marc Anthony de… De todo, lo más nuevo sea Carlos Rivera, Laura Pausini o Miguel Poveda. Lo que él cree que me puede venir bien de escuchar me manda un paquete. He aprendido muchísimo, como paso mucho tiempo en el coche, voy escuchándolos y rescato un tema de aquí, otro de allí. A nivel profesional y personal he aprendido mucho con este gesto que tiene. Ha sido cantante en una orquesta y toda su trayectoria ha estado muy ligada a un importante teatro de Huelva por el que han pasado muchos artistas. Intenta transmitirme toda su amplia experiencia.

¿Y de la experiencia de Idelfonso Pinto?
Ganó la Lámpara Minera, del Festival del Cante de las Minas, era un gran entendido del flamenco y los primeros años que empecé con el flamenco puro los inicié con él.

También Álvaro Díaz va bien servido de premios ¿cuál has recibido con más ilusión?
Lo que más ilusión me ha hecho es a lo que me han llevado los premios. En cada festival de flamenco donde me presentaba necesitaba aprender cantes distintos, por ejemplo, en Málaga te exigen cantar por Malagueñas, si vas a Murcia, por Mineras y Tarantas, que son los cantes de Levante; en Cádiz, por alegrías por Mirabrás por Caracoles. Toda esa base y enseñanza del flamenco que he adquirido durante esos tiempos es el premio que me llevo. Hoy me ayuda muchísimo porque cualquier tema que hago puedo aportar esa raíz flamenca. He ganado muchos, otros no he tenido suerte, pero en esta vida hay que insistir mucho y trabajar mucho para recoger frutos. Y me han enseñado a ser humilde.

¿En qué momento profesional te encuentras?
Estoy en un momento dulce. Una de las cosas más bonitas que estoy recibiendo con este disco es que, viviendo de la copla y el flamenco donde el público suele encasillarte y está muy centrado en ese género, la gente que viene a mis conciertos está asimilando este tipo de música, la está aceptando con muchísimo cariño y eso era una meta que quería recorrer, porque no me gusta encasillarme en ningún género. Estamos atrayendo a un nuevo público y esto hace que viva un momento distinto, un paso adelante.

La voz también se ha acoplado. 
Intento adaptarme, puedo cantar una balada muy moderna, como si me dice el músico que lo hagamos por flamenco o por tangos, con la guitarra y las palmas. Puedo hacer la balada flamenca o si se ponen arreglos poperos, la hago moderna. Soy camaleónico.


Además de una gran voz,  hace gala de un físico muy seductor.
¿Te imaginabas Alma, Luz y Estrella brillando en las camaleónicas manos Alberto Miras?
No, y, además, uno de los procesos que más he disfrutado ha sido componer un tema en casa, grabarlo de malas maneras, llegar al estudio y Alberto, que es un fenómeno, meter instrumentos y en una hora hacer una maravilla de un tema que yo tenía en el móvil desnudo. Es una satisfacción.

¿Has tocado la trompeta en el disco?
No en el disco pero sí en un espectáculo que hago con el tema Abrázame, tiene un solo de trompeta al inicio. Me llevé 14 años en el conservatorio tocando la trompeta y en el último año me surgió toda esta historia y tuve que aparcarla.

Abrazar el himno de Andalucía en Portugal debe ser muy emocionante.
Sí, y muchísima gente lo cantaba conmigo, muy emocionante. Me siento orgulloso de mis raíces, me gusta llevar este tema por bandera y cuando ves que el público lo canta me pone los pelos de punta.

Un momento profesional qué te emocione.
Han sido muchos, pero uno de los más significativos cuando empecé a darme a conocer por la televisión, el recibimiento que tuve en mi tierra en Huelva, en mi pueblo Bollullos. Ni siquiera era cantar, fue un especial que grababan en Canal Sur y era el recibimiento de mi tierra al…

Al sultán de la copla.
(Risas) Me faltaba la alfombra y volar, ja, ja. Sí, más o menos, fue como un recibimiento, un apoyo y fueron muchísimas personas. Era en la plaza grande del ayuntamiento y nunca me esperaba lo que allí me encontré. No se cabía en la plaza, había miles de personas y me hicieron salir al balcón del ayuntamiento…, esas cosas que se hacen. De la nada a encontrarme con eso, fue muy emocionante, uno de los momentos más emotivos de mi carrera.

En ese especial tus familiares te definían como caprichoso y cariñoso.
Sí, sí, soy muy cariñoso y caprichoso, también, lo reconozco. Soy muy cabezón y una cosa va detrás de la otra, cuando se me mete algo en la cabeza lo tengo que conseguir sí o sí y ya, tampoco tengo mucha paciencia, ja, ja.

¿Tu último capricho?
Apolo, mi caballo. Tiene un castaño muy especial, tonos oscuros pero también un castaño tirando a alazán, es muy bonito. Es como una personita para mí, no entendemos muy bien, es muy noble. Lo he dejado allí con todo el dolor de mi corazón.

¿Y el corazón lo tiene Álcavo Díaz desbocado por un amor?
Ja, ja, he estado enamorado pero ahora mismo no. Estoy enamorado de muchas cosas pero no de una mujer. Tengo fe en volverme a enamorar, soy muy romántico, mi música transmite mucho mi personalidad y estoy viviendo momentos mágicos pero el corazón anda libre.


Enemigo de la monotonía, siempre echado pa' lante.  
¿Eres de pedir citas o a ti te lían?
Cuando veo el camino claro sí las pido (risas), pero tengo que verlo claro porque el “no” no me gusta por respuesta. Mis amigos me dicen “tú podrías ligar más de lo que ligas”. Sí pero cuando ligo ligo bien porque no me equivoco voy a lo seguro.

“Perdido con las alas de tanto volar” ¿te asusta perderte de éxito?
Miedo, no, soy mucho de dejarme llevar y de tirar para adelante pero sí que es verdad que puede haber circunstancias negativas que te perjudiquen. Y se piensa en todo eso.

“La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace la vida interesante” Paul Coelho, escribes en las redes. ¿A qué te atreves a soñar?
Soy muy soñador y de pequeño tenía un mote “el ilu” de ilusionado porque siempre estaba con algo en la cabeza “pues te imaginas que voy a cantar a tal sitio…” muchas ilusiones tenía. Ahora mi mayor ilusión y meta, siempre lo digo a boca llena, es dedicarme toda la vida a la música, no busco nada más, que sea lo que tenga que ser, no tengo miedo a nada. Conocer gente interesante, sitios nuevos, viajar…es lo que más me llena.

¿Qué plato te llena más?
Como bien y mucho. Soy mucho de cuchareo, un potaje de berza, es como una hortaliza, ese plato tradicional me encanta.

¿Por quién te decantas Sevilla o Betis?
No soy anti sevillista pero desde pequeño soy bético. De chico lloraba cuando el Betis perdía, pero no soy antideportivo, si juega el Sevilla contra otro prefiero el Sevilla, pero simpatizo con el Betis.

¿Se dice del Betis aunque pierda?
“Man” que pierda, fíjate si somos brutos.

Bruto y a vez sensible, llamar al disco Con nombres de mujer.
Mi público mayormente son mujeres, me dan un cariño tremendo, y viven a su artista de diferente modo que los hombres. Ese cariño queríamos agradecerlo y surgieron varias versiones como Penélope, Santa Lucía y dijimos: “¿por qué no dedicar todo el disco a nombres de mujer y llamarlo Con nombres de mujer?” Y de ahí.

Una artista con nombre de mujer.
En el flamenco Estrella Morente y en la música moderna, por ejemplo, Withney Houston me encanta y, ahora, hay una artista joven que tiene una voz que me enamora Jesse&Joy.

Un nombre de mujer que te enamore.
Andrea, Candela y, sin embargo, no he conocido ninguna Andrea ni Candela que me gusten.

Para terminar,  el disco hubiera sido redondo si hubieras dedicado un tema a “esa chica que es igual pero distinta a las demás”.
¡Ah! Noelia (risas) Pues lo he cantado. No lo he hecho porque lo veía demasiado clásico para incluirlo en el disco, pero es un tema muy bonito.




En Barcelona, durante la entrevista, Álvaro Díaz reconoció estar en un momento muy dulce.




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viernes, 4 de marzo de 2016

Marcos Martins: "La Voz, con alma".


Texto: Noelia Baldrich / Fotos: Marcos Martins







“We are the brave, we're the chosen ones, we're the Diamonds”, con esta “plegaria” entraba Marcos Martins, el evangelista portugués, en La Voz. Y si era un diamante por pulir, ahí estaba Alejandro Sanz para sacar todo su talento a relucir. Porque lo que vivimos con Marcos Martins, 25 años, fue toda una liturgia, un Paraíso Express que nos elevó a los cielos. Jesús Vázquez resumía su actuación A song for you como uno de los momentos más memorables de la historia del talent show. Alejandro Sanz tenía el Corazón partío –la patata es la que manda, decía- cada vez que Marcos actuaba. El rostro del coach manifestaba una poética gestualidad: lágrimas en la superficie como consecuencia de su profunda voz,  caída de parpados en una afectación suprema, baile de muecas borrachas por el Sirope de emociones y una sonrisa de autocomplaciencia y satisfacción que rubricaban que era el mejor.  En su mente leíamos: “No me compares Marcos no se parece a nadie”. La verdad es que Malú o se quedaba muerta y sin palabras, o se rebelaba; Orozco no hacía más que a referirse a su magia y a su luz; y la chispa de la Pausini, además, de arrancarnos más de una carcajada con aquello de “¿Por qué este Marco no se vino conmigo si yo fui la que cantaba Marco se ha marchado?”, anunciaba verdades de Biblia: “¡Gracias a Dios que nos has dado a él!”. Algo efusiva, sí,  pero no exageraba tanto, porque sus oraciones, en forma de canciones, congregaban a la audiencia en una ceremonia celestial. Daba igual la religión de cada cual, esas noches el público asistía devoto a la parroquia de Marcos para recibir la bendición de su voz. Sus cuerdas envolventes eran caricias consoladoras; sus gorgoritos de marcado carácter góspel, gritos expurgadores; y su vis evangélica un aliento para el alma. ¡Ay, el alma!, a estas alturas de escucharle en You raise me up, ya saben que en inglés es "soul". Estoy convencida que el alma de Marcos y Alejandro conectaron: bien porque su mentor dejaba El alma al aire entregándole a mano un sobre con la palabra escrita y un consejo: “Todo lo que necesitáis para llegar lejos en la música es tocar y cantar con el alma”, bien porque La fuerza del corazón y el alma del lisboeta llenaron el programa. En Greatest love of all  predicó a amarnos a nosotros mismos porque el amor es la respuesta a todo. Que se lo digan al Eros italiano Ramazzoti, con el que canto a dúo Son cosas de la vida. Y ¡qué cosas tiene la vida!, han tenido que pasar 50 años y miles de versiones para que Alejandro se suba a El tren de los momentos y afirme que hoy la versión de Yesterday del portugués es la más bonita. En alusión a la final, diré que Someone like you, (alguien como tú) pocos, talento a espuertas que nos eleva. Metidos ya en misa me vienen las Sagradas Escrituras: muchos son llamados y pocos los escogidos, y Marcos fue uno de ellos quedando segundo. Ahora publica su disco homónimo Marcos Martins (2016, Universal Music) y les anuncio que sus obras son llamadas a ser trascendentales. Acabemos este ceremonial con la oración sagrada del Dios del pop español: “La música no se toca y se siente con el alma”.


Su disco homónimo, 'Marcos Martins', es una selección de grandes
 temas internacionales con pinceladas de góspel. 



De nada sirve ganar el mundo entero y perder el alma.
Sí, esta es una frase bíblica, todo lo que sale de nosotros tiene que salir porque lo regalamos, no porque alguien nos lo roba. En este sentido, el alma que Alejandro nos pidió que regalásemos mientras cantábamos, qué regalásemos trocitos de corazón. Vivimos en un período donde hay mucha gente que te quiere robar el alma como músico, como persona, como producto y, en mi caso, es como dar con el pie en el suelo y decir: “Yo doy lo mejor de mí, mi corazón, pero nadie me lo quita, yo lo doy.

Hubo mucha conexión con Alejandro Sanz.
Sí, sí, yo hablo por mí. Conecté muchísimo porque a mí me gusta mucho la gente que cuando la mire vea que es artista pero, sobre todo, ver quién hay detrás del artista, la persona, y comprobar que hay una conformidad. Creo que no solo me pasa a mí, a todos nos gusta las personas que son un libro abierto, les miras a la cara y les miras al corazón al mismo tiempo porque son iguales. Me gustó mucho de Alejandro su sensibilidad hacia las cosas que son sencillas, se asemeja a la mía. Me gusta percibir no lo que todo el mundo ve y aplaude, sino notar la cosita pequeña, los detalles al ir cantando, hablando, moviéndose, que demuestran cómo es uno. Por eso creo que conectamos bien.


Mucha magia y conexión con Alejandro Sanz, su coach en La Voz, interpretando el tema 'Lo ves'.





















Tanto que te pidió que incluyeras en el disco su tema Tú no tienes alma.
Sí, es un tema suyo, pedido por él para que yo lo cantara y la verdad que cuando lo recibí dije: "Musicalmente bien, pero esta letra... decir a alguien que no tiene alma es muy feo. A ver ¿qué te ha hecho la chica para decirle que no tiene alma?”. Pero fui a buscar el significado de la canción y entendí que estaba dedicada a uno de sus mejores amigos, con el que trabajaba muy de cerca, enfermo de cáncer y que había perdido el gozo de vivir. Se refería a que tú no tienes alma por permitir que esta enfermedad te lleve, por dejarnos aquí sin ti. Es como una revuelta interior que tenía. En La Voz cuando canté The greatest love of all hablé sobre esto porque todos tenemos alguien en nuestro entorno que ha fallecido de cáncer y he dedicado esta canción, en mi disco, a la tía de mi esposa que murió el año pasado por la misma enfermedad.  Así que entendí la petición de Alejandro: “Ok, Alejandro no hace las cosas sin pensar",  él sabía lo que yo estaba pasando y el significado que esta letra iba a tener para mí.



El sobre con la palabra "alma" que su coach les entregó.
Temas escogidos con mucha alma.
Sí, la primera Brigde over troubled water es una canción de amistad, I’ll still haven’t found what I loking for, de Bono, es una letra para Dios, algo así como yo creo en ti y en todo lo que dices pero aún no encontrado lo que estoy buscando, hay algo más para mí que aún no lo tengo. The greast love of all, va también en ese sentido y You raise me up, es la de más contenido espiritual “tú me levantas allá donde yo jamás podría imaginar”.

Otras, al amor como Cuantas veces, inédita, compuesta por ti.
Eso es, esta canción la compuse para mi mujer y la intención era hablar del amor que le doy hoy y, también, por otra parte, hablarle del amor que todavía no estoy consiguiendo dar, el hombre que todavía no estoy consiguiendo ser pero que estoy trabajando para llegar a ser. Es esa dualidad: ya te amo pero sé que te voy a amar mejor todavía.

La amas bien porque te declaraste cantando.
Eso es, mal no está, le pedí matrimonio cantando, en la boda entró conmigo cantando…

¿Sí? 
Sí, creo que aún no lo había contado a nadie.

Pues cuenta.
Le compuse una canción para su entrada, era mi primera escrita en inglés porque había gente de España, de Francia, de Portugal... Hacía referencia a: toda mi vida he esperado por este día me imaginaba el color de tus ojos…pero nunca imaginé que fueras como eres. En el momento que yo entonaba desde el altar el estribillo “y ahí vienes tú”, ella hacía su entrada por el pasillo central. Tenía mi cuñado en el violín, mi hermano en el piano, mi banda entera tocando y le pedí a un amigo, que canta muy bien, que si yo empezaba a llorar que me reemplazase. Y así fue, cuando ella se acercaba tuvo que seguir cantando él.

La podrías titular As song for you.
Sí, sí, también ja, ja, porque es para ella.

O Diamonds por ser tu diamante.
Eso es. Ella es la chica que conquistó mi corazón y por la razón por la cual entre en el programa y la razón por la que estoy aquí hoy.


Músico y compositor, el portugués se presentó a las audiciones a ciegas con el tema 'Diamonds'.



















Y te puso el diamante de La Voz. ¿Cómo recuerdas la audición a ciegas?
Recuerdo primero de todo que estaba agotadísimo porque los nervios también cansan,  llevaba pensando todo el día en que había que hacerlo bien, y, además, hacía mucho frío. Me acuerdo llegar por la noche para la grabación y pensar “tengo que olvidarme de todo, del cansancio, del frío y vamos a por ello”. Fue subirme al escenario y así que empecé a tocar con la guitarra ya me olvidé de todo, incluso de la melodía, la primera parte entre mal, ja, ja, pero nadie lo notó. Luego fue distrutar.

Más cuando Alejandro se giró.
Fue  el show. Porque yo ya no espera mucho más, ya había cantado casi todo, no tenía mucho más qué hacer, pero hay una parte en que la canción se detiene y yo hice una frase más arrastrada, más a mi rollo y justo, en ese momento, él le dió al botón, fue muy bueno.

Bueno lo que te pasó hace cinco años. "Encontré esta foto…"
¡Ah! Ok. Fue para el cumpleaños de mi mujer, cumple el 10 de marzo. Fue interesante porque a Nati le gustaba mucho Alejandro Sanz y para mí era como “ah, es el cantante de El corazón partío”, y me comentó que le encantaría tener un disco suyo firmado, pero, claro, yo vivía en Portugal y él estaba aquí, no había posibilidad. Pero lo comenté con un amigo que trabajaba en España y que conocía al mánager de Alejandro. Me dijo que por el trabajo se cruzaban, así que le pregunté si podría conseguirme un disco firmado y se lo pidió. Me envió el disco, un DVD, un libro, collares…Un montón de cosas firmadas para Nati con mucho cariño, lo regaló todo. Fue increíble, nos quedamos… A partir de ese momento pensé "este hombre que no me conoce, que soy de Portugal, que no tiene por qué hacerlo y regala todo esto a mi mujer", pues, me fijé en él y empecé a seguirlo. El DVD que era para ella me lo quedé en mi casa, lo escuchaba todo el día yo. Es el Looking for Paradise. Es un “discazo”.

¿Has tenido ocasión de comentarle esta anécdota?
A ver, no le comenté porque nunca surgió en una conversación, pero luego lo puse en las redes y él me escribió en las redes y en privado y me dijo: “¿¡Pero tú tenías esta historia, estuvimos juntos estos meses y no me la has comentado!?" Le contesté: “Lo siento, tío, me daba un poco de vergüenza eso de fan lunático". Al final dijo: “Qué guay saber esta historia porque quién diría que cinco años después nos íbamos a conocer”. Es increíble.

Increíble fue para muchos como cantaste Yesterday, él la calificó como la mejor versión que había escuchado.
Yo no soy muy seguidor de Beatles y cuando me lo pasaron pensé: “¿Beatles? Pero cantan muy normal, no tienen nada exigente vocalmente”. Pero empezamos con el arreglo para el programa y al escuchar el coro dije: “¡Vaya tela! Esto es un temazo”.  Han transformado una canción que es buena, pero sencilla con guitarra y voz, y han hecho esto. Honestamente, salió bastantemente mejor en el ensayo que el día de la final. Fue una experiencia buenísima, en términos de espectáculo Yesterday fue mi favorita.

¿En La Voz qué aprendiste?
Más que nada aprendí la parte del artista, estar en el escenario, de cautivar al público porque yo era cantante, llegar a la gente solo cantando, y en La Voz empecé a aprender que más que cantar es, también, como me expreso. La gente observa todo, no solo cuando cantas y lo qué cantas. Y de todos mis compañeros que tienen un recorrido musical, también pude aprender.

¿Qué expresan los ojos de tu padre, a propósito de My Father’s eyes?
Los ojos de mi padre, en primer lugar, son los ojos más bonitos que he visto, son unos ojos azules del mar super bonitos, pero, además, mi padre es mi principal confidente. Le cuento todo, la única persona a la que soy capaz de exponerle mis mayores debilidades, porque sé que él me va a corregir pero con amor. Y cuando escuché esta canción pensé que era la ideal para hacerle un homenaje, por lo que él representa y representó en mi infancia y adolescencia, que fue complicada como la de la mayoría. Los ojos de mi padre me transmiten tranquilidad, que estoy seguro.

Estará muy orgulloso, ahora.
Sí, me está escribiendo constantemente. “Hijo estoy  muy orgulloso de ti, que estés sacando el disco y cumpliendo este sueño”. La verdad que los logros cuando son compartidos tienen un sabor mucho mejor.


Una voz potente, con aromas de soul, góspel y folk y una vis muy espiritual son su sello de indetidad. 



¿Lo comparten en Portugal? ¿Ha llegado tu proyección?
Fui a varios medios de comunicación pero no con la proporción de España, porque allí quién siguió el programa fueron mi familia y amigos. Tuve
contactos con varios cantantes conocidos de Portugal y dos me escribieron durante el programa para expresar su admiración y decirme que se sentían orgullosos. Fue también para mi una satisfacción que les hubiera llegado a ellos la noticia.

Recuerdo una noche en Lisboa, mágica, escuchando fados, ¿Canta Marcos Martins fados?
Tengo un fado mío, pero no soy cantante de fado, porque cantarlos es para fadistas, para gente que lo lleva en la sangre. No he crecido con la cultura del fado en casa y, al contrario que en España, los niños no crecen cantado fado. Se aprende de mayor aunque ahora está cambiando.  Hoy en día cantantes como Carminho, que canta con Pablo Alborán, Ana Moura, Mariza, han traído el fado a las generaciones jóvenes, han conseguido, desde hace unos diez años, que se empiece a cantar fado desde pequeños, pero cuando yo crecí no era así. Entonces no tengo el fado en mis venas pero cuando lo escucho digo ¡oh, patria! Además, como antes era la música de los emigrantes creo que estoy llegando a la conclusión que ahora soy emigrante porque cada vez que escucho fado me quedo como embobado.

¿Al marcharte has dejado atrás tus otras bandas?
Cuando me vine a España en 2013, tenía tres bandas, las dejé todas menos The fellow man. Pero un año más tarde tuve que dejarla con mucha tristeza porque era inviable. Cuando voy Bruno me invita a tocar con ellos. Se mantiene la llama encendida y en un futuro espero poder estar pero, por ahora, me concentro en lo que estoy haciendo aquí.

Habrá que encender la llama de tus conciertos.
Sí, eso deseo mucho, todavía no estamos en esa parte del proceso, pero espero mucho dar conciertos y estar en los escenarios porque el impacto de la voz en un disco es una cosa y cuando lo haces en persona es otra.

¿Sigues recibiendo clases de voz?
Estudié ópera, canto lírico, que no tiene que ver con lo que canto ahora, no canto con esa técnica vocal, pero es cierto que la potencia la he aprendido de la ópera porque te enseña a proyectar la voz de una manera muy buena y a respirar muy bien. Mi idea ahora mismo es, si consigo empezar a vivir de la música, de los discos, de los conciertos, volver a tener clases de canto, ya tengo un profesor con el que quiero estar, y recibir otra vez clases de guitarra y piano.

“Hay que cantar con los intereses sin tocar el capital”, afirmaba Kraus.
La última canción que canté en el conservatorio fue de Kraus Tus ojillos negros. Si das todo siempre ya no hay nada nuevo, hay que mantener también la expectativa por lo que vendrá después. Hay que cantar, hacer un buen espectáculo, hacer disfrutar a la gente pero no gastar todo tu potencial en una sola canción.


Imagen promocional de Marcos Martins.
¿Cuál es tu capital artístico?
La parte que más me caracteriza es la sensibilidad al ambiente,  captar lo que la canción pide. Las canciones te piden una atmósfera y tú tienes que darles una respuesta. Básicamente, un cantante responde a la música, la melodía te hace una pregunta cuando empieza a sonar y tú le contestas. Creo que el secreto de llegar a la gente es que des la respuesta correcta. Si la canción te pide tristeza tienes que darla, acoplarte. Si pide ánimo tienes que darlo. Se trata de contestar bien a la música.

La música te interpela.
Eso es. Voy a poner esto en una canción.

La montaña te inspira.
Crecí en el monte, ahora mismo no vivo en el monte sino en el valle, en Paterna, Valencia. Me gustan sitios naturales, estar en contacto con la naturaleza y no por cuestión espiritual sino porque yo soy de carne y hueso y necesito, para tener inspiración, algo que sea de la misma materia que yo. A veces estoy en un edificio y esto no es natural, esto es hecho. Voy a la naturaleza para reflexionar y mientras reflexiono, a veces, me vienen canciones, melodías. La materia prima está en materia no transformada, en la naturaleza.

¿Ya has transformado tu cuerpo con el tatuaje?
Ja, ja, no, todavía no. No he tenido el coraje de hacerlo pero lo haré cuando sea el momento, porque también tengo que estar rodeado de mis amigos, son ellos lo que me motivan a hacérmelo. La banda The fellow man todos tienen y siempre que me los enseñaban y decía: “madre mía, qué chulo” pero ahora estoy tampoco con ellos y los amigos actuales no tienen muchos. Cuando lo haga ya lo enseñaré. Tendrá que ver con música y con que mi personalidad, que cuando se vea se identifique con Marcos Martins.


 Vital y alegre se mostró Marcos durante la entrevista este jueves en Barcelona.  



No es un tatuaje pero la que te acompaña siempre, ahí está, es tu guitarra.
Sí, mi negrita. La guitarra para mí es una compañera de escenarios, de composición y es, además, quién canta cuando a mí no me apetece cantar. Cuando voy a la montaña, a la playa, hay veces que por estar desanimado o poco inspirado yo no canto pero sí la guitarra. Necesito que algo esté sonando y que salga de mí aunque no siempre sea la voz. La guitarra es mi segunda voz, mi musa.

Jesus Santo e ungido, ¿qué te inspira este credo?
Soy cristiano, es una canción que se canta en la iglesia, me gusta desde pequeño, la cantaba estando en la montaña, desde mi habitación, donde vivía antes.

¿Sigues cantando en la Iglesia?
Sigo cantando en la Iglesia aquí en Valencia y donde me invitan.  Además de esta carrera musical que tengo con el disco, siempre estoy conectado a la iglesia porque es también parte de quién soy. Canto en las reuniones cristianas.

¿Qué credo toma significado en estos momentos?
Que todo es posible al que cree. Es una frase de la biblia. Y, también, dice que fe sin obras no vale nada. El que cree, también, es el que hace. Entonces, todo es posible al que cree y al que trabaja.

Un trabajo con el que te sientes muy agradecido, leo en la caratula del disco.

Sí, como decía Lao-Tsé: “El agradecimiento es la memoria del corazón”, y yo tengo el corazón lleno. Estoy muy agradecido a todos los que están ahí y a todos los que faltan y no cabían.




Facebook: Marcos Martins Oficial
Twitter: @MarcosM_Oficial
Instagram:marcosmartinsmusic

jueves, 3 de marzo de 2016

'Y Ahora' toca José María.

Texto: Noelia Baldrich / Fotos: Universal Music




Confieso que he sentido un pellizquito a lo Manuel Carrasco recordando su actuación, en La Voz Kids, junto al coach, Soy Afortunado. Tirando de fandango, anoto, a reglón seguido, que con tan pocos años tiene un salero que alimenta el alma; un sueño, que ni un pirata ni un gobierno va a rompérselo; y, sin duda, es afortunado porque los mayores tesoros que tiene no los ha comprado’. José María, con 12 años de sabor añejo -americana y pañuelo en la solapa- está hecho de pedacitos de luz, de arte, de duende, de sentío, de una voz capaz de alumbrar mil notas en un solo acorde. En las audiciones nos puso el ¡ay! cuando casi se le olvidó respirar de la sed que tenía por entrar. Cantó Dígale, de Bisbal, y Carrasco sentenció: “Me lo llevo yo”, empezaba así su paso por el talent show. Su desparpajo de señorito andaluz consquistó a la primera a Tania Llasea a la que piropeó con “el papel te envuelve a un bombón”, lo que le granjeó el apodo de “el ligón de La Voz”. Si a las niñas las enamoraba en un flis-flas (gesto de retirarse el tupé para atrás), a la audiencia la encandilaba con su aroma del sur, su inocencia añil y su tierno quejío flamenco. Mirándole, en su actuación Y cómo es él Perales nos cantaría que el jovencito fue un ladrón que nos robó el corazón y desabrochó el corsé de nuestra piel. No, no era frío, no, era su quiebro que atravesaba y partía el cerrojo de nuestra emoción. “El arte es la ley del mínimo esfuerzo, no cuesta, y tú lo haces fácil”, arrojaba Rosario Flores. Tampoco le fue tan fácil batallar contra su amiga Carmen, pero sus ganas volar y el “Qué nadie ahogue el corazón” le posicionaron en la final. Hay veces que, sin imaginarlo, el futuro habita en nuestras palabras y el saludo que alumno y mentor se procesaban manos unidas a grito de “La Voz es nuestra” señalaba una realidad muy cercana. Después de meses de nervios, de echarle ganas, de darlo todo y derramar más de una lagrima llegó el momento de salir a disfrutar la final como el niño que es y se jugó el premio, la beca y su primer disco, donde mejor sabía hacerlo, en El sitio de mi recreo. Temperamento natural, aliento tierno y brisa de artista colmaron sus deseos. José María ganaba la 2 edición. Menuda Noche y eso que ya había pasado dos con Juan y Medio. Felicitaciones y Lluvia de imágenes -no podía faltar su caballo- nos descubrían como la semilla de la Puebla del Rió había germinado. Y ahora levanta el castillo de sus sueños, su álbum debut, éxitos del pop envueltos con las afamadas manos del productor David Santiesteban. Nace un tema nuevo Reinvéntame que alumbra toda la materia prima de la voz de José María. Y ahora (2015, Universal Music) en homenaje a su coach, escúchalo.




'Y ahora', de José María recoge éxitos del pop con su marcado
toque flamenquito. 


¡Ojú!, tela, me ha gustado mucho.

El domingo celebramos el Día de Andalucía en L’Hospitalet, en el que participaste ¿qué tal fue?
Muy bien. Canté Y ahora y Estoy hecho de pedacitos de ti.

¿Te vas soltando sobre el escenario?
Ya sí, al principio al subirme tengo algo de nervios, pero durante la actuación ya no.

Coincididencia jugaba el Barça Sevilla y tú eres centrocampista con el dorsal 9.
Es verdad. Juego en la Puebla Club de Fútbol.

¿Eres bueno?
Pues sí.

¿Una manera de relajarte o una posibilidad de futuro?
Llevo desde muy pequeño, y a todos los niños les gustaría ser futbolista o deportista, y yo de chico quería serlo.

¿Y Ahora?
Yo quiero ser cantante pero si no hubiese posibilidad…

¿Otra alternativa seria veterinario?
Sí, sí.

“Y tiene un cambio de tranco, un galope por fandango y un parón por bulería”.
Eso se lo canto a mi caballo, Lluvia. ¿¡Tú cómo sabes eso, tía!? Es una sevillana que le dedico. Con los caballos disfruto. Monto desde muy pequeño. Tenía un caballo negro, alto, que con tres años casi me tira. Empezó a galopar y me quedé estribado, con un pie en el estribo y otro en el aire. Se me fueron las riendas… y era tan chico.

Y ahora a cabalgar con tu disco.
Sí, le hemos puesto así como pequeño homenaje a mi coach Manuel Carrasco. Mi padre musical.

¿Qué aventura La Voz Kids? 
Una experiencia inolvidable, muy bonita. Conocer a los compañeros que cantan muy bien y con los que te identificas, compartir hotel, y toda la aventura que supone, a parte de estar con tres grandes artistas cantando en un escenario maravilloso.

Un recuerdo recurrente.
Recuerdo mucho la primera vez con las audiciones a ciegas cuando se giró Manuel, también sus consejos y en el hotel con todos mis compañeros, en la cama saltando y jugando. La verdad es que recuerdo todas las fases. La final cuando Manuel me decía: “si no ganas no pasa nada ya estás aquí”. 




El joven sevillano conquistó por su frescura y, a la vez, por el aire añejo de su toque flamenco.



¿Te esperabas ganar? 
No, no, porque yo me presenté sin la menor idea. La primera edición me encantó. Mi madre no quería que me presentase pero mi padre me animó, me dijo que si quería presentarme que lo hiciera y así fue. Y fui pasando los castings hasta las audiciones y ya lo que vino después.

¿Te habrá cambiado mucho la vida?
Pues sí. El ir por la calle que me pidan fotos y autógrafos y viajar mucho ahora.

¿Conocías Barcelona?
No, es muy bonita y muy grande.

Si la comparamos con Puebla del Río.
Fíjate, si allí nos conocemos todo el mundo (risas).

Te desplazas en un patinete eléctrico, ¿no te paran?
Es mi juguetito. En Puebla, no, porque antes de salir en el programa era ya conocido, mi familia es muy conocida.

¿Qué difícil, pues, mantener el secreto de ser el ganador hasta la emisión del programa?
Pues sí, eso me ha costado, tela, pero no se lo dijimos a nadie. La gente insistía: “Venga José Mari ¡dimélo, dimeló! “Que yo no digo ná, ya se verá”, les repetía. 



Ahora vemos tu primer disco. Nueve temas muy conocidos ¿Cómo ha sido grabarlo?
Una experiencia muy, muy bonita, porque el hecho de meterme en el estudio con los cascos escuchándome… es lo que siempre he querido hacer. Lo viví con mucha alegría y emoción.

Con el gran maestro David Santiesteban.
Sí. Me ha dado muchos consejos de técnica que me han servido de mucho. Lo grabamos en pocos días entre agosto y septiembre en Madrid.

¿Tu tema preferido?
El inédito Reinvéntame compuesto por él. Ha sido más complicado grabarlo porque era nuevo pero le pedía siempre consejos.

Salió a la venta el mismo día que Bailar al viento, de Manuel Carrasco, el 30 de octubre.
Fue coincidencia. El ya había escuchado mi disco antes, para él es un "discazo". Yo no había escuchado el suyo pero sabía que iba a triunfar seguro. Nos deseamos mucha suerte.


José María junto a su coach Manuel Carrasco tras ganar la segunda edición de La Voz Kids.

Y, además, los dos guapetones.
Sí, claro.

Tienes un pelo precioso y un tupé muy estiloso.
Muchas gracias. Me lo cuido mucho. Me peino yo, es muy fácil.

Con el tiempo ¿nacerán temas de ti?
Creo que como compositor, sí, cuando sea más mayor, porque quiero empezar ya, fijaté.

Pero si estás aún en el colegio, ¿puedes combinarlo?
Este año el cambio de cole a instituto ya es bastante fuerte y, además, como he tenido que faltar a algunas clases he tenido que estudiar por mi cuenta. Pero lo voy llevando y lo voy sacando.

¿Cantando temas como Amiga mía tienes más don de palabra y enriqueces las amistades?
Pues sí. Los amigos para mí son la familia. En el fútbol somos todos una familia.

Tienes una nueva familia, los “josemariers”.
Esa es la segunda familia que más quiero.

“En el 2016 pido una cosa totalmente diferente. Este año pido que sigáis ahí conmigo que cada día me crezco más. Que os quiero lo que no os imagináis”.
Sí, es verdad. Sólo pido eso que estén conmigo hasta el final, que no me dejen nunca que me quiero dedicar a esto y los quiero a mi lado siempre. Me escriben comentarios, me dan al me gusta, me defienden…

Y te piden matrimonio.
Sí, sí, ja, ja,

Estoy hecho de pedacitos de ti ha entrado con buen pie n.1 Canal fiesta. ¿Contento?
Sí, y es difícil asimilarlo porque yo no me imaginaba esto para nada, porque me presenté al programa como un juego y me lo estoy tomando un poco como un juego en el que me estoy divirtiendo mucho pero, también, hay que tener un poco de responsabilidad.

“No perderos es lo importante”, escribes. ¿Quién te indica el camino?
Mi familia y mis fans.

¿Tu hermano Jesús te acompañará en los conciertos? 
Mi hermano quiere ser mi pianista. Quiere ser un grande del piano.

Tú, la guitarra.
La toco desde muy pequeño pero como fan, le ponía notas. Me apunté hace dos años a unas clases, estuve unos meses, pero no di más. Lo que me enseñaron, más lo que voy aprendiendo por mi cuenta, lo mezclo todo y por lo menos me acompaña.

Vimos que te acompañaba un abuelo muy orgulloso, ¿Qué te dice?
Mi abuelo Enrique me ve cantando y empieza a llorar. Está conmigo ¡uf!

Porque en la familia no hay antecedentes musicales.
No, no en mi familia no canta nadie, empecé yo con dos añitos. 



José María en una de sus recientes actuaciones.
Interpretaste Cómo es él ¿cómo es José María?
Nerviosísimo, no paro. Estoy una tarde en el sofá y me voy a correr, a jugar al fútbol, y solo, no me hace falta nadie. No me puedo estar quieto, incluso en la clase soy muy inquieto.

Y una persona tan inquieta ¿cómo puede decir: “Todo llega para quién sabe esperar”?
Soy inquieto en el sentido de vitalidad pero hay que esperar que las cosas buenas lleguen, eso sí.

A ti te han llegado muy rápido, con 12 años, ¿te asusta?
No, confío en tener los pies en el suelo y no voy a creerme nadie, no me asusta.

Este disco son versiones pero en un futuro habrá que “reinventar” un José María con sello propio.
Mis referentes son Manuel Carrasco, Alejandro Sanz, Pablo Alborán, canciones pop con mi toque, con mi sello.

¿Qué te ha representado cantar con artistas como Manuel, Indira, también, con Antonio José, ganador de La Voz.
También es un sueño poder cantar con esos artistas que para mí son un referente en la música.

¿Qué música escuchas cuando estás en tu habitación?
También me gusta el reggaeton, me gusta, pero no lo bailo.

¿La actuación en la que que té sentiste mejor?
La final El sitio de mi recreo, me sentí… me fui para mi casa limpio, me quedé vacío.

¿Con qué plato te sientes lleno?
Bocadillo de jamón ibérico, lo mejor del mundo.

Ahora recorrer mundo encima de los escenarios. Has actuado Sevilla, Mallorca, el próximo el 12 Marzo en Cádiz. ¿Qué repertorio interpretas?
Las canciones del disco y más moviditas, por ejemplo, la de El perdón de Enrique Iglesias…

El joven, que pasó por Barcelona para promocionar 'Y ahora', ha crecido artistícamente y en estatura.























¿Moviditas?¿Cómo llevas la coreografía sobre el escenario?
Bien la llevo bien.


La voz ¿la llevas bien?
Sí, sí, llevo unas cuantas clases de canto.

Cómo te diría Manuel: “No dejes de soñar como un niño de tu edad”.
Es verdad.

¿No te han cambiado los sueños?
No, creo que no, porque yo sigo soñando ser una gran estrella en la música. Y, además, creo que siempre hay que dar más. Soy muy exigente, no hay que acomodarse.



                 


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