domingo, 26 de febrero de 2017

La Candela de Paco: El corazón


Texto: Noelia Baldrich / Fotos: Paco Candela







Cantaor de pura solera que enciende la candela del brío, sentío y quejió. Lo suyo no son palabras vanas sino un pellizco en el alma que en el sonido de su voz se siente y estremece. Su cante ya es tradición. Con Al calor de mi gente (1990) emprendió el vuelo musical, sembró una fértil vereda de exitosas producciones que elevaban su arte a 24 kilates. Nada de bisutería sino canela fina. Sus trabajos son diario de vida: directos, transparentes y claros. Y a ello responde sus canciones al retrato de un hombre recto de palabra y campero. Seguiré siendo de campo con gorra, chaqueta, vaquero y botas de caña. Pero ¡qué bien! se cubre de señorío para hacer de la canción su oficio. “Yo no estoy pa’ echar el rato”, me dijo, y lo de currante se lo ha tomado en serio. Con raza y nobleza etiqueta hasta su vestimenta. Ahora etiqueta nueva entrega rubricada por Moyares y en la que nuevas monturas cogen las riendas. Manuel J.López (Tachu), Estenaza, José Antonio Ramírez, entre otros, y la doma de Mayte Marín, le aportan nuevos registros con los que batir su cuerdas. Vamos a calzarnos bien los estribos con este caballista de estirpe rociera para recorrer su paseíllo de valientes y sorprendentes palos. Sin correr, “la música no entiende de carreras sino paciencia”. Se trata de ir capeando temporales y disfrutar de la carrera. “Los días que perdí por no escuchar al corazón”, crujía en una canción, y con esta premisa Paco Candela publica Directo al corazón (2016, Senador).





¿Directo al corazón es cuando mejor como se enciende la candela y el Candela?
Cada año me preocupo por mejorar pero tampoco hay que complicarse mucho porque son temas de diario. Es como tener a una madre todas las mañanas pero no ser capaz de cantarle algo. Propongo la idea a los compositores y ellos se ponen a escribirlo. Este es un trabajo en el que me autorretrato pero, al mismo tiempo, le encanta a la gente porque es lo que me han pedido. Después de los conciertos mientras hacemos firmas y fotos recojo los comentarios de la gente pidiéndote un tema sobre algo (de albañiles, de fontaneros...) y así voy dando respuesta a las peticiones. Este es el trabajo más amplio, con catorce temas, y elegirlos es complicado, más al nivel que están hechos, con mucho cariño. Cuando los pusimos sobre la mesa todo el conjunto, nos pareció muy adecuado el título Directo al corazón. Tiene buena pinta y buen color.

Mucha candela en la que vuelve a achicharrarse tu compadre Míguel Moyares.
Son ya cuatro años juntos y hay buen rollo. Le encanta como lo hago y a mí me gusta como lo hace él y tenemos casi la misma idea de lo qué queremos. Míguel, como componente de Ecos del Rocío, tiene que compartir su criterio con tres más. Yo lo tengo fácil, no me tengo que pelear ni hablarlo con nadie, simplemente, le digo Míguel este tema me gusta, lo expongo a la discografíca y listo. 

Recoges el sentir de la gente lo trasladas a compositores y esta vez abres la vea a nuevos.
Siempre me ha gustado hacerlo variado y me preocupo que cuando pongas el disco no saltes del track 1 al 6, ni del 6 al 14. No son tres temas son catorce. Pienso mucho en la gente que va a escucharlo. Hay compositores diferentes para que el disco tenga una dinámica, que este compensado. Eso lo da Míguel Moyares, Fran Carmona, Tachu -componente de Lubricán y gran amigo mío-, Estenaza, Tato Ramírez… Me encanta contar con mucha gente.

(Fragmento en vídeo de la entrevista)




Hay un autor que no conoces solo por Facebook.
Sí, el autor del single El niño y el vagabundo, no lo conozco personalmente. A Faustino Rejo tampoco lo conozco. Todo va tan rápido... nos conocemos por el Facebook: “Yo soy fulanito de tal, compongo, tengo temas que te pueden interesar”. Muy bien, pero hoy en día tampoco te fías a quién darle tu teléfono. Hasta que no coges confianza le mandas el correo. Pero no lo conozco.

Directo al corazón, una portada directa a la introspección. Muy neutra,¿ toques de acuarela, de marisma y el estampado de una camisa?
Era reacio a la fotografía de estudio, porque me gusta el exterior, lo natural, soy hombre de campo, pero me lo propuso la discográfica y no tuve ningún problema. Me encanta el diseño, el colorido, lo veo muy acorde a mi personalidad.



Con tu personalidad van las gorras, tienes…
Creo que 45. Es curioso porque en la contraportada la gente me dice “tío vaya colección”. He puesto 10 y la que llevo puesta, son los 11 trabajos que tengo en el mercado.

Cada gorra tiene una historia, ¿la que llevas ahora tiene recorrido?
Sí, afortunadamente, sí. Me acuerdo cuando me las pongo. Me gusta preguntarle a los músicos y al mánager las gorras que me llevo, siempre dos o tres, porque quiero que vaya a conjunto con la chaqueta, el pantalón. Tengo cuarenta y pico para elegir con la ropa y todas te dan una historia porque encierran ese cariño de ese momento que has cantado en cualquier sitio. La gente me la pide. Esta llevo dos años con ella, la llevo muchísimo. 

Las camisas grabadas y con nombre.
Sí, los hierros de mis iniciales, igual que la gorra, me gusta.

El sello tan personal no ha cambiado, pero en este tiempo que llevamos haciendo entrevistas ¿algo habrás cambiado?
¿En qué crees que he cambiado? tú que me conoces.

Más positivo y las informaciones van cambiando para mejor. Estás en la lista de los discos más vendidos, has firmado con Senador cuatro años más, Andaluz del año en Cataluña, Premio Radiolé 2016... fíjate si van cambiando las cosas.
Eso es buena señal que van cambiando muchas cosas y que tú me veas que no haya cambiado. Evidentemente, positivo sí.

¿No cambian a uno las candilejas? A los halagos, ¿te acostumbras?
No, no te acostumbras y eso que, afortunadamente, me halaga muchísima gente por la calle, de todas las edades. Si te coge con 20 años se te hace grande. Pero cuando tienes una carrera y llevas muchos años para conseguir algo... A mi edad, con las cosas claras y con los pies en la tierra pasa como en la imagen de los pueblos que siguen igual y lo que cambia son los alrededores. A mí me ocurre lo mismo, soy una persona normal y corriente con una varita que me han dado y pueden cambiar los exteriores de mi vida pero no lo fundamental. 

¿Vives en el campo?
Hace 10 años que vivo en un pueblo cerca de Sevilla, Santiponce, aunque nací en Mairena de Aljarafe. Es un pueblo a tres kilómetros de Sevilla, en medio del campo.




La sevillana Seguiré siendo de campo no podía faltar.
Ni nos podemos olvidar del campo y hay gente que va con la cabeza agachada. Hay que compartir un ratito de campo, aunque no pueda ser todos los días porque la vida que llevamos es muy ajetreada, escaparse el fin de semana.

¿Te escapas con Rociero, tu caballo? ¿Cómo está?
Cuando puedo. Bien. Lo tengo en la playa, tenemos allí una casita y cuando tengo un rato libre -paro más en la playa que en otro lado- me encanta verlo y siempre que puedo echo un ratito con él.

Vamos a detenernos en los temas, primero las sevillanas: Un amigo, El niño y el vagabundo, La saca de las yeguas, La carreta verde, Seguiré siendo de campo
¿Alguna te ha supuesto batir las cuerdas con más brío o más exigencia vocal en la interpretación?
Todas. Tiene complicación aunque la gente me diga: “Quillo es que veo hacértelo tan fácil”. Pero no es fácil, porque si cantas en una tesitura alta es complicado y en una baja también. Pero cada sevillana tiene su punto. Si hablamos de la historia de El niño y el vagabundo esa sevillana tiene que ir con su final fuerte, como va, pero es una historia real que le puede ocurrir a cualquier niño y va contada con más suavidad. Hay muy fuertes, Seguiré siendo de campo que te mete un poco en la piel del campero. Todo tiene su punto fuerte tanto por el cante alto como por el bajo. Lo que intento hacerlo es siempre, con esto el corazón.

Con la mano en el corazón ¿tus amigos son de tempestades o temporales?
Afortunadamente, están para todo, no son muchos, porque los que alardean de muchos no sirven para nada. Poquitos y buenos y que están ahí para cuando haga falta.

Nos cantas La saca de las yeguas una tradición no muy conocida en Cataluña.
Tampoco tanto por Sevilla. Es una costumbre de Almonte, la parte del Rocío, que todavía no la he vivido personalmente pero me llegó el tema a mis manos y es una historia muy bonita de mucha gente de la parte de Huelva. Estoy encantado de cantarle, a lo mejor, el primero que canta a esta tradición, la saca de la yeguas. Me gusta mucho porque habla de los caballos que es de los animales que más me gusta.

Sin ser de Huelva cantas los fandangos como nadie y aquí tampoco podían faltar.
No, fandango alosnero. También llevo tres estilos, me gusta hacer fandango por naturales y fandango por bulerías. 

Una niña de la guerra, fuerte.
Sí, de Míguel Moyares. Me gusta sentir lo que estoy cantando. Porque perder tiempo pa’ ná’ y más a estas alturas. Es un tema para que nos acordemos de lo bien que vivimos nosotros y lo mal que está otra gente, y algunos niños. 

"Si los problemas del mundo/ me los dejaran a mí/ te juro que en dos segundos/ sería ‘to’ el mundo feliz”. Con tres chiquillos, ¿se cuestiona uno el mundo que les dejamos?
Sí, de 14, 13 y 3 años. Intentamos que sea la mejor vida posible, pero tampoco podemos estar toda la vida diciéndoles por dónde deben tirar, sería un error. Deben buscarse su vida y hacerlo lo mejor posible aunque estemos ahí para guiarlos un poquito.

Siempre guía tus disco un tema que hace referencia a la niñez ¿muchas reminiscencias de tu infancia?
Tuve la suerte de criarme con mis abuelos porque mis padres han estado trabajando hasta hace poco que se han jubilado. Me pidieron hasta opinión para jubilarse. ¿Qué qué me iba a parecer? "Dejad hombre ya de trabajar toda la vida". Así que eran mis abuelos los que estaban ahí. Recordando mi niñez... es que se echa de menos, hacía cosas con ellos y con mis padres que ¡ojalá! pudiera hacerlas con mis hijos. Por ejemplo, una cosa muy sencilla que se hacía por Andalucía es salir a buscar caracoles, iba encantado. Mi padre me cogía lloviendo y me decía “niño vamos a buscar caracoles” y yo pegaba votes, me ponía el chubasquero y disfrutaba como un enano, eso lo echo de menos.


Ahora van a buscar pokémon.
Se pegan un pateo de buscar pokémon con el móvil. No te extrañe que un día saque una sevillana de eso. Me pongo al día.

Al abuelo le has dedicado Me falta mi viejo y para el amor y desamor también quemas candela.
Sí porque el amor o desamor está ahí y si tú lo has vivido de una forma o de otra. En la música se refleja mucho y yo no voy a ser menos.

Al fin llegó el día, el tuyo no es de universidad pero te llegó al fin con Toñi.
Sí. Ella fue la principal que me empujó y me dijo “escúchame deja ya el trabajo, y dedícate a la música, inténtalo”. Yo solo no hubiera sido capaz de dejar el trabajo. Sin el empujoncito de ella seguramente no estoy aquí contigo. La familia siempre tiene que estar ahí por si los pies se te despegan. Al nivel que estoy ahora mismo, para arriba y para abajo, viajando mucho la familia es lo mas importante.

Muchos kilómetros ¿te han permitido ir al Rocío?
¡Que va! Llevo tres años sin hacer camino y este año lleva la pinta que tampoco.



Por eso le dedicas Donde tú has querido.
Sí, la idea fue mía. Soy creyente a mi forma, creo en la Virgen del Rocío y “perdóname por no ir pero estoy donde tú me has puesto. En la carretera”.

70 conciertos el pasado año.
Sí, y 63 el año anterior, y este llevamos 45 cerrados. Va bien la cosa.

La Virgen amparándote y S.O.S precioso tema.
Es un tema que he cantado desde que lo escuché por Mayte Martín, me encantó, me preocupe de aprenderlo y cantarlo. De hecho, mucha gente me pedía que lo grabase. Este año la discográfica me apoyó y la verdad que en los directos la gente agradece que lo canté.

“Velar por mi sueño/ mientras duerme mi vida/mirarme siempre con la mirada encendida/ igual que miro yo.” 
Tantas cosas no se pueden decir en tan poco tiempo. Me gusta porque lo siento, vivo el tema.

En pocas palabras, ¿el último hecho que te ha llegado Directo al corazón?
Soy una persona que me guío por el corazón y la sevillana El niño y el vagabundo me tocó la fibra porque mi hija de seis años, desde los tres, que me pedía un perro pero para que esperara a que ser más mayor -un perro no es un peluche-, me inventé que era alérgico a los perros, y eso que a mí me encantan. Con seis años volviendo del colegio me dijo: “Papá, ¿tú por qué no te vacunas?”. –“¿Yo? ¿para qué me voy a vacunar?”. –“Pues para poder tener perros”. –“Pues nunca lo había pensado", le dije. Lo hablé con mi mujer y decidimos comprar uno sin decírselo. En ese tiempo salió el disco y el perro estaba a apalabrado pero aún no lo teníamos porque nos fuimos de viaje. Entonces, en el coche, le dije a mi hija: “Julia ¿quieres que te ponga el tema de papá El niño y el vagabundo? -"Papá pónmelo”. Se lo pongo y veo que se queda muy callada, le pregunto qué le pasa y me dice: “Papá, es que yo no tengo perro”. Fue un lunes -no se me olvidará- y el perro lo tenía que recoger el jueves. Bueno, pues, llamé al chaval corriendo, sin que ella me viera, y le dije: “Me tienes que mandar el perro aunque sea en avión”. El perro venía de cerca de Madrid. Cuando la vi llorar me llegó al corazón. Una historia muy real.



¿Cómo se llama vuestro “vagabundo”?
“Hércu”, de Hércules, como un peluche que tenía ella cuando era pequeña. Estamos encantados. Es un bobtail, tiene cuatro meses y es todo pelo.

Cuánto corazón tiene este disco.
Pues sí, porque cada tema tiene una historia real y, en este caso, El niño y el vagabundo está gustando mucho porque es una historia muy sencilla, que la tenemos a la vuelta de la esquina y, a lo mejor, no hubiéramos echamos cuentas de lo que se puede expresar con ese tema.


www.pacocandela.com
Twitter: @Paco_Candela
YouTube: Paco Candela

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